Julia Izumi (CMI)
La polémica sobre la presunta intromisión del gobierno en los asuntos de la Justicia -a partir del llamado de atención del presidente Néstor Kirchner sobre la lentitud con que actúa la Cámara de Casación Penal en los juicios por la represión- se coló en la inauguración del área de Prensa del Centro de Información Judicial creado por la Corte Suprema. El presidente del máximo Tribunal, Ricardo Lorenzetti, se refirió elípticamente a la cuestión, al remarcar la necesidad de "ir progresivamente aclarando que los jueces no pueden hacerse cargo de la enorme litigiosidad que existe hoy en el país" y proponer el debate sobre esta cuestión "para que la comunidad entienda qué es lo que pueden hacer y lo que no pueden hacer los jueces".
Lorenzetti se negó a opinar específicamente sobre las denuncias que se acumulan en el Consejo de la Magistratura contra los jueces de Casación, y la forma en que funcionarios del Ejecutivo polemizaron con algunos magistrados. "La Corte ya se expresó sobre el tema en el comunicado que emitió el 27 de marzo, cuando pidió mesura y equilibrio en el ejercicio de control de los poderes", explicó un asesor del magistrado.>
No obstante, en los discursos que se sucedieron en la presentación del Centro de Información, que pretende facilitar la comprensión social de las resoluciones que emiten los tribunales, los intentos por desmitificar el presunto retardo de justicia y de remarcar la necesidad de que los jueces dejen de hablar sólo por sus sentencias para satisfacer el derecho de la sociedad a conocer y discutir la razonabilidad de las decisiones que adoptan, reveló hasta qué punto le preocupa a la corporación judicial revertir su imagen desgastada.>
Ricardo Recondo, presidente de la Asociación Argentina de Magistrados, atribuyó a la dirigencia política una parte del origen del desprestigio de la Justicia, al sostener que los jueces son generalmente perseguidos porque tienen la misión de controlar a los otros dos poderes. "Se necesita el consenso generalizado de la sociedad para que las sentencias se respeten. Pero, en este momento, ni siquiera los otros dos poderes del Estado respetan la independencia de la Justicia", aseguró.
Recondo amplió sus críticas contra el gobierno, al acusarlo de llevar a cabo un "avasallamiento grotesco de la Justicia" y sostener que "no puede pedir celeridad en las causas judiciales cuando hace tres años que no puede resolver el problema de la inseguridad". Fue después de que el presidente Kirchner reivindicara su derecho a opinar sobre el atraso de la Justicia, un concepto que algunos sectores del Poder Judicial se preocupan por relativizar.>
La semana última y con las declaraciones del titular de Casación, Alfredo Bisordi, como telón de fondo, la sala IV de ese tribunal de Apelaciones -denunciada por los organismos de Derechos Humanos ante el Consejo de la Magistratura por demorar las causas por violaciones a los derechos humanos- fue recusada por el represor de la marina Raúl Scheller, quien consideró que, a partir de esa demanda, se ve afectada la independencia de los jueces y está en juego la garantía de imparcialidad. Este planteo obligó a suspender una audiencia en la que Scheller debía exponer sus argumentos contra la reapertura de la causa ESMA, y, paradójicamente, volvió a demorar un pronunciamiento del cuerpo, que ahora deberá expedirse sobre la recusación. En caso de rechazar el planteo del ex marino, se abriría la instancia de apelación ante la Corte, pero sólo para resolver esta impugnación, de manera que seguirá pendiente la cuestión de fondo.>
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