La semana culmina con mercados globales mostrando cierta fortaleza que nos permite ser cautamente optimistas con respecto a la futura evolución de los mismos.
Si bien la economía norteamericana no termina de definir qué dirección va a tomar, es altamente probable que el riesgo de inflación se aleje, ayudado por una potencial caída del precio del petróleo. Además, la probabilidad de softlanding es cada vez más aceptada por los analistas por lo que se entiende que las posibilidades de suba de la tasa de interés en dólares se diluyen y aumenta la probabilidad de que, a fin de año, la tasa de corto se encuentre en niveles de 4,75 %, o sea, 50 puntos básicos menos que la actual.
También se nota depreciación del dólar con respecto a algunas monedas, por ejemplo, el euro, que ha logrado superar la barrera de 1,34, que tantas veces testeó.
En el mercado local supimos de la inflación oficial de marzo publicada por el Indec y que se encuentra en 0,8 %. El mercado sigue sin compartir la actual metodología de medición del IPC, pero, de todas maneras, existe cierta percepción de que con estos niveles de precios es probable que los bonos ajustados por CER vuelvan a ser una interesante alternativa de inversión.
En el mercado del dinero seguimos recomendando a los Cheques de Pago Diferido como alternativa de inversión de corto-mediano plazo, ya que superan en retorno a los plazos fijos de igual vencimiento y, además, si elegimos los garantizados, sabemos que estamos haciendo una inversión muy segura.
Con respecto a la paridad del dólar, parece cada vez más cierta la posibilidad de que la misma presione hacia una apreciación del peso. Vemos dos causas que pueden generar esto; por un lado, la inflación en pesos le viene ganando ampliamente a la variación de la cotización del dólar en los últimos tres años y esto ha generado importante aumento de la deuda ajustada por inflación medida en dólares. Si bien el consenso general es que la actual forma de medir la inflación difiere de la utilizada en años anteriores, creemos que, de todas maneras, la inflación oficial en 2007 volverá a ganarle al dólar.
La segunda causa es internacional y tiene que ver con la probable depreciación del dólar con respecto a la mayoría de las monedas del mundo a partir de políticas que adoptaría la FED.
La sugerencia de inversión a partir de este planteo es que, si se quiere obtener un buen retorno en dólares, tenemos la alternativa de los bonos ajustados del tramo medio de la curva caso Bogar18, Pre8, Pro12, o uno más largo como el Pro13 para el que tenga menor aversión al riesgo. Pero, además, miremos que los bonos argentinos en dólares tienen rendimientos muy altos respecto de lo que podemos esperar de inversiones en dólares. Destacamos principalmente al Boden 2013, Boden 2012 y a los Bonar V y VII.
No recomendamos bonos más largos a los inversores individuales, ya que implican asumir mayor riesgo sin obtener mejor rendimiento.
El índice Merval logró subir 1,17 % en apenas dos días de actividad y en sintonía con el resto de las bolsas del mundo, que tuvieron una excelente semana. Los papeles del sector bancario son recomendados: por ejemplo, GF Galicia. También reiteramos el sector servicios con Pampa Holding, Transener y Telecom, a los que se les podría agregar TGS.
Continúan estabilizándose las acciones, por lo tanto, se han podido armar estrategias en "lanzamiento cubierto" que permitieron obtener retornos más que interesantes. Esta estrategia reviste cierta complejidad, por lo que debe establecerse buscando el asesoramiento adecuado en una sociedad de bolsa.>
En síntesis: recomendamos los Cheques de Pago Diferido para vencimientos cortos y para quienes busquen ganarle al plazo fijo.>
Para inversores en dólares, los bonos en esa denominación de menor vencimiento son recomendables, caso Boden12, Boden13, BonarV y VII, ya que la eventual baja de la de interés los va a beneficiar.>
En acciones, mirar con atención al sector bancario y al sector servicios, Transener, Pampa Holding y Telecom.>
Desde la presente columna nos solidarizamos con todos los afectados en sus viviendas y en sus actividades productivas por las inundaciones que han asolado las provincias de Santa Fe y Entre Ríos, y hacemos votos para que tanto los Estados municipales como provinciales desarrollen sus capacidades para minimizar las pérdidas que los eventos hídricos causan en esta rica región de nuestro país.>
(*) De La Vera Cruz Sociedad de Bolsa SA>