Así como no se puede tapar el sol con una mano, es imposible ignorar la incidencia anímica, física y futbolística que genera en este Colón de Julio César Falcioni el ingreso del colombiano Freddy Grisales en cada segundo tiempo. Desde el banco y como refuerzo, el popular "Totono" cambia la imagen colectiva, levanta las tribunas y a veces -como pasó con Racing en Santa Fe en el último partido- también modifica positivamente el resultado de Colón.
Pero así y todo, Grisales no es titular en Colón, a pesar del pedido que baja de las gradas. Es obvio que a la explicación no se la puede buscar por el lado de lo futbolístico. En todo caso tiene que ver con una cuestión física, táctica o estratégica. Seguramente el entrenador debe pensar que "Grisales rinde mucho más entrando por un titular que arrancando de titular". Es más, hasta quizás las estadísticas denuncien que a Colón le fue mejor cuando "Totono" fue suplente y entró; y no cuando fue titular y arrancó entre los once.>
Pero lo que está claro es que, hoy por hoy, Grisales está entre los mejores jugadores que le pegan a la pelota en el fútbol argentino. Se tiene confianza y patea de cualquier lado. Y maneja la pelota quieta desde los costados como pocos. Para mi gusto, a esta altura, debería patear más tiros libres frontales cerca del área de enfrente.>
Hoy volverá a estar "tapado" en el banco, como si fuera una carta ganadora que Falcioni tiene bajo la manga. Grisales es necesario para este momento de Colón, por una sola explicación que supera cualquier tipo de análisis, hipótesis o especulación: es un buen jugador de fútbol. Y eso, que parece tan simple, es algo que hoy resulta súper complicado de encontrar en un juego donde todos corren y muy pocos la paran, la pisan y la tocan. "Totono" hace las dos cosas: corre y juega.>