Con valores inflamados: qué y cómo comer

La licenciada Jimena Pacheco, integrante de la Comisión de Prensa del Colegio de Nutricionistas local, dio algunas sugerencias para poder comer y no atragantarse cada vez que se piense en lo que cuesta.

Una Alimentación Saludable, señala, es aquella que aporta todos los nutrientes esenciales y la energía que cada persona necesita para mantenerse sana. Adquirir hábitos alimentarios saludables desde edades tempranas contribuye a prevenir ciertas enfermedades.>

La Asociación Argentina de Dietistas y Nutricionistas publicó en el año 2000 las Guías Alimentarias para la población argentina que proporcionan una orientación a la población para vivir con salud:>

Comer con moderación e incluir alimentos variados en todas sus comidas. Consumir diariamente leche, yogures o quesos. Son necesarios en todas las edades. Ingerir diariamente frutas y verduras de todo tipo y color. Comer una amplia variedad de carnes rojas y blancas retirando la grasa visible. Preparar las comidas con aceite preferentemente crudo y evitar la grasa para cocinar. Disminuir el consumo de azúcar y sal. Aumentar el consumo variado de panes, cereales, pastas, harinas, féculas y legumbres. Disminuir el consumo de bebidas alcohólicas y evitarlo en niños, adolescentes y embarazadas. Tomar abundante cantidad de agua potable durante el día. Aprovechar los momentos de las comidas para el encuentro y diálogo con otros.Para hacer una correcta selección y un adecuado consumo de los alimentos se los clasifica en diferentes grupos, que reúnen alimentos con propiedades nutricionales semejantes. Consumir alternativamente diferentes alimentos de un mismo grupo asegura la variedad necesaria de sustancias nutritivas. El diseño de la gráfica -pirámide nutricional-, ubicación y tamaño de cada grupo de alimentos, refleja la proporción en que éstos se deben comer diariamente. Cada uno de los grupos tiene características nutricionales específicas de consumo diario y no deben ser sustituidos entre sí. La gráfica está formada por seis grupos de "alimentos fuente".Primer Grupo: cereales (arroz, avena, cebada, maíz, trigo), sus derivados (harina, fideos, pan, galletas, etc.) y legumbres secas (arvejas, lentejas, porotos, soja, garbanzos).Segundo Grupo: verduras y frutas. Tercer Grupo: leche, yogur, queso. Cuarto Grupo: carnes y huevo: de vaca, cerdo, cordero, aves, pescados, vísceras como mondongo, hígado, riñón y sesos.Quinto Grupo: aceites y grasas. Sexto Grupo: azúcar y dulces.

Recomendaciones útiles

Frente a la innegable crisis económica que sufre nuestro país, sumada a las recientes pérdidas ocasionadas por las últimas inundaciones en nuestra provincia, se vieron afectados los precios de la mayoría de los alimentos, principalmente lácteos, carnes y vegetales, entre otros.

Ante la escasez de productos y el aumento de precios, se hace necesario buscar alternativas más económicas, aunque hay productos que no pueden ser reemplazados o eliminados de la alimentación diaria. Por ejemplo: ante la falta de lácteos, como yogur, podemos utilizar leche fluida o en polvo y ante la escasez de ambos recurrir a los quesos para aportar calcio y proteínas necesarias, tanto en desayunos como en meriendas.>

Cuando falten las carnes (pollo, pescado, carne de vaca, cerdo) podemos recurrir al huevo o las vísceras, que son alimentos tan nutritivos como las carnes y más económicas.>

También se puede incorporar legumbres como soja, otros porotos, garbanzos, lentejas, arvejas -se desaconseja el uso de la soja en menores de 5 años-. Sin embargo, como estas legumbres no son completas siempre deben de acompañarse en la misma comida de algún cereal -harinas, arroz, fideos-, huevo o algún lácteo. Respecto de los vegetales se deben elegir aquéllos de estación que son más económicos, y tratar de consumirlos crudos cuando sea posible, porque conservan mejor las vitaminas y minerales.>

También existen varias técnicas para cocinar un alimento que sirven para economizar nutrientes: cocción en agua, cocción al vapor, estofados, cocción a presión, asado, cocción por microondas y fritos, entre otras. >

Si se colocan alimentos con el agua fría para su cocción, se pierden nutrientes que pasan al agua de cocción, por eso debe hacerse con el agua hirviendo. Además, consumir el jugo de cocción en sopas o caldo, disminuye las pérdidas. En la cocción al vapor, el alimento tarda un poco más en calentarse. Los minerales, vitaminas y principios aromáticos se conservan mejor.>

Cocinar con ollas a presión es más adecuado debido a que se logra en menos tiempo, lo que proporciona un ahorro importante de vitaminas.>

Los alimentos cocidos al horno muy caliente favorece la conservación de los nutrientes al formar una "costra protectora" que concentra los minerales y que influye muy poco en el contenido de vitaminas.>

Otra recomendación es cocinar los alimentos en porciones grandes y con cáscaras -que se salarán cuando ya estén cocidos o dorados-, sino, la sal hace que aumenten las pérdidas de nutrientes.>

No es recomendable comprar en exceso productos elaborados como hamburguesas, milanesas o ensaladas envasadas las cuales son menos nutritivas y económicas que los productos frescos y hechos en casa.>