Crisis en la lechería
En Las Colonias el tambo hace agua
Este departamento es uno de los más golpeados por las lluvias caídas. La situación requiere de apoyo urgente para evitar que muchos tamberos abandonen la actividad. Si bien las pérdidas no se pueden medir aún, ponen en jaque al abastecimiento de leche.

Humberto pasó los sesenta años, siempre trabajando en el campo. Para él, el agua nunca fue un problema hasta la última navidad, cuando el problema comenzó de verdad. Tuvo que trasladar el tambo desde San Carlos Norte hacia San Jerónimo Norte. "Tenemos una producción de 1.500 litros, aunque hoy no llegamos a 500. Se ha secado la hacienda y no tenemos más pasto. El drama empezó el 25 de diciembre, se murió mucha hacienda, la que quedó hubo que sacarla a otros lugares o malvenderla para poder mantener la empresa. Estamos con una pérdida de $ 10.000 por mes. En el mejor de los casos, si no llueve más y bajan las napas, necesitamos unos 8 meses para empezar a volver a producir, y no sé como vamos a hacerlo, porque las vacas están con una dieta de subsistencia, por lo que es difícil que vuelan a procrear. Si no hay un aporte de la provincia o de la industria nosotros vamos a desaparecer, es muy sencillo. Hasta agosto no podemos mover tierra, y ahí vamos a pensarla, porque a lo mejor tendremos que comernos a las vacas para poder sobrevivir, es muy triste la realidad que nos toca después de toda una vida de trabajo", sentencia.

Panorama incierto

Para Gabriel Kuchen, sólo se ve destrucción total, no ha quedado nada, la recomposición va a ser muy lenta, porque la mayoría de los productores tuvieron que autoevacuarse. "A la hacienda la hemos ido sacando y la gran mayoría ya no está acá. Muchos animales se fueron a otros tambos que con estas lluvias se han vuelto a inundar, por eso es que esas vacas se fueron al frigorífico. Los que tuvieron mejor suerte pudieron sacar algo de producción pero pese a esto, la lechería está trabajando al 20 % de su capacidad con suerte", dice.

"El 25 de diciembre esta zona quedó declarada en desastre, y no tuvimos tiempo de alcanzarnos a acomodar. A raíz de eso estamos viviendo este momento de zozobra. En el mes de marzo tuvimos 670 milímetros de lluvia, lo que es un nivel anormal, ya que en esta zona tenemos un promedio anual de 1.200 mm. en un año bueno y en un año seco entre 800 y 1.000 mm. Desde el 16 de diciembre estamos pisando los 1.600 milímetros", explica.>

En Rafaela se firmó un acta acuerdo, y ahora vamos a ver que es lo que se va a hacer. Nosotros hicimos un par de propuestas, para que el productor pueda hacer más leche para evitar el problema del desabastecimiento. Va a ser un invierno muy complicado, estimamos que el tema preñez, recomposición de las pasturas y el estado corporal de las vacas nos va a pasar la factura, creemos que el 2007 está perdido", dice.>

Eldo Zurbriggen, con sus 65 años, nunca tuvo agua en el campo, y ahora tiene más de un metro. "Tuve que sacar toda la hacienda, y cargué todo directamente a la feria, porque no tengo dónde llevarla y los rollos no sirven porque se pudrieron por el agua, perdí las 8 hectáreas de soja. Para mí, hasta que no hagan una salida al agua en la ruta 19 esto no se va a solucionar", opina.>

Las aguas bajan turbias

Víctor Imhoff, cuenta que en San Jerónimo del Sauce la situación fue catastrófica, habiendo vendido 25 vacas para no perderlas a precio carne ($ 1 el kilo). "La situación no ha cambiado en nada, pese que el agua está bajando lentamente. Algunos tamberos tuvieron que dejar sus casas bajo el agua. En los próximos meses va a ser una catástrofe económica, cuando se acaben los pocos pesos que tienen los productores en la mano. Necesitamos urgente poner en marcha a la producción. Necesitamos un subsidio para que pueda arrancar de nuevo y que no cierren los tambos, con todo lo que eso implica".

Julio Rossi es tambero de Franck, en ese distrito tienen 80 cm. de agua, afectada el 50 % de la población. "Lamentablemente las autoridades no escuchan el pedido de los productores, y hoy Franck es un muro de contención del agua. Somos un dique, y para que salga semejante cantidad de agua necesitamos como 10 días. Los tambos colapsaron totalmente, las sojas siguen bajo 80 cm. de agua y no tenemos eco de las necesidades que reclamamos. Estamos solos. El colapso en todo el departamento es total. La industria no lo quiere aceptar pero es así, calculo que estaremos en un 50 % de la producción, ya que gastamos poco a poco las reservas. Siempre se acuerdan del campo para sacar las retenciones pero nunca para apoyarnos. Lamentablemente no nos podemos tomar el agua, hay que trabajar con todos los pueblos y construir un puente sobre la ruta 19. Van cambiando los funcionarios, y nada cambia", opina.>

Soluciones urgentes

Para Gustavo Vionnet, miembro de la Mesa de Productores de leche, Santa Fe atraviesa una situación catastrófica. "Las principales industrias de la provincia son las que exportan, dejándonos sin saldo exportable. Si el gobierno no toma medidas urgentes para darle previsibildad, muchos tamberos se van a ir o se pasarán a la agricultura.

"La infraestructura provincial no está preparada para este tipo de fenómenos. El oeste tuvo un buen trabajo en Comité de cuenca, sacando el agua hacia Las Colonias y La Capital, pero aguas abajo no se han hecho obras de infraestructura importantes. Las vías desbordan y escurren para todos lados. A nivel distrito hay muchas comunas que no han trabajado bien, sin dimensionar siquiera al tramado de las alcantarillas; y esto, con el crecimiento de la producción, ocasionó que todo el mundo quede encerrado dentro del campo, perdiendo gran parte de la producción".>

Para el dirigente ruralista, el problema es estructural y requiere soluciones de fondo. "El 50 % de los tambos no tiene equipo alternativo de luz y depende de la EPE. Todo el sistema de estructura rural está atado con alambre, lo que dificulta la rápida solución de los problemas. El sistema es muy complejo y requiere de medidas extraordinarias para solucionarlo. Productivamente, la caída es un quiebre y una medida irreversible en la medida en que el tambo no tenga una rentabilidad mayor que la agrícola. Muchos tambos bajaron los niveles de alimentación desde octubre en la provincia, mucho más que en otros lugares", finaliza. >

La necesidad de una señal

Para Vionnet, las industrias que reciben leche de estos departamentos han bajado hasta un 60 % de su producción. Y si no hay una señal inmediata para que los productores cobren un precio de no menos de 75/80 centavos por litro, sobrealimentando los animales y la producción y creando una expectativa, la tendencia es irreversible. Los productores están con costos de 70 centavos de costo y 55 de ganancia. "Se necesita una gran señal para la zona afectada, porque avizoramos el riesgo de desabastecimiento y la importación de leche". En este sentido, para Vionnet, subsidiar a los productores sería mas barato que importar, evitando el problema social que acarrea. "La lluvia aceleró un proceso irreversible, fue el tiro de gracia.

El gobierno, si sigue por este camino va a destruir la lechería. Le va a llevar dos o tres años por la pérdida que ocasiona todos los días. Este tema debe tratarse a nivel de gobernación y del Presidente de la Nación", dice.

Federico Aguer