Las aulas de las escuelas N° 1111, Luis Borruat, y de la N° 1298, Monseñor Zazpe, permanecían hoy vacías, por lo que los 500 chicos que concurren a cada de ellas, no han podido volver a clases desde que el agua volvió a inundar ambos edificios el pasado 29 de marzo.
Hasta el momento, suman 20 los días de clases perdidos por lo que en ambos casos, las directoras expresaron "la necesidad de volver a clases lo antes posible", con el deseo de que se concrete el jueves o viernes de esta semana.>
Pero las tareas de limpieza y reparación de los edificios que continuaban realizándose hacen suponer que la "vuelta a la normalidad" llevará su tiempo.>
"La escuela está con limpieza a pleno, pero falta mucho todavía porque está muy sucia. Sus aulas fueron usadas como baños por los 130 evacuados alojados durante 18 días. Además nos encontramos con comida desparramada por todos lados, más el barro podrido que quedó pegado en paredes, puertas y pisos. Hace falta una limpieza profunda interior y exterior del edificio: es un asco total", sentenció la directora de la Borruat, Prof. Marta Viana.>
"Respecto del mobiliario, un relevamiento que comenzamos a hacer nos muestra que mucho fue absolutamente destruido: sillas, armarios, escritorios, mesas. En este momento, estamos evaluando la situación general junto a los docentes, para determinar qué muebles necesitamos para recomenzar las clases", agregó.>
"La escuela debe estar limpia, desinfectada, desinsectada y desrratizada. Ayer hicimos limpiar los tanques de agua y la cisterna. Yo anticipé que esto iba a ser un trabajo arduo y difícil", explicó.>
Los evacuados "hicieron un desastre total: la saquearon, la robaron y destruyeron todo lo que encontraron a su paso, como cerraduras, armarios, ventanas, quedó todo destruido".>
"Tenemos la intención de empezar las clases cuanto antes, pero no hay que olvidar que luego de la limpieza, habrá que acondicionar las aulas y la cocina, porque de este sector tampoco quedó nada. Pero la prioridad es el equipamiento de aulas. El subsidio ya ha sido otorgado para comenzar con las reparaciones necesarias del edificio", agregó Viana.>
"Sí o sí queremos recomenzar con la actividad escolar, no podemos seguir más así", concluyó.>
El panorama no era muy diferente en la escuela N° 1298. Personal contratado por el Ministerio de Educación se encontraba verificando el estado de las instalaciones eléctricas, mientras los docentes desarrollaban algunas actividades sentados en los canteros del patio, a la luz del sol.
"En este momento hay agua potable, luego de la compra e instalación de las bombas de agua para el normal funcionamiento de las cisternas. Esto nos permitió que hoy se hiciera la verificación eléctrica, para luego comenzar con la limpieza, la desinfección y el posterior análisis de Bromatología" explicó su directora, Ana Salgado.>
"Si todo está hecho y si Bromatología verifica que la escuela está en condiciones, entonces podremos comenzar las clases, hasta tanto eso no esté, no podemos reiniciar las clases. El OK final lo dan ellos", agregó.>
"Tendríamos adjudicados los subsidios para el arreglo integral de la escuela: paredes, sanitarios, mobiliarios, cocina, reparación de computadoras, reposición de tecnología. A esto, tenemos que sumar la pérdida, nuevamente, de todo el archivo, lo que significa volver a empezar", indicó.>
"El plantel docente viene completo todos los días, cada uno en su turno. Nos reuniremos para definir la vuelta a clases de los chicos, que será igual que las otras veces: con murgas, a la que se sumará la nuestra. Los chicos volverán desde la calle, recuperando por segunda vez la escuela y el barrio, que nunca debieron perder ", enfatizó.>
20
son los días de clases que perdieron, aproximadamente, ambas instituciones. Esto significa que están afectados más de mil niños de la zona oeste de la ciudad desde el pasado 29 de marzo, a pesar de que el agua comenzó a retirarse de la zona entre el 8 y 9 de abril.