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La ilusión estaba intacta. Porque, de superar el escollo sueco, se jugaba la semifinal en casa. Pero no pudo ser. Entre la elección de la superficie y los problemas con los que llegaron los argentinos a Gotemburgo, se desvaneció el sueño copero.
El primer set del encuentro de dobles fue muy parejo, con pocas diferencias de juego. En rigor, fue un parcial en el que ambas parejas se estudiaron e intentaron no arriesgar más de la cuenta. En ese contexto, llegaron al 5-4 sin rupturas, pero el saque de Suecia en el décimo game fue robado por los argentinos, que se llevaron la manga.>
Similar fue el segundo parcial, aunque ambos equipos arriesgaron más. Pero, esta vez, no hubo posibilidad de quiebres y así llegaron en paridad al desempate, que quedó del lado de los locales por algunos errores de los representantes albicelestes, más que nada, por el lado de un desconcentrado Nalbandian.>
El tercer capítulo ya no tuvo paridad. La ventaja nórdica no fue tanto tenística como anímica, lo cual abolió las diferencias de edad (entre los locales, suman 67 años; entre los argentinos, 54) a la hora de las respuestas físicas. Controlaron el trámite y se quedaron con lo que estaba en juego con facilidad. Esto mismo ocurrió en el cuarto set, el cual ya quedó claramente del lado "auriazul" para confirmar una derrota dolorosa y totalmente inesperada. Fue 4-6, 7-6 (4), 6-2 y 6-3.>
El sueco Thomas Johansson, tenista de 32 años recién cumplidos (ex campeón del Australian Open y ex número 7 del mundo), admitió que ante Nalbandian jugó su mejor encuentro desde que representa a su país en Copa Davis.
"Fue el mejor partido. Estoy muy satisfecho por haberle dado el punto a mi país y por vencer a un tenista de la calidad de Nalbandian", explicó el sueco en la rueda de prensa posterior a su triunfo en cuatro parciales.>
"Cuando jugás ante alguien como Nalbandian, tenés que saber que el partido será muy cerrado y que se definirá en pocos puntos. No sé qué habría sucedido si él me hubiera ganado el segundo set", admitió el nórdico, en alusión al momento en que el cordobés estuvo 6-5 y con punto para llevarse también el segundo parcial.>
En tanto, el número uno del equipo escandinavo, Robin Soderling, también se mostró satisfecho por su triunfo del primer día sobre Juan Martín Del Potro en sets corridos. "Los dos jugamos en muy buen nivel, pero yo gané el partido porque estuve más fino en el tie break", reconoció Soderling, número 30 del mundo, que ganó con parciales de 7-6 (4), 7-6 (4) y 6-4.>
Por el lado del elenco nacional, la derrota que sufrió Juan Martín Del Potro le resultó extremadamente dolorosa, y lo demostró al explotar en llanto tras el encuentro, en el mismo banco de Argentina, ante los vanos intentos de Alberto Mancini por consolarlo.
"Estoy con mucha bronca porque perdí. Mi responsabilidad era igualar la serie y siento que debí haber ganado", reflexionó luego el tenista, nacido hace apenas 18 años en Tandil, quien mostró así la candidez propia de tan corta edad para afrontar semejante compromiso.>
El capitán del elenco argentino de Copa Davis, Alberto Mancini, indicó tras el encuentro entre Nalbandian y Johansson que el portugués Carlos Ramos se equivocó a menudo con sus fallos y solicitó que la ITF (Federación Internacional de Tenis) aplicase el "ojo de halcón" cada vez que se utilice una superficie como el taraflex.
El "ojo de halcón", que ya reclamaron Nalbandian y Mancini, es un sistema mediante el cual, ante un fallo dudoso o un pique controvertido, se repite la imagen a través de una pantalla gigante, que registra la acción de una cámara que sigue le pelota con un sensor en la cancha y permite corroborar de manera exacta si una decisión es acertada o errónea.
"El árbitro se equivocó en varias oportunidades. La ITF debería hacer obligatorio este sistema cuando se juega en este tipo de canchas. Eso ayudaría a los tenistas a mantener la cabeza más fría en momentos difíciles, ya que, si corroboran un fallo, ahí se termina todo y no se quedan pensando en que fueron perjudicados", explicó en forma atinada Mancini.
La observación del capitán argentino no es antojadiza, ya que, durante el partido del cordobés ante Johansson, el juez de silla Ramos perjudicó al unquillense al menos en tres oportunidades.
Nalbandian, al sentirse disconforme con los fallos, comenzó a protestar en forma elocuente, a tal punto que se retiró de la cancha muy enojado y, tras amagar darle la mano al juez, se la quitó.
Mal presagio.
En sus 53 años de competencia en la Copa Davis, la Argentina jamas logró remontar una serie en la que estuviera perdiendo por 2-0, como pasó en Suecia, tras la primera jornada de la serie. En cambio, sí dio vuelta dos series que perdía por 1-2. La primera fue en 1977, en Brasil, con Guillermo Vilas como líder del equipo; la otra ocurrió en 1990, ante Alemania, en el Buenos Aires Lawn Tennis Club, con Alberto Mancini y Martin Jaite como protagonistas.