La asistencia psicológica ante la emergencia

La situación de emergencia que vive la ciudad provoca que los testimonios se repitan en los centros de evacuados.

Luciana llegó, con sus dos hijos, el jueves a las doce del mediodía al Predio Ferial Municipal. "Estoy con la misma ropa, no tenemos calzado. Nos han dado colchones de dos plazas que cortaron. Nadie sabe quién está a cargo. A las dos de la mañana nos dieron la comida y es un asco. Me sacó del barrio un desconocido".>

En el mismo Predio Ferial se encuentra una salita que opera como enfermería. Allí, los profesionales del Área Programática del Hospital Cullen realizan atención "por problemas de hipertensión, diabéticos que no reciben la medicación correspondiente, cuadros de broncoespasmos, cuadros alérgicos".>

Marta, otra vecina de Santa Rosa de Lima, se apresura a hablar. "Me sacaron de mi casa, y me trajeron acá. Ando con mis tres hijos con la misma ropa desde el martes que llegué. Queremos detergente, lavandina y desinfectantes para limpiar. Quiero que mis hijos estén bien, no en esta mugre".>

CONTENCIÓN

La angustia y la desesperación prevalecen en los estados de ánimo de quienes atraviesan nuevamente la inundación, luego de haber vivido lo mismo en 2003.

Sobre cada una de las situaciones, el Programa Clínica de la Subjetividad en Atención Primaria de la Salud (APS), dependiente de la Dirección Provincial de Salud Mental, se encuentra trabajando en los Centros de Evacuados.>

"Es muy pronto para realizar un análisis generalizado. Estamos llegando a cada uno de los centros, y en cada lugar es distinto. Hay mucha demanda, hay centros que ayer no estaban y hoy sí", expresó la psicóloga Melisa Pianetti, coordinadora del área.>

El trabajo conformado desde el Programa se liga a las tareas con el Ministerio de Educación para "ver en qué escuelas es necesaria la asistencia".>

"Nos organizamos yendo dos psicólogos por centro, para ver la situación. Todo el personal de Salud Mental está afectado, sobre todo los que trabajamos en 2003, seguimos".>

Luego de realizar un relevamiento en cada lugar, "nos abocamos a contener las situaciones de crisis. A las situaciones emocionales, se suma que el reclamo más urgente es lo material. La gente está muy desesperada por sus necesidades básicas, y lo que tratamos al respecto es conectar las partes".>

En relación al diagnóstico generalizado, Pianetti insistió en ser "muy cuidadosos". "No podemos hablar de síntomas en general. Lo ocurrido en 2003, esta vez se resignifica, y lo que se ven son cuadros de angustia, genera situaciones de violencia por no recibir asistencia. Y se hallan diferencias entre 2003 y esta vez. En aquel momento, el mayor significante era el río, y ahora es la lluvia".>

Los integrantes del programa también se dedican a implementar "actividades didácticas para los chicos que se encuentran en los centros, para que puedan pasar un buen rato ahí dentro, y brindar un espacio donde la gente pueda hablar".>