Durante esta semana se desarrolló en la ciudad colombiana de Cartagena el IV Congreso Internacional de la Lengua, el más importante acontecimiento cultural del idioma español. El objetivo de estos encuentros es abrir una amplia y profunda reflexión sobre la lengua española, con las consideraciones a cargo de escritores, intelectuales y docentes.
Como se sabe, el Congreso se reúne cada tres años y está organizado por la Real Academia Española y la Asociación de Academias de Lenguas Españolas. Por su parte, el Instituto Cervantes cumple las funciones de secretario general. Los temas a tratar son, básicamente, cuatro: el español, instrumento de integración iberoamericana; el español, lengua de comunicación internacional; ciencia, técnica y diplomacia en español; y unidad en la diversidad lingüística.>
Para tener una idea aproximada de la dimensión de la iniciativa, hay que tener en cuenta que el Congreso prevé la constitución de veinte paneles de discusión, cuatro sesiones plenarias y alrededor de 120 iniciativas culturales que incluyen mesas redondas, proyección de videos, debates públicos y elaboración de ponencias.>
En esta ocasión, el Congreso le ha rendido un particular homenaje al escritor Gabriel García Márquez, uno de los escritores de lengua española más reconocidos en el mundo, autor de "Cien años de soledad". La participación de los principales intelectuales y escritores de esta lengua es el testimonio más elocuente sobre la riqueza de un idioma que ha dado al mundo escritores de la talla de Cervantes, Borges, Rulfo, Carpentier y Onetti, entre otros.>
Lo que más ha llamado la atención a los organizadores del Congreso es la participación de la sociedad. A las conferencias, a los paneles y a las diversas actividades previstas, asistió público de todas las edades. Este fenómeno contradice la suposición de que la sociedad se desinteresa de los temas culturales o que a los jóvenes no les atrae la lectura o son indiferentes a las sugestiones de la literatura.>
Los anteriores congresos se celebraron en Zacatecas, Valladolid y Rosario. En todos los casos, los aportes intelectuales y los niveles de debates han justificado con generosidad los esfuerzos e inversiones desplegados. Los disertantes coinciden en que la lengua española no sólo continúa en expansión sino que es la cuarta lengua más hablada del mundo, después de la china, la hindú y la anglosajona.>
Cuatrocientos millones de personas hoy hablan el español y, como muy bien lo señalara el escritor Carlos Fuentes, la vigencia de este idioma es una contribución certera a la diversidad y, además, una resistencia eficaz a hegemonías culturales. Refiriéndose al crecimiento de la lengua española en Estados Unidos, Fuentes sostuvo que "de ser una dirty lingo (lengua sucia), pasó a convertirse en un fenómeno. Los hispanohablantes somos una gran cosmovisión, y eso es lo que podemos aportar al mundo para que no exista sólo una cultura hegemónica".>