Si febrero terminó con el colapso generalizado de las bolsas internacionales y la fuerte corrección en los precios de las materias primas, marzo tampoco pasará desapercibido en la memoria colectiva. La semana de lluvias que hubo desde el lunes 26 probablemente sea recordada con un sabor amargo por los productores afectados por el anegamiento de sus campos y marcará nuevos récord de precipitaciones en muchas localidades de la zona núcleo.
Las lluvias cayeron justo cuando comenzaba la recolección de una de las cosechas de soja y de maíz más grande de la historia; su magnitud y duración afectó el itinerario de las tareas. El anegamiento de campos obligó a revisar el potencial de rindes y a considerar el tratamiento de la calidad de los lotes de las plantas más afectadas, teniendo más información a medida que se seque el suelo y las máquinas puedan volver al trabajo. >
El cese de las precipitaciones permitió que los empresarios vuelvan a pensar en vender. Así fue que a pesar de las fuertes oscilaciones en los precios externos, las fábricas y exportadores se apuraron por asegurar volumen durante las únicas dos jornadas hábiles previas a Semana Santa y que servirían para compensar lo que no se recibió mientras la cosecha estuvo frenada. >
No fueron sólo los procesadores de soja los que estuvieron en el recinto de la Bolsa de Rosario, sino que los exportadores de grano sin industrializar dejaron su marca distintiva durante los últimos días. >
En los meses de cosecha la mercadería se abarata con relación a la de otros países, por lo que la mercadería que se vende sin procesar se negocia principalmente durante esas semanas. En ese tiempo -marzo, abril y mayo para la soja y el maíz- abundan los barcos que van y vienen para cargar sus bodegas.
Conocer el cronograma del arribo de barcos a los puertos se transforma en una herramienta útil para anticipar la necesidad que tendrán los compradores y la zona de Bahía Blanca se torna más agresiva porque tiene que desviar hacia el sur los granos que durante el resto del año se negocian río arriba. >
Las lluvias frenaron la afluencia de camiones a las terminales portuarias, por lo que también tuvo que demorarse la carga en los barcos. La espera tiene un alto costo diario, que durante el fin de semana largo debería multiplicarse por decenas en las distintas zonas portuarias. >
Durante martes y miércoles los compradores dejaron ver su necesidad de volumen al pagar 605 pesos y 610 pesos respectivamente la tonelada de soja que se entregara antes del día lunes, informando que mantendrían abierto el recibo de la mercadería entre jueves y domingo. >
Algo parecido sucedió con el maíz, producto sobre el que se hicieron operaciones con entregas cortas en miras de que la cosecha de este cereal deberá esperar a que sean levantados los lotes más complicados con soja. "La demora en recibir el maíz que se compró a través de los contratos forward hizo que los exportadores estuviesen interesados en asegurarse las entregas cortas", señaló uno de nuestros operadores desde el recinto de la Bolsa.
Dudas con el maíz. Luego de los 330 pesos del pasado martes, lejos quedaron los 415 pesos de comienzos de marzo. Los precios locales no pudieron escapar a las correcciones que tuvo Chicago y se está sintiendo la presión de haber cosechado el primer tercio de la campaña. El mantenimiento del cierre del registro de exportaciones -en 10,5 millones de toneladas desde noviembre pasado- abre un interrogante sobre qué pasará con los cuatro millones de toneladas que quedarían tras satisfacer la demanda interna. >
Esta semana hubo rumores de que la reapertura de ventas sería gradual. A la luz de la experiencia del mercado del trigo, parece difícil pensar que puedan convivir los complejos mecanismos de subsidios a los consumidores internos de maíz con la apertura de la exportación, sin que la mercadería próxima a los puertos elija salir de las fronteras.
Es por eso que la apertura de las exportaciones quedaría condicionada a que el sector autorregule sus ventas, lo que posiblemente afectará la capacidad de reacción de los precios internos.>
Flavia Rossi CMI Contenidos