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"La oposición monta una formidable maquinaria para hacer creer que estamos ante un gobierno corrupto". Con esa acusación, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, desvinculó ayer al gobierno del supuesto pago de sobornos para la ampliación del Gasoducto del Norte, el denominado caso Skanska, y, a modo de contraataque, relacionó a la administración porteña con esa polémica investigación.
Fernández atribuyó las sospechas que recaen sobre el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, a un "juego mediático", y, en cambio, responsabilizó al gobierno de la ciudad de Buenos Aires de haber realizado pagos por medio millón de pesos a una empresa fantasma vinculada con la denuncia de supuestas coimas. >
El jefe de Gabinete se valió de información que, según dijo, le había llegado en forma anónima para afirmar que la compañía Sol Group -asociada a la empresa fantasma Infinity- emitió, en un mismo día de junio pasado, cinco facturas correlativas por supuestos servicios de publicidad a nombre de la administración porteña.>
La empresa Infinity es señalada por la Justicia como la firma fantasma que emitió las facturas falsas para realizar el supuesto pago de sobornos a funcionarios nacionales y, de esa manera, garantizar a la firma Skanska la contratación para las obras de ampliación del gasoducto. El titular de esa firma de origen sueco, Adrián López, es el único detenido en la causa. >
Fernández involucró a Telerman y, por asociación, a su flamante aliada política, Elisa Carrió, durante su habitual informe de gestión en el Congreso.>
Sin la presencia de la oposición, que decidió retirarse en medio de una fuerte polémica por la negativa del kirchnerismo a introducir modificaciones en el mecanismo de preguntas y respuestas, el funcionario deslindó también responsabilidad del gobierno en supuestas irregularidades en el pago en bonos al grupo Greco, y defendió los cambios en el Indec impulsados por la Rosada.>
Con la enfática defensa del gobierno en el caso Skanska, Fernández avaló la hipótesis de un pago de coimas "entre privados". "No existe una sola factura apócrifa a nombre del gobierno. Lo único que parece involucrarlo es la declaración confusa de un detenido", puntualizó, antes de avanzar sobre la administración capitalina.
"Sería bueno que quienes suscriben el contrato moral revisen lo que hacen sus propios socios, porque han dicho que el caso Skanska iba a ser tsunami del gobierno nacional y ahora es el tsunami de sus propios socios", enfatizó, en obvia alusión a los cuestionamientos que la líder del ARI realizó esta semana contra el poder central. >
Fernández afirmó que las facturas a nombre del gobierno porteño fueron secuestradas durante un allanamiento en setiembre pasado pero que, desde entonces, "durmieron" en el despacho del juez en lo penal tributario Javier López Biscayart, quien instruye una de las causas vinculadas con el supuesto pago de sobornos. >
El funcionario insistió en que, si en algún momento se confirmara la participación de un funcionario en un hecho de corrupción, el presidente Néstor Kirchner "lo echaría en el acto". Pocas horas después, durante un acto en la Casa Rosada, el mandatario también rechazó cualquier vinculación del gobierno en el caso y avaló la teoría de "acto de corrupción entre privados".>
Aunque la defensa de Fernández estuvo centrada en el caso Skanska, el jefe de Gabinete rechazó también las imputaciones por supuestas irregularidades en el pago al grupo Greco y, elípticamente, apuntó a la responsabilidad del ex ministro de Economía, Roberto Lavagna, hoy candidato presidencial por un bloque opositor con sectores del radicalismo y duhaldistas residuales.
"Sería bueno que, en una comida amena, muchos le pregunten a Lavagna qué pasó con el grupo Greco. Los únicos que no quisimos pagar fuimos nosotros", puntualizó en defensa de la ministra Felisa Miceli. >
El gobierno porteño desmintió oficialmente las acusaciones de la Casa Rosada sobre el presunto pago de cuatro facturas falsas de publicidad emitidas por la empresa Soul Group Sociedad Anónima.
En un comunicado de prensa, el Ejecutivo porteño indica que no hay ningún fundamento para vincularlo con el caso Skanska. "El gobierno de la ciudad de Buenos Aires posee suficientes mecanismos de control previos a los pagos que impiden realizar erogaciones por facturas irregulares", expresa.
Asimismo, detalla que para que la Secretaría de Prensa pueda concretar un pago "el expediente debe estar acompañado de la orden de publicidad, de la certificación de que haya sido emitida conforme a la orden, y la factura correspondiente". Además, en el comunicado, se recuerda que la contratación publicitaria a través de terceros constituye una práctica habitual.
Anoche mismo, Telerman había explicado eso en un programa televisivo. "Esto es un disparate. Sería bueno que (Alberto Fernández) deje de lado las cuestiones personales", sostuvo, hablando del "inicio de una campaña sucia".
A su lado, el candidato a vicejefe, Enrique Olivera, recordó que él mismo fue víctima de una campaña sucia "orquestada por la SIDE" en 2005, cuando se boicoteó su desempeño electoral adjudicándole falsamente la posesión de bienes en el exterior.
Desesperación
La líder de la flamante Coalición Cívica, Elisa Carrió, resolvió hoy "no contestar" a las acusaciones del gobierno nacional contra el de la Ciudad en torno del caso de presuntos sobornos de Skanska, al considerar que se trata de una "campaña sucia" originada en "la desesperación de personas tremendamente vulgares". Aunque dijo que no respondería, seguidamente declaró que "se está hablando de facturas de la Ciudad" cuando en realidad "se investigan coimas del Ministerio de Planificación", cuyo titular es Julio de Vido. "Que el ministro de Planificación conteste públicamente todas las defraudaciones, las coimas, que explique por qué en el ranking de primeras empresas de la construcción, seis son de Santa Cruz", completó.
CMI/DyN/El Litoral