El apriete se agudiza
El corralito de los frigoríficos
Ante el temor de clausuras o sanciones de Comercio Interior, presionan a matarifes y usuarios para que no paguen por la hacienda valores por encima de los oficiales.

Es probable que cuanto más presione el Gobierno, más se generalice el desabastecimiento, especialmente en los sectores más intensamente vigilados. Este año se hará feedlot y se suplementará, pero en una magnitud mucho menor que el año anterior -entre 30 y 40 por ciento- y faltará hacienda de consumo bien terminada. El criador que vende al destete absorberá gran parte de las pérdidas derivadas de este proceso de destrucción de riqueza; la oferta ganadera total será mayor que el año anterior, pero faltará la calidad. Es también probable que la exportación continúe como hasta ahora, limitada o con el "freno de mano" puesto.

Medidas y efectos

El Gobierno no tiene instrumentos legales de suficiente peso para obligar a cumplir los precios máximos o sugeridos, por lo que debe echar mano, para intentar mantener los valores de ciertas categorías, a recursos ilegales: la amenaza, el apriete, el cierre o la sanción arbitraria.

Sólo sabe una cosa: no concederá nada que suponga el menor peligro de aumento de los valores de la carne vacuna al mostrador. Es probable que haya una directiva superior de no conceder nada y aguantar, todo lo que se pueda. "Las cosas así están bien. �Para qué cambiar?".>

Dentro del ruralismo, no hay unidad de criterios. Hay quienes quieren agotar el diálogo con el Gobierno; hay quienes piensan que el diálogo es inútil, que sólo sirve para entretener porque las autoridades no están dispuestas a ceder nada; y hay muchos que no quieren tomar ninguna actitud definitiva hasta que no se termine de evacuar la hacienda de las islas o que haya avanzado más la supercosecha gruesa en curso. El paro resultó el año pasado un límite (el único) a los desbordes gubernamentales, pero hoy se duda de la eficacia de volver a usar este recurso.>

Matarifes y supermercados

Como a los valores "sugeridos" es muy difícil conseguir hacienda, supermercados, frigoríficos de consumo y buena parte de los frigoríficos de exportación están quedándose sin ganado para faenar. Ante el miedo a una clausura -ya se registraron varias-, los frigoríficos que prestan servicios aprietan a su vez a sus usuarios o matarifes, para que no paguen valores superiores a lo permitido, porque de descubrirse, la planta puede ser cerrada.

Supermercados y frigoríficos han transmitido a las autoridades que esta operatoria termina, inevitablemente, en el desabastecimiento de carne, que ya ha comenzado a darse; pero desde el Gobierno habrían afirmado, en más de una oportunidad en estos días, que no le temen al desabastecimiento y al vacío en las góndolas. Debe observarse que los matarifes, por su tradicional "flexibilidad" estarían en mejores condiciones para seguir con la operatoria que se registraba con precios "paralelos" hasta hace pocos días. Pero el llamado "corralito" armado por los frigoríficos de consumo los está limitando enormemente, porque los obliga de hecho a ceñirse a estas nuevas directivas. Al parecer, este "corralito" estaría logrando reducir al mínimo la migración de matarifes entre plantas del Gran Buenos Aires; la única salida de un matarife, que hoy está apretado y vigilado como nunca, es llevarse la faena a un matadero o frigorífico fuera de Buenos Aires, especialmente a aquellos que no están a más de 200 o 300 kilómetros. El "corralito", en estos últimos tiempos, habría alquilado algunos mataderos cercanos a Buenos Aires, para mantenerlos cerrados, y así asegurarse que los matarifes no migren allí.>

Al aumentar la eficiencia del "corralito", crece el poder de negociación sobre los matarifes, por lo que los frigoríficos de consumo pueden apropiarse de una proporción mayor del recupero bruto. En otras épocas, ante cualquier aumento del precio del cuero y del recupero -como sucede ahora- debían transferírselo al matarife para que éste no se fuera a otra planta a faenar. Esa puja por captar usuarios está hoy muy limitada.>

Ignacio Iriarte CMI Contenidos