El gobierno nacional intentará la próxima semana cerrar con los frigoríficos, los supermercados y las carnicerías el acuerdo que la pasada semana comenzó a delinear con los productores ganaderos. La intención oficial apunta a sincerar los valores de comercialización de la hacienda, sin que genere un ajuste de precios en los mostradores.
Así lo señaló hoy el secretario de Agricultura y Ganadería, Javier De Urquiza, quien destacó que "lo principal es aumentar la producción". Gobierno y productores acordaron en principio marchar a una liberación de la exportación de vacas de conserva, permitir alguna fluctuación en el precio de los mercados ganaderos y asistir a los productores para incrementar rodeos.>
Sin embargo el gobierno sostiene la pretensión de que el aumento de la carne al consumidor no impacte en la inflación. De Urquiza afirmó que " para ello es preciso "trabajar sobre todos los eslabones de la cadena", tal como lo solicitaban los productores ganaderos, que acusaban al secretario de Comercio de controlarlos sólo para transferir recursos al resto de la cadena cárnica de faena y comercialización.>
"Hay que cerrar este acuerdo con frigoríficos, supermercados y carnicerías", indicó De Urquiza en declaraciones a una radio capitalina, al tiempo que precisó que "ese trabajo queda para la semana que viene".>
El funcionario nacional reconoció que si un acuerdo para mantener el precio de la carne al público no se hace, sobre todos los eslabones que integran este complejo sistema, "se volvería a cometer un error".
De todos modos, confirmó que habrá "una referencia en la salida de frigoríficos" para la media res que sería de 5,10 pesos el kilo, de manera de garantizar que se mantengan los precios de los cortes populares, a pesar que el precio de la hacienda rompa la barrera impuesta de los 2,40 pesos el kilo vivo. "La importancia es que esto no modifique el poder de compra de los argentinos", señaló De Urquiza, quien afirmó que "hay una obligación y un compromiso de mantener los precios dentro de valores acotados por cuestiones inflacionarias".>
El secretario estimó que "si se toma la cadena en su conjunto, uno puede ir haciendo los ajustes para que el precio final no sufra modificaciones". El gobierno y cuatro entidades representativas del campo consensuaron ayer una propuesta conjunta para solucionar los problemas que afectan al sector, especialmente en la comercialización de la carne y la compensación que recibirán los productores trigueros.>
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el secretario De Urquiza, se reunieron en la Casa Rosada con autoridades de la Sociedad Rural Argentina (SRA), la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), la Federación Agraria Argentina (FAA) y el Frente Agropecuario Nacional (FAN). Durante el encuentro, Fernández y los directivos de las entidades del campo coincidieron en que la variación del precio de la carne al consumidor no sólo se origina en los valores de la "hacienda en pie" sino también en la cadena de comercialización.>
Abastecimiento
El gobierno y la propia Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) aseguraron que a pesar del paro ganadero de esa entidad, por 15 días desde el lunes, no habrá desabastecimiento de carne en supermercados y carnicerías. Si bien la medida tiene escena en mercados de Capital Federal y de Buenos Aires, su impacto en los precios es el mayor temor del gobierno. Pero, incluso Pedro Apáolaza, el titular de la entidad que declaró el paro ganadero, señaló que "la idea no es perjudicar a los consumidores. Queremos llamar la atención del gobierno, que se garantice la transparencia en Liniers y que se libere la oferta y la demanda".
De la redacción de El Litoral/DyN