Colombia entre la cautela y las críticas en EE.UU.

El escándalo de la "parapolítica" en Colombia despierta cautela entre los políticos estadounidenses, que quieren saber hasta dónde llegan los vínculos de los paramilitares de extrema derecha con la clase dirigente de un país aliado, y ha dado nuevos argumentos a quienes cuestionan la ayuda militar a Bogotá y un TLC bilateral.

Ocho congresistas detenidos acusados de vínculos con los paramilitares, otro prófugo; denuncias en la prensa norteamericana sobre relaciones entre la cúpula militar colombiana y paramilitares; acusaciones de un legislador opositor que apuntan directamente a la familia del presidente Alvaro Uribe, quien niega los señalamientos...>

Aunque la actitud del gobierno colombiano de promover la investigación judicial en este caso ha recibido elogios, muchos se preguntan en Washington cuál será finalmente la magnitud del escándalo en Colombia, el principal aliado regional de Estados Unidos y destino de más de 4.000 millones de dólares de ayuda desde el año 2000.>

El escándalo no pudo llegar en peor momento para Uribe, en momentos en que el Congreso estadounidense debate una extensión de la ayuda al Plan Colombia de lucha contra las drogas y los grupos armados ilegales en el país, y también un Tratado de Libre Comercio (TLC) firmado el año pasado con Bogotá.>

Hay una "creciente preocupación sobre lo que está pasando en Colombia", dijo el vicepresidente del centro de estudios Diálogo Interamericano, Michael Shifter, en entrevista con la AFP.>

Se hace "difícil para el gobierno (colombiano) pintar todas las investigaciones como algo positivo. Si bien demuestra que ciertas instituciones democráticas están funcionando, el hecho es que están saliendo vínculos y lazos que siempre se sospechaba que existían" y eso "despierta muchos interrogantes (en Estados Unidos) sobre qué tipo de gobierno es", explicó.>

La consecuencia: "Mucho más cautela" entre los políticos al abordar las relaciones con Colombia, "porque no se sabe hasta qué punto llega esta investigación", expresó Shifter.>

"Las informaciones reflejan que hay todavía mucho que no se sabe", resumió, al tiempo que destacó lo que considera un "ejemplar" trabajo de la Justicia colombiana.>

Necesidades sociales y derechos humanos

En medios políticos en Washington, priman las coincidencias sobre la continuidad de la ayuda a Colombia, pero las voces que piden un redireccionamiento de esa asistencia al plano social suenan ahora más fuerte con el telón de fondo de las denuncias sobre presuntos vínculos entre autoridades y paramilitares acusados de violar los derechos humanos.

Hace una semana, el demócrata Patrick Leahy puso en retención el último tramo de la ayuda militar 2006 para Colombia, 55,2 millones de dólares, argumentando preocupaciones "sobre los derechos humanos" en el país.>

El jueves, durante una audiencia de la Subcomisión de Relaciones Exteriores para las Américas de la Cámara de Representantes destinada a evaluar las relaciones bilaterales, el demócrata Eliot Engel sostuvo que "Colombia tiene una variedad de urgentes necesidades sociales que deben ser atendidas en la siguiente fase del Plan Colombia".>

Sin embargo, la sesión de esta subcomisión no reveló cuestionamientos a la continuidad como tal del Plan Colombia, para el que la Casa Blanca busca unos 600 millones de dólares anuales más hasta 2008 inclusive.>

Los demócratas, que controlan el Congreso desde noviembre, no quieren ser vistos como "débiles" en temas como narcotráfico y terrorismo, explicó Shifter, para quien lo que hará la oposición es "demostrar su preocupación en poner condiciones mucho más estrictas en la ayuda y reorientarlo (al Plan) a temas más sociales".>

En el caso del TLC, la situación es más delicada para un proyecto que el gobierno colombiano defiende a capa y espada.>

"Los demócratas están queriendo por motivos políticos demostrar que no van a apoyar los acuerdos negociados con la administración Bush", estimó Shifter.>

Apoyados por varias organizaciones sindicales críticas de los acuerdos de libre comercio, los demócratas cuestionan aspectos laborales y ambientales de varios TLC negociados por el gobierno de George W. Bush, entre ellos el acordado con Bogotá.>

El escándalo de la "parapolítica" les da nuevos argumentos.>

Así las cosas, Uribe visitará Washington la semana próxima en un periplo en el que deberá predicarles a los paganos, y esta vez, también a los conversos.>

Mauricio Rabuffetti. AFP