Señores directores: Primero fue el granizo. Luego la inundación, producto de las intensas precipitaciones pluviales. El granizo fue un meteoro impredecible e incontrolable tras el cual muchos habitantes quedaron de cara al cielo. La inundación, en cambio, no debe, ni puede confundirse con una advertencia divina. Si bien la proporción de agua caída fue de una magnitud fuera de todo cálculo, la inoperancia y la falta de prevención del hombre atentó contra consecuencias que pudieron ser menos trágicas.
La carencia de obras a través de décadas de gobiernos de turno quedó en evidencia al observarse que en distintos distritos se buscaron construir improvisados canales de desagües o trabajos de bombeo para permitir el escurrimiento de las aguas. Quedó de manifiesto la necesidad de canalización, de dragado de ríos, de controlar una zona tan conflictiva como es la cuenca del Salado.>
La inundación también se atribuyó a la masa de agua proveniente de los campos que la acumularon. Campos donde hace años se utiliza un sistema de siembra que paulatinamente provoca la impermeabilización del suelo.>
Sin canales de desagües, con implementación de tecnologías modernas que alientan la producción pero que evitan la absorción del terreno, la pregunta inevitable es: �cómo no iban a anegarse las ciudades?>
El voto de la ciudadanía arroja a sus representantes no para que éstos jueguen a hacer política, sino para la realización de obras que verdaderamente mejoren la calidad de vida. Reglamentaciones, obligaciones y derechos>
, y el pago de impuestos, cobran de esa manera su razón de ser. La imprevisión de los hombres no debe ser atribuida a Dios; debe ser conocida sin tapujos y desnuda tal cual es.>
Los gobernantes declaran en los medios televisivos haciendo su descargo, escudándose en los estudios hídricos llevados a cabo por casas de altos estudios, creyendo que no originan preguntas que se encaminan hacia si los facultativos se equivocaron, o si ellos los ignoraron y no cumplieron con las exigencias del momento.>
La solidaridad alcanza su punto máximo, su meta existencial, cuando persigue la solución de un problema que afecta a toda una ciudadanía, que no segrega a los ciudadanos, y que sin buscar a Dios lo encuentra sin darse cuenta de ello.>
Daniel O. Vangioni. DNI: 14.786.787. Esperanza, Santa Fe.>
Señores directores: Así (*) quedarán las quintas de la zona de Altos del Valle al norte por las lluvias y la inoperancia e ineficiencia de los funcionarios de turno, ya que hicieron oídos sordos al pedido que hizo la Sociedad de Quinteros hace dos meses atrás, de una bomba extractora de gran capacidad para extraer el agua del reservorio ubicado en Gral. Paz y Callejón Roca. Recién llegaron dos días después del desastre pluvial. Ahora me pregunto �cómo seguimos adelante? O: �cómo salimos de esta situación? �Pidiendo un plan Trabajar, haciéndome piquetero? No puedo, mi vida se basa en la "cultura del trabajo".
Segundo A. Valli. DNI: 13.163.523.>
(*) Nota de R.: El lector adjunta fotos que muestran las quintas inundadas.>