En tiempos de la confederación, Justo José de Urquiza decía: "Devorar el desierto y cubrir la tierra de población es la tarea sobre la que ninguna hay que merezca preferencia". Para que esto ocurra, su propósito era instalar ferrocarriles, pese a que por entonces difícil era convencer a capitales extranjeros. Juan B. Alberdi solicitaba para ellos ventajas y privilegios.
Pese a que el Gral. Urquiza fue el mentor del ferrocarril de Rosario a Córdoba entre 1854 y 1855, recién el 20 de abril de 1863 luego de la aprobación legislativa con el poder central en Buenos Aires y gobernando Bartolomé Mitre, se inician las tareas de este ferrocarril que luego sería el F.C. Central Argentino. La inauguración se realizó el 13 de abril de 1870, durante la presidencia de Domingo F. Sarmiento. Con anterioridad, Mitre inauguró los trabajos de construcción del F.C. Sud, un 7 de marzo de 1864.>
En 1857 hubo un enfrentamiento parlamentario de Sarmiento con los escépticos que no confiaban en el porvenir del país. Se discutía en el Senado de Buenos Aires la concesión del Ferrocarril a San Fernando. La mayoría de los senadores se alarmaban ante la garantía del 7 % acordada a la empresa sobre un capital de 800.000 pesos fuertes, porque éste les parecía excesivo para la capacidad de la Nación. Sarmiento responde que la suma era exigua y que si se la pedían a un banquero de Londres respondería: "Vean al prestamista del barrio". "En cuanto a mí, no he de morirme sin ver empleados en ferrocarriles en este país no digo 800.000 duros, sino 8.000.000 de duros".
Cuando Sarmiento dejó la presidencia en 1874, el capital invertido en los ferrocarriles era de 40.090.354 pesos oro. Bajo su gobierno en 1871 se autorizó a contratar las obras del F.C. de Córdoba a Tucumán de trocha métrica, estableciéndose las pautas de la ley del 14 de octubre de 1868, donde se había previsto "un ferrocarril desde Córdoba en dirección a Salta y Jujuy", dando nacimiento al F.C. Central Norte.>
Al presidente Nicolás Avellaneda le cupo el honor de inaugurarlo el 31 de octubre de 1876 a la llegada de la línea a Tucumán.>
Otro gran estadista argentino que sobresalió en proyectos y realizaciones fue el Gral. Julio Argentino Roca. Una de sus preocupaciones más apremiantes al asumir la 1a. presidencia (1880-1886) fue la de ampliar y extender los ferrocarriles. Entre los años de 1884 a 1886 se aprueban y autorizan 32 leyes en materia de inversiones en contratos y construcciones de líneas férreas. Se destaca la construcción de la línea Campana a Rosario, la continuación del F.C. Central Norte a Salta y por Cobos hasta Jujuy, y de los ramales de Chumbicha a Catamarca y Deán Funes a Chilecito.
En su 2a. gestión de gobierno (1898-1904), dicta 80 leyes relativas a ferrocarriles -todo un récord- donde entre otras figura la autorización de la línea de Santa Fe-Vera-Reconquista (1900). San Francisco a Pilar con Villa María (1901). La construcción de la nueva estación Retiro (1902) y el F.C. de Rosario a Puerto Belgrano (1903).>
Si bien durante la administración del Dr. José E. Uriburu se proyectó la prolongación de las vías del F.C. Sud de Bahía Blanca a Neuquén, fue Roca quien realizó las gestiones ante el representante del mencionado ferrocarril el Ing. Guillermo White, firmándose el contrato el 16 de marzo 1896, y el 31 de mayo de 1899 pudo inaugurarse la línea completa hasta la confluencia de los ríos Neuquén y Limay. Roca por 2a. vez presidente, viajó en el primer tren de este ferrocarril con una numerosa comitiva que en su mayoría no conocía la incipiente región patagónica.>
Estos estadistas y otros que mencionaré en su oportunidad no utilizaron la demagogia; fueron visionarios, capaces y pragmáticos en todos los órdenes, especialmente el ferrocarril que ellos crearon y que utilizaron como herramienta fundamental para el progreso del país.>
Andrés Alejandro AndreisMuseo Ferroviario Regional de Santa Fe.