Eje en el cambio climático
Joaquín recomendó repensar todas las obras hídricas
Alberto Joaquín entre Carlos Maina y Edmundo Barrera enfrentando a los diputados de la oposición. Foto: Luis Cetraro

El ministro de Asuntos Hídricos aconsejó a los partidos políticos buscar políticas de Estado para enfrentar los fenómenos meteorológicos. Reconoció que la mayoría de las obras realizadas en los últimos años fueron superadas por la magnitud de los cambios.

"Tenemos que repensar todo a partir del cambio climático. Las obras ya no alcanzan, hay que hacer nuevas previsiones, saber cuánto vale, pedirle a la sociedad cuánto quiere gastar, definir qué se quiere proteger. Hay que pensar todo esto como política de Estado", dijo a modo de consejo, el ministro de Asuntos Hídricos, Alberto Joaquín, sobre el final de una tumultuosa reunión en la presidencia de la Cámara de Diputados.

Habían pasado más de dos horas de reunión donde hubo abundante cruce de apreciaciones entre el funcionario del Poder Ejecutivo y diputados de la oposición, algún que otro chicaneo y mucho hincapié en lo ocurrido en Santa Fe y Rosario pese a que el anegamiento con lluvia afectó a tres millones de hectáreas y a 169 localidades en la provincia.>

Joaquín concurrió al encuentro con sus dos principales secretarios, Carlos Maina y Pablo Cacik, en los que se apoyó a la hora de brindar respuestas a temas más específicos de su cartera, mientras que él se encargó del enfoque de las políticas generales. A tal fin subrayó los convenios de cooperación que lleva adelante con las universidades nacionales de Rosario, del Litoral, el INA y el CFI, entre otros institutos. Desde la oposición Santiago Mascheroni (UCR), Marcelo Brignoni (Encuentro), Antonio Riestra (ARI), Mónica Tomei (UCR) y Raúl Lamberto (Socialista) intentaron llevar adelante un interrogatorio mientras que el justicialista Mario Lacava también tuvo activa participación para disparar la reunión hacia la discusión sobre la imprevisibilidad del fenómeno padecido por la zona.>

Sin alerta

"No hubo aviso alguno de los centros meteorológicos científicos sobre la magnitud de la lluvia padecida sobre fines de marzo", aseguró Joaquín. "No nos pueden traer nada escrito que predijera ese fenómeno" que significó 364 milímetros entre el 26 y el 30 de marzo y 80 milímetros a principios de abril en Santa Fe.

Según el ministro de Asuntos Hídricos "las obras de prevención de crecidas funcionaron todas" pero llamó a pensar qué habrá que hacer de aquí en más con el cambio climático ya instalado. Coincidió con Mascheroni en cuestionar el sistema de siembra directa y la deforestación como temas que agravan el escurrimiento de aguas en época de grandes lluvias pero defendió lo actuado por su cartera en materia de ordenamiento de la política de cuencas, de redacción del futuro Código de Aguas y de la elaboración del plan maestro que en materia de obras hídricas necesita la provincia para los próximos 20 años. Destacó que en poco tiempo más estarán terminados los sistemas de alerta del Salado, Saladillo y el Ludueña confeccionados, el primero por técnicos de la UNL y los dos segundos por la UNR.>

Aseguró que la compra de 49 retroexcavadoras realizada por la cartera es la mayor inversión de la provincia en materia hídrica de los últimos años.>

Un largo tramo de la reunión demandó la discusión sobre el bombeo del agua de la ciudad de Santa Fe. Joaquín se encargó de remarcar que los sistemas de desagües y de bombeos son responsabilidad de los gobiernos municipales y recalcó que la obra del tercer tramo de la Circunvalación Oeste todavía no fue entregada y que las compuertas y bombas son todavía responsabilidad de las empresas. En cuanto a los datos de esa obra mandó a los diputados a preguntar en Vialidad Provincial, contratista y responsable. No obstante, y tras reiterar que el ministerio acudió en colaboración con el municipio dijo que "la ciudad se tiene que replantear la reorganización de los sistemas de bombeo". En este tema fue Mascheroni quien le cuestionó que el Estado no tenga capacidad rápida para solucionar un problema de anegamiento, "especialmente a partir de la crisis de 2003".>

Narcotráfico, problema de todos

El diputado socialista Antonio Bonfatti afirmó que "el ministro de Gobierno reconoció que las denuncias de la jueza Laura Cosidoy tienen asidero". El legislador insistió en remarcar que el problema del narcotráfico excede a un partido y es un problema que afecta a toda la ciudadanía al que se debe enfrentar desde el Estado.

Bonfatti había sido el autor del pedido de interpelación a Roberto Rosúa, que fue derivado en una reunión en la presidencia de Diputados, que -como informara ayer El Litoral- tuvo una parte abierta al periodismo y con taquígrafos, y otra, a puertas cerradas, porque hubo aportes de nombres de presuntos involucrados en el tráfico de estupefacientes, incluidos policías.

Además de reconocer que el ministro dio asidero a las denuncias de Cosidoy, Bonfatti dijo que Rosúa les "habló de las dificultades jurisdiccionales porque interviene la Justicia federal, hay policías involucrados, denuncias que vuelven a la Justicia federal y se demoran, dificultades en los procedimientos, etcétera. Planteé hace quince días la necesidad de tener políticas de Estado para enfrentar el narcotráfico. Esto no puede utilizarse para partidizarlo porque es grave y afecta a toda la ciudadanía".

Informó que le propusieron que en la reunión que va a convocar el ministro de Gobierno con fiscales federales, jueces, participen también los legisladores nacionales y provinciales y los tres estamentos del Estado santafesino. "El tema debe abordarse a partir de las dificultades. Tenemos que asumir este problema y encontrar una respuesta".

Tanto Bonfatti como otros diputados se negaron a identificar los nombres discutidos a puertas cerradas con Rosúa como presuntos implicados en el narcotráfico. "Hay denuncias ciertas, sumarios administrativos y gente que está siendo seguida. No por casualidad el gobernador aparta a 33 policías de Drogas Peligrosas, más allá de que no se haya llegado a investigar hasta las últimas consecuencias y que alguno haya sido perjudicado con medidas tomadas intempestivamente. Nos parece no conducente que se tomen medidas de este tipo siempre que salga la doctora Cosidoy a denunciar, sino que el Ministerio debería tener un mecanismo por el cual, en la medida en que se vayan detectando determinadas anomalías, sea la propia cartera la que proceda", destacó el socialista.

"Es un tema grave de la sociedad argentina y, si no tomamos el toro por las astas, el toro nos pasa por encima, como ocurre día a día. El ministro dice que Santa Fe es una pista clandestina porque la Argentina tiene apenas el 5 % del espacio aéreo radarizado, cuando Chile y Brasil poseen el 75 %. Acá entra cualquiera y nadie se entera. El ministro está planteando una falencia que compete a otro Estado, que es el nacional; también hay que convocarlo a que participe porque el problema es de todos. Santa Fe debería tomar la iniciativa de convocar a todas las partes involucradas", remató Bonfatti.

Raúl Lamberto, otro socialista, definió la primera parte de la reunión como "un cuento armado". La segunda etapa, que se llevó a cabo a puertas cerradas, sí permitió "reconocer la gravedad extrema" que tiene la cuestión en Santa Fe.

"Rosúa informó allí que hay pistas clandestinas, que no hay radares, que hay quienes avisan a los que venden drogas que se está por hacer un operativo, que hay mucha desconfianza entre jueces, fiscales y policía, y que tenía asidero la denuncia de Cosidoy sobre policías involucrados", dijo el legislador.

Para Lamberto, recién ahora existe "un reconocimiento real" por parte del gobierno de "la imposibilidad de llevar adelante una política eficaz. Ese reconocimiento de la incapacidad y limitaciones es un avance, pero en el medio se consumió prácticamente una gestión", admitió.

Rosario y Santa Fe

El socialista Raúl Lamberto insistió ante Joaquín en subrayar que donde se hicieron obras los daños producidos por las lluvias fueron mucho menores que en aquellas zonas de la provincia donde eso no ocurrió. Además, puso como ejemplo Rosario, con la presa retardataria del Ludueña, y reconoció que faltan todavía las canalizaciones del Ibarlucea y del Salvat. En este punto, el ministro dijo que el propio municipio de Rosario solicitó parar la adjudicación de la obra para rediseñar el proyecto a los alcances del cambio climático.

En tanto, Lacava subrayó que la ciudad de Santa Fe quería una defensa para no inundarse por el oeste y se ejecutó, en gran parte, la tercera etapa de la Circunvalación Oeste. Enseguida le preguntó a la oposición "por qué le cargan toda la romana a Santa Fe cuando Rosario suspende la ejecución de obras para repensar los alcances que tendrán los trabajos".

Mario Cáffaro