Las Enfermedades de Fin de Ciclo poseen características que las hacen diferentes a otros problemas sanitarios que el productor está más acostumbrado a identificar a campo. En general, los síntomas de las EFC se manifiestan en estados reproductivos intermedios o avanzados, de allí su nombre, pero como los patógenos que las ocasionan pueden tener períodos de latencia largos, y muchas veces pueden estar presentes en el cultivo sin posibilidad de observarlas, es decir, sin producir síntomas visibles.
Basándonos en que la mayoría de los patógenos que integran el complejo de EFC (Septoria, Cercospora, Colletotrichum) son necrotróficos, es decir que sobreviven en el rastrojo, siendo éste la principal fuente del inóculo primario para la epifitia de la campaña siguiente, es dable pensar que "comparten escenario" con nuestro cultivo de soja, y pueden estar presentes aún sin que nuestros ojos de productores los hayan descubierto.>
Así se generó desde Syngenta la necesidad de avanzar un paso más allá de lo "que vemos en el campo" para respondernos a la pregunta: ¿Qué esconde nuestro cultivo de soja?, a través del estudio de hojas sin síntomas, "sanas" diría el productor, "asintomáticas" pensamos los que intervenimos en el proyecto. >
El objetivo principal del proyecto fue estudiar qué patógenos están presentes en folíolos que no presentan síntomas visibles, en estados anteriores a formación de vainas.
Utilizando la logística del Programa Centinela, se eligieron las plantas provenientes de lotes en estados vegetativos y floración. Se extrajeron folíolos sanos, sin síntomas que se sometieron a cámaras húmedas y desarrollo en medios de cultivo, según el caso, con posterior estudio de estructuras bajo microscopio.>
Aquellos cultivos en estado vegetativo (Gráfico 1) presentaron a campo sólamente síntomas visibles de Septoria glycines, que ocasiona la mancha marrón, mientras que el estudio de laboratorio nos permitió encontrar diez patógenos diferentes, en estado latente en los cultivos.>
En floración, un 20% de los cultivos mostraron síntomas visibles de tizón foliar por Cercospora kikuchii (gráfico 2), pero el estudio de asintomáticas nos indicó que un 70% de los cultivos estaban afectados, presentándose además una serie de otros patógenos, muchos de ellos dentro del grupo Deuteromycetes, que ocasionan lesiones necróticas y manchas foliares en estados más avanzados del cultivo. Algo para destacar fue la presencia de un 40% de Colletotrichum, patógeno responsable de la antracnosis, EFC que el productor recién verá sobre vainas en madurez, y que en un año como el actual, donde cultivos del centro de Santa Fe llevan 800 mm. desde la siembra, 550 en etapa reproductiva, puede alterar profundamente la calidad del grano.>
Convengamos que al hablar de manejo preventivo de enfermedades a través del uso de triazoles + estrobilurinas aplicados en comienzo de formación de vainas (R3) se asocia esta sugerencia a una receta fundamentada en estrategia de mercado y ventas, y no a una necesidad técnica, sin embargo cuando conocemos qué patógenos están presentes en nuestros cultivos aunque no visualicemos aún los síntomas que producen, podemos comprender mejor la real significancia del término "preventivo".
Las EFC son un complejo mucho más amplio y variado que lo que nuestros ojos observan, conocerlo es el primer paso para manejarlo.>
Ing. Margarita Sillón