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Villa Mitre, un equipo acuciado por el descenso y que hacía nueve fechas que no ganaba, le quitó el invicto de diez partidos que traía el elenco de Trullet. Ahora, Unión quedó séptimo en la general, porque Tigre lo superó y Platense se le arrimó a un punto. Se vienen dos partidos como local (San Martín de San Juan primero y Talleres después) en los que no podrá contar con Leandro Sartor, que llegó a las diez amarillas.
Inesperado por el lugar que se lo mire. Porque Unión venía siendo confiable como visitante (estaba invicto). Y porque la desesperante situación de Villa Mitre invitaba a suponer que el partido podía ser accesible. Quizás en esto, en la sensación de que era un partido "ganable", pueda residir el pecado tatengue. Es una cuestión interna a resolver por el propio plantel. Lo cierto es que Unión perdió, jugó mal, mostró una imagen chata, fría, carente de actitud positiva. �Qué pasó? �Habrá sido exceso de confianza? �Una noche olvidable? �Por qué a Villa Mitre apenas le alcanzó con el entusiasmo y la generosa entrega de sus jugadores? Éstas son las preguntas que hoy se harán los jugadores y el técnico en la intimidad, quizás buscando respuestas a algo que, a primera vista, cuesta entender.>
El fútbol tiene estas cosas que lo tornan impredecible. Que un equipo que hacía nueve fechas que no ganaba lo haga, y que el otro, que hacía diez fechas que no perdía, caiga contra el menos pensado, son esas cuestiones que hacen tan interesante este deporte. Porque el de anoche debió ser el peor partido de Unión, por lejos, en este torneo. Un equipo que se equivocó en todas las líneas, que no marcó bien atrás, que no tuvo juego en el medio y que nunca pesó arriba. >
Tanta fue la frialdad que tuvo Unión que -a excepción de una serie de córners en el primer tiempo, más un cabezazo de Canuto desde muy cerca que cruzó el arco- cuesta, después, encontrar alguna jugada clara de gol en 90 minutos. A todo esto, Villa Mitre sólo mostraba el entusiasmo para pelearlas a todas, la movilidad de Yaqué y Mugnaini arriba, más alguna complicación que nacía en los pies de los carrileros. Pero en el fondo, cuando, tibiamente, Unión lo apuraba, mostraba los lógicos sobresaltos de un equipo que se está yendo casi irremediablemente al descenso. Y esto último es lo que provoca esa ineludible sensación de cosa desperdiciada que tiene Unión. Porque los tres puntos de anoche, en un rendimiento medianamente "normal", deberían haber sido de Unión. Pero se quedaron en Bahía y por algo fue..>
Estoy convencido de que se equivocó más Unión de lo que acertó Villa Mitre. Se equivocó el fondo, al no ser más firme y duro en la marca de los delanteros rivales; se equivocaron los del medio, al no juntarse para darle un trato más fluido a la pelota, más allá de que la cancha no ayudaba por lo despareja; y se equivocaron los de arriba, que jugaron muy lejos del arco y sin pesar para nada en los metros finales de la cancha.
Debe haber sido de lo peor de Pereyra, desde que volvió a Santa Fe; tampoco gravitó Rosales. Y cuando ambos, que llevan 11 goles y son claves en el funcionamiento ofensivo, no consiguen aportar el desequilibrio del que son capaces, necesitan otros argumentos que tampoco tuvo el equipo. Porque, a veces, se jugó mal con la pelota, pero se defendió bien. Sin embargo, ayer, nada de esto ocurrió: se jugó mal, se atacó peor y, para terminar de redondear, aparecieron fragilidades defensivas que flaco favor le hicieron a la estabilidad del equipo.>
Ni los cambios ayudaron. Porque Peralta Pino estuvo un poco más activo que Barreto y, al menos, más metido en el área rival, pero sin peso suficiente. Y, después, Battión se metió rápidamente en el terreno de las imprecisiones y de la falta de claridad que sufrió el equipo, en tanto que el "Pitu" García entró con la suerte echada, sin posibilidades ciertas de cambiarla.>
Las consecuencias de semejante situación no admiten demasiadas alternativas. Cuando un equipo no tiene juego, ataca poco y mal y, para colmo, defiende sin solidez, no queda otra que perder el partido por más que enfrente haya un rival con las debilidades propias del que se está yendo al descenso y necesita aferrarse a cualquier llama de esperanza que se le prenda. Pues, bien, ayer, el opaco y desconocido Unión de Trullet no hizo más que aportarle fósforos y encendedores a Villa Mitre para que ese pequeño fueguito que lo mantiene vivo todavía siga prendido..>
Era un partido ganable, sin dudas. Pero habrá que convencerse de que el fútbol es así y de que a una cancha entran once jugadores de cada equipo. Todo puede pasar. Mucho más, si las diferencias -que evidentemente existen entre Unión y Villa Mitre- se achican por la buena actuación del más débil y la baja respuesta del más fuerte.
Algunos podrán suponer que esto devuelve a Unión a una realidad que todos deben admitir. Porque los cálculos optimistas que se hicieron -y que se hacen todavía- llegaron como un regalo del cielo. Los objetivos en el arranque de la temporada eran más terrenales que los que luego se fueron elaborando a medida que el equipo iba logrando puntos, haciéndose fuerte y metiendo presión a los de arriba.>
La realidad de Unión no es la de Talleres, pero tampoco la de Olimpo; ni siquiera, la de Rafaela. Está más cerca de ser un Huracán, un Tigre o un San Martín de San Juan. Por eso, está en ese segundo lote. Quizás, la realidad indique que a Unión le falta ese "plus" que debe tener el equipo que aspira a algo más. Amagó el año pasado, justamente después del partido con Villa Mitre, cuando Trullet habló de la necesidad de sacar los 15 puntos que faltaban para pelear el campeonato, y apenas logró cuatro. Y hoy está en una situación parecida, con la necesidad de conseguir la mayor cantidad de puntos para conservar la posición que ostenta en el reducido (pero apenas un punto por encima de Platense), que parecería ser el objetivo alcanzable, terrenal y lógico.>
Uno habla de matemáticas, de puntos necesarios y hace cálculos. Es inevitable que así sea. Pero acá, cuando se armó este proyecto, el objetivo fue muy claro: potenciar a los jugadores del club y observar de qué manera y hasta qué punto se pueden convertir en protagonistas. Y se está consiguiendo. Con algunas carencias, es cierto. Porque la ausencia de un "9" de peso que acompañe a Pereyra y la falta de un jugador que se convierta en un socio efectivo para Rosales, distinto de este Zapata voluntarioso pero poco claro en el manejo de la pelota, resultan demasiado peligrosas para generar expectativas sólidas.>
Se perdió el partido que se pensaba que no era perdible. Y esto duele más que esos dos puntos que se dejaron ir con Huracán, o los dos que se merecieron con Rafaela. �Y sabe por qué? Porque, esta vez, además de haber perdido, Unión jugó mal. El peor partido del campeonato.>
Ayer se cumplieron 67 años del primer partido de Unión en el profesionalismo. Fue un 28 de abril, pero de 1940. Ese día, los tatengues debutaron en el torneo de Segunda de Ascenso, recibiendo en el 15 de Abril la visita de Estudiantes de Caseros. Fue 4 a 2 a favor de Unión y dos de esos goles (el primero entre ellos), fueron marcados por Juan Ulrich.
Su hijo, Ricardo, ex jugador de Argentinos Juniors, Colón, el fútbol paraguayo y colombiano, estuvo ayer en la cancha. "Yo nací en Perón al 3400, o sea que el patio de mi casa era la cancha auxiliar de Unión y ahí me crié. Después, por circunstancias de la vida me tocó jugar en Colón, en el año "68, pero recuerdo que desde muy chico la niñez y adolescencia la pasé en Unión", dijo Ulrich, quien está radicado desde hace casi diez años en Bahía Blanca.
Villa Mitre: Ponte; Laumann, Palacio, Soto, Del Guila; Minor, Sardi, Vezzani y Saccone; Mugnaini y Yaqué. A.S.: Diego Fernández. Estuvo en el banco: Monforte.
D.T.: Hidalgo-Zwenger.
Unión: Nereo Fernández; Desvaux, Canuto y Yacob; Fontana, Sartor, Zapata y Ruiz; Rosales; Pereyra y Barreto. A.S.: Assef. Estuvo en el banco: Carabajal.
D.T.: Carlos Trullet.
Goles: en el primer tiempo, a los 15 min. Mugnaini (VM); en el segundo tiempo, a los 22 min. Palacio (VM) de penal.
Cambios: en el segundo tiempo, al comenzar, Peralta Pino (U) por Barreto; a los 16 min. Battión por Sartor (U); a los 24 min. Aguirre por Saccone (VM); a los 32 min. García por Ruiz (U); a los 37 min. Cabrera por Vezzani (VM) y a los 43 min. Vázquez por Yaqué (VM).
Amonestados en Unión: Desvaux, Fontana, Sartor.
Cancha: Villa Mitre.
Árbitro: Alejandro Sabino.
Enrique Cruz (h)(Enviado Especial a Bahía Blanca)