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Frente a los dichos públicos de la ministra de Educación de la provincia de Santa Fe, acerca de que en las escuelas en que hubo evacuados el ciclo lectivo habría estado impedido de ser retomado por la acción judicial interpuesta por este Comité de Solidaridad y Justicia, dichos éstos que lo único que lograron es confundir a la opinión pública sobre los términos y objetivos de esa acción judicial, expresamos las siguientes consideraciones:
El día sábado 8 de abril este Comité hizo una presentación judicial solicitando la protección de los intereses difusos de miles de santafesinas y santafesinos que se encontraban evacuados en escuelas de nuestra ciudad, víctimas de la inundación. Dicha presentación pretendió y logró suspender las evacuaciones masivas y compulsivas de las personas que permanecían alojadas en las escuelas, evacuaciones cuyo único fin era retomar el ciclo lectivo a la brevedad posible sin considerar las urgentes necesidades de quienes estaban padeciendo los efectos de la inundación. Quien recorrió nuestras calles en los días previos a la acción judicial, seguramente vio la misma postal urbana: camiones de Gendarmería transportando personas, colchones, enseres, bajo la lluvia, hacia algún lugar, cualquiera, lejos, a como dé lugar, para retomar "la normalidad".>
La permanencia de los evacuados en las escuelas desencadenó falsos enfrentamientos. Antes de la decisión judicial suspensiva de las evacuaciones, eran los directivos y docentes de las escuelas -los mismos que las habían abierto, brindando albergue, cuidado, contención, como en 2003- quienes se veían obligados a ejecutar una orden de desalojo injusta, cruel, no escrita, que corría de boca en boca, bajando de lugares de decisión, titulando diarios, angustiando almas.>
Luego de la decisión judicial, ciertos padres de alumnos que no tenían clases entendían que esto era culpa de los evacuados que aún quedaban en las escuelas.>
Por su parte, el procurador general de la provincia, informó al juez de la causa, entre otros fundamentos, que de prosperar la acción interpuesta por este Comité, se produciría un daño inminente y grave para el interés público, cual es el ciclo lectivo anual mínimo de 180 días. Procuró parcialmente el procurador general, toda vez que no procuró porque las niñas y niños inundados también tengan 180 días de clase; asimismo procuró parcialmente cuando lo hace por sobre las condiciones de vida y salud de miles de ciudadanas y ciudadanos.>
Habrá que recordar entonces que el derecho a 180 días de clase anuales les cabe a todas las niñas y todos los niños santafesinos, concurran a escuelas públicas o privadas, sean víctimas directas o no de la inundación, sean hijos de trabajadores ocupados o desocupados. También tienen derecho a que sus maestros cobren un sueldo justo acorde a la noble tarea que realizan, tienen derecho de asistir a escuelas limpias, en condiciones edilicias dignas, tienen derecho a ir con la mochila y la panza llenas. Y es el Estado quien debe garantizar que estos derechos se cumplan para todos y todas.>
Por eso es que los inducidos antagonismos entre docentes y evacuados, entre padres no inundados con hijos sin clases e inundados ocupando escuelas, entre alumnos con clases y alumnos sin clases, son falsos y promovidos por un Estado que debe resolver lo que no resuelve, que debe garantizar lo que no garantiza y que es responsable de que no se inunde lo que sí se inunda.>
Es esencial concebir la educación como una herramienta para el pleno desarrollo humano y social, que además de enseñar a los niños a leer, escribir, sumar, restar, multiplicar y dividir forje ciudadanos sensibles, solidarios, comprometidos, tolerantes y respetuosos de los derechos de todas y todos, con capacidad crítica, capaces de correr sus propias necesidades frente a las penurias de sus conciudadanos.
Y los adultos de esta sociedad, �qué aprendimos y qué enseñamos dentro y fuera de las escuelas?>
�Sabemos que nuestros hijos y los del otro tienen el mismo derecho y que ninguno de ellos lo está pudiendo ejercer?>
�Sabemos que la educación no es un proceso de acumulación que se calcula sólo por los días de asistencia? >
�Sabemos que asistir a la escuela y ser atendido por un docente no garantiza la educación?>
�Sabemos que existen diversos dispositivos pedagógicos que los educadores saben poner en práctica para producir aprendizajes que recuperen el tiempo perdido en estos días?>
�Sabemos que los aprendizajes tienen una condición para su desarrollo?: sólo pueden realizarse cuando nos comunicamos con otros.>
�Sabemos que uno de los principales aprendizajes que realizamos en la vida es la necesidad de co-operar, de hacer con?>
�Sabemos que no somos culpables de la situación, pero que lo que podamos haber hecho o dicho aportó a resolverla o la complicó cada vez más?>
Efectivamente, desde el lugar de cualquier ciudadano común no somos los que hemos producido este desastroso estado de cosas, pero somos protagonistas del mismo, estamos incluidos lo queramos o no, lo hayamos elegido o no. Y lo que digamos y hagamos aportará a la fragmentación social... o a la unidad. Y seguiremos reproduciendo modos vinculares asentados cada vez en mayores dosis de violencia entre los miembros de la comunidad..., o tendremos la oportunidad histórica de salir de esta situación de emergencia a partir de la solidaridad y la co-operación, de la exigencia a quienes les corresponde aportar la solución sin discriminar a ningún niño en nuestra ciudad. O mejor, sin acentuar la discriminación de la que ya son objeto miles de santafesinos y sus familias.>
Debemos aprender todos, los adultos también... Y es necesario que sepamos que pensar sólo en las necesidades de los míos, en las propias necesidades, sin considerar las urgencias de los otros, es actuar pasivamente una fuerte inducción social hacia la salida individual y el "sálvese quien pueda", y no sólo no permite resolver adecuadamente, sino que profundiza la enseñanza de un modelo que ha privilegiado la imposición de unos sobre otros.>