El gobierno volvió a tener un cruce con los trabajadores del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), a raíz de la difusión del aumento de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) de marzo, que para el organismo tuvo un incremento del 3,6 por ciento, puesto en tela de juicio por fuentes gubernamentales.
En una actitud poco habitual, el Indec salió a aclarar el jueves (día en el que no hubo actividades en el organismo) que la difusión de la CBA tiene lugar "el quinto día hábil de cada mes" y que el adelanto conocido el miércoles debía ser tomado como "potencial".>
La aclaración del Indec, a cuyo personal técnico jerárquico, desde fines de enero, el gobierno le viene realizando modificaciones, coincidió con apreciaciones de fuentes de aquél acerca de supuestas intenciones de distorsionar las estadísticas de los trabajadores del organismo (a los que calificaron de "cabrones").>
Desde hace años, el Indec da a conocer el adelanto de la Canasta Básica Alimentaria en la quinta página del informe del Índice de Precios al Consumidor, que se confirma días después con la versión definitiva. Hasta el momento, el adelanto coincidió siempre con la medición final, sin que nadie -oficial o extraoficialmente- saliera a hacer apreciaciones sobre supuestas anomalías en su medición.>
Luego del comunicado aclaratorio y las apreciaciones de las fuentes gubernamentales, el delegado de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en el Indec, Daniel Fazio, afirmó que, "si hubo un error" en el cálculo de la canasta familiar, los empleados del organismo "lo rectificarán y darán las explicaciones que correspondan" porque "la honestidad de quienes realizan el cálculo de la canasta básica no está en tela de juicio bajo ningún aspecto", aseguró, al tiempo que ratificó la medida de fuerza prevista para el martes por los empleados del Instituto, que comprende un "paro de 24 horas y una marcha desde el Indec hacia (el Ministerio de) Economía".>
El representante gremial explicó que "el reclamo es exclusivamente por el problema que hubo con el Índice de Precios al Consumidor", aunque añadió que "la cuestión salarial nunca queda de lado".>
El delegado sindical remarcó que "acá hay un cuestionamiento sobre un solo programa en el que se ha puesto a una persona a cargo con claro objetivo de achatar el indicador".
Además, denunció que "la forma en que se está manipulando ese Índice ha erosionado la credibilidad de todos los trabajadores del Indec".>
Subrayó que los empleados "están haciendo desde hace muchos años un esfuerzo con un trabajo honesto, claro y objetivo con respecto a los indicadores que se producen.>
"No vamos a permitir que se pongan en duda esta honestidad y calidad técnica de la labor", sostuvo Fazio, quien puntualizó que "la pelea que estamos dando es porque la intervención en el Índice de Precios al Consumidor ha erosionado esa credibilidad".>
Asimismo, advirtió que, "en la medida en que la sociedad descrea de los indicadores, los cuestione, crea que están dibujados, el Indec no tiene razón de existencia posible".>
En ese sentido, destacó que "la sociedad sostiene al Indec con sus impuestos, nadie paga para que le mientan ni le dibujen la realidad".>
Los economistas Eduardo Curia y Aldo Ferrer aseguraron que el costo de vida está en línea con los datos difundidos por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y no por los de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), difundidos ayer por el Indec, y ratificaron que la inflación para este año será de un dígito.
Curia dijo que sus proyecciones coinciden con los datos del IPC y destacó el número como "un éxito para el gobierno nacional en su tarea de finalizar el primer trimestre en 2,2 por ciento".
El economista aseguró que le "llamó la atención" el incremento de 3,6 por ciento en la CBA y la "desconexión violenta" con el IPC.
"Hay que tener cuidado con los productos que se computan en la canasta básica, porque el número tendría que asemejarse al registro más general, salvo que se haya vuelto a colar algún travieso", deslizó Curia.
Por su parte, Ferrer consideró que "el indicador en torno a 10 por ciento anual está sostenido por superávit gemelos y crecimiento económico" y prefirió abstenerse de hablar de lo que calificó como "desvíos estadísticos".
"No hay nada nuevo, ni indicios de que la inflación se pueda descarrilar", resumió Ferrer.
El ex funcionario admitió que "los acuerdos de precios se pueden mejorar con mayor diálogo", pero sostuvo que, en líneas generales, están sirviendo para mantener "un nivel lógico" de incrementos.