Relevamiento al 30/03/2007
Los próximos días definirán los números de la cosecha
A nivel nacional, el agua no pudo apagar el entusiasmo de la presente cosecha de granos gruesos. Sin embargo, el histórico volumen potencial que aún permanece en los lotes requerirá condiciones climáticas favorables para su recolección. La definición final del ciclo agrícola actual seguirá sujeto a la evolución del clima.

Con respecto al girasol, el 89.9 % de la superficie apta fue cosechada, observando un progreso de 7,6 puntos porcentuales respecto de la semana precedente y un adelanto de 8,2 puntos con relación a similar fecha del año anterior. La superficie remanente se concentra en el sudoeste y sudeste de Buenos Aires, donde durante los últimos días la recolección avanzó sostenidamente a pesar de algunas precipitaciones que obligaron interrupciones temporarias. El rendimiento medio a nivel nacional se sostiene estable en los 14,7 qq/ha, significativamente inferior al logrado en la campaña anterior cuando el 81,7 % recolectado entregaba 1,77 TM/ha. La trilla de los plantíos en pie (unas 240.000 hectáreas) no modificarán sustancialmente el tamaño de la cosecha cuyo piso de máxima fue estimado en 3.450.000 toneladas. La superficie sembrada nacional ascendió a 2.385.000 hectáreas, 7,9 % mayor a la campaña agrícola anterior, crecimiento que no alcanzó a compensar la merma originada en la productividad unitaria. En consecuencia el volumen de semilla sería 9,2 por ciento menor a la del ciclo 2005/06. Excesos o déficit hídricos según zonas, plagas y enfermedades (mosquita del capítulo y roya negra entre ellas) causaron la disminución generalizada de los rindes, con excepciones en algunos casos como en la mayor parte del oeste y nordeste y norte de Buenos Aires, algunas áreas del Norte de La Pampa y también de la zona serrana del sudoeste bonaerense. Los rendimientos estuvieron en éstas regiones por encima de los 20 qq/ha. Pero el fracaso lamentable de las cosechas en las provincias norteñas, con bajos rindes y pérdidas de área y fundamentalmente muy malos resultados en sectores occidentales del sudeste de Buenos Aires (Tres Arroyos y partidos aledaños), compensados parcialmente por mejores rendimientos en la zona de Mar y Sierras (si bien aquí también la productividad física resultó menor a la normal) impactaron sobre la producción nacional. En todo el sudeste bonaerense las distintas adversidades (estrés hídrico y enfermedades) redujo el rendimiento promedio un 30,5 % respecto a lo colectado a similar fecha del año anterior, dato no menor teniendo en cuenta que la región concentra el 30 % del total nacional cultivado.

Soja

Las fuertes lluvias paralizaron totalmente la cosecha. Sólo algunos lotes puntuales pudieron colectarse entre el sábado 24 y domingo 25 causando un avance intersemanal de apenas 1%. La detención situó el progreso de la cosecha 2006/2007 10 puntos porcentuales por debajo de la anterior trilla (21% a igual fecha). Al 30 de marzo se colectaron 6 millones de toneladas con un rinde promedio de 3.570Kg/ha. El centro-sur de Santa Fe y la mitad oeste de Entre Ríos fueron el epicentro de las mayores lluvias con acumulados que superaron los 250 mm. Algunas de las áreas mas perjudicadas registraron entre 400 y 500 mm., que dejaron una importante proporción de los plantíos bajo el agua, con riesgo de ser perdidos. La saturación o incluso la inundación de los cuadros en esta porción del Núcleo Sojero supondrán postergar las trillas no menos de 10 a 15 días, aún suponiendo buenas condiciones climáticas.

Para la amplia zona circundante el reingreso de las cosechadoras necesitaría entre 4 a 7 días de buen tiempo. Sin embargo los pronósticos de nuevas lluvias continuarían aplazando la recomposición del suelo. Los excesos acumulados revisten mayor trastorno al considerar que gran parte de los plantíos, además de augurar alta productividad, ya estaban lo suficientemente maduros para ser cosechados. Asimismo las lluvias se han concentrado en muchas áreas de suelos pesados con limitada infiltración, poca pendiente o amplias depresiones de muy bajo drenaje superficial lo que supondrá un retiro lento del agua que en no pocos casos ocasionaría la muerte por asfixia de las plantas que todavía no finalizaron su ciclo. Esta situación pudo apreciarse en torno a Carcarañá y Casilda en Santa Fe y entre Victoria y Gualeguay en Entre Ríos. Paralelamente el pésimo estado de los caminos imposibilitará al menos en el corto plazo todo traslado de maquinaria en caminos de tierra. En los lotes que completaron su madurez la espera en condiciones de alta humedad causará algún nivel de perdidas por desgrane, vuelco o pudrición de los granos, cuando no perdidas parciales del lote por la inmersión total de los bajos.>

Las recorridas realizadas por las zonas más afectadas confirmaron una importante proporción de lotes con porciones totalmente bajo el agua. Muchos debieron suspender la trilla y hoy sufriría los riesgos mencionados en el remanente que quedo en pie.>

En el trayecto realizado también se observó manchas en vainas por la infección de hongos patógenos. Esto acusaría potenciales problemas de calidad fundamentalmente en aquellos lotes sin tratamientos curativo-preventivos para enfermedades de fin de ciclo (EFC).>

En cuanto al llenado de los granos la mayor parte de los plantíos, habiendo superado la formación completa de sus granos, no presentaría riesgos para el peso de sus granos (ya están hechos). No obstante una proporción correspondiente a las resiembras que obligó el granizo del 25 de diciembre, aún presenta riesgos de una mayor incidencia y severidad de EFC. Las intensas precipitaciones en algunas localidades fueron acompañadas por fuertes granizadas, tal los casos ocurridos en Esperanza, San Francisco, Sampacho, Cnel. Moldes y La Carlota entre otras localidades. Los daños ocasionados por el meteoro aún no han sido determinados. No obstante y a modo de ejemplo del posible daño causado, un lote de Los Cisnes que entregaba en promedio 43qq/ha, luego del evento cosechaba tan solo 12qq/ha.>

En conclusión, el muy buen ciclo agrícola 2006/2007 ha ocasionado cultivos de rendimientos potenciales históricos. Hasta la suspensión de las trillas, la campaña obtenía productividades un 40 % por encima de la anterior campaña confirmando las elevadas presunciones que tienen la mayoría de los lotes.>

Sin embargo y como se viene mencionando repetidamente, el histórico volumen potencial que aún permanece en los lotes requerirá condiciones climáticas favorables para su recolección. La definición final del ciclo agrícola actual seguirá sujeto a la evolución del clima. Aun proyectando una producción en torno a las 45.500.000 toneladas, la continuidad de un escenario adverso podría incrementar las perdidas de rendimiento, calidad o incluso superficie cosechable, deprimiendo en definitiva la expectativa de superar la proyección actual de la oleaginosa.>

Maíz

Cosecha totalmente paralizada en casi la totalidad de las zonas de producción. La oportunidad de recolección solo se presentó durante parte del fin de la semana pasada en algunas áreas de la zona núcleo y periféricas a ella por lo que el avance inter semanal sólo fue de 2,7 puntos porcentuales, mostrando una demora de 2,3 puntos respecto a similar fecha del año anterior. Al 30 de marzo se colectaron 766.000 hectáreas (27,7 % de la superficie apta) que con 8,8 TM/ha produjeron un acumulado de 6,74 millones de toneladas. En el este de Córdoba y en el centro sur de Santa Fe se trilló el 70 por ciento del área.

En Entre Ríos el 60 % y en el norte de Buenos Aires y en el extremo sur de Santa Fe un 45 %. Todas estas regiones que constituyen la zona núcleo combinadamente recogieron hasta la llegada de las lluvias el 58,4 % del área implantada entregando 10,2 TM/ha.>

El año anterior y por igual fecha se recogían 7,7 TM/ha, diferencia que evidencia las favorables condiciones climáticas que tuvieron los plantíos de la zona líder en esta campaña apoyados por el empleo de un elevado paquete tecnológico. En la zona central y en el extremo noroeste de Buenos Aires se lograron entre 90 y 110 qq/ha en los primeros cuadros.>

Muy buenos también en el sudoeste de Córdoba en los que se pudieron realizar tempranamente, pero muy malos en los tardíos afectados por el Mal de Río Cuarto. También elevados rindes se obtuvieron en los plantíos tempranos del sudeste y del extremo nordeste de la provincia.>

En Entre Ríos la media productiva alcanzó casi los 81 qq/ha. Muy bajos resultaron en el extremo norte de Santa Fe, si bien se trata de cultivos muy tempranos y cuya proporción en el total implantado zonal es casi irrelevante. Mejores resultados entregaron los de primera siembra en la zona central de la provincia en tanto los de segunda transitaban la post floración hasta la madurez del grano en unos pocos lotes.>

Las intensas precipitaciones que comenzaron a partir del lunes 26 y que a la fecha del presente informe aún se estaban produciendo detuvieron totalmente la actividad. Las lluvias con un volumen de agua inusitado (en poco tiempo) y generales en cuanto a dispersión geográfica se abaten sobre la zona núcleo, anegando cultivos en las zonas bajas y esteñas de Santa Fe, del sudoeste de Entre Ríos y del sur de Córdoba.>

No menores fueron las que ocurrieron sobre el centro oeste santafesino y en las últimas horas sobre el norte y el centro de Buenos Aires. Este escenario si bien no muy crítico al cultivo por ser menos vulnerable que otras especies a los excesos, no quita la posibilidad de debilitar el anclaje de las plantas y eventuales vientos provocar su vuelco y la caída de las espigas. La persistencia de elevada humedad ambiental también ha debilitado los tallos, tornándolos endebles y quebradizos (sostienen excelentes espigas). El brotado de los granos es una contingencia que no habría que descartar.>

Estas eventualidades que afectarían los rindes potenciales se alejarían si la realidad ambiental actual vira hacia condiciones más secas y temperaturas más bajas que las actuales. De todos modos en las áreas más afectadas la recolección será lenta.>

Las previsiones meteorológicas indican que el tiempo continuará inestable durante el fin de semana, ocurriendo una pausa en las precipitaciones que podría extenderse durante la mayor parte de la primera quincena del mes de abril. En esta situación la estimación de la producción se sostiene en 22,5 millones de toneladas.>

Bolsa de Cereales