Al fracasar la sesión del Senado, para los bancarios transferidos del ex Provincial se extinguieron sus últimas esperanzas. El próximo miércoles 9, a las 17.55, se cumplirá el plazo. Ese día quedará firme el veto con que el Ejecutivo dejó sin efecto la ley que los senadores habían sancionado por unanimidad, y que los trabajadores del sector habían festejado, porque después de siete años se restituían sus derechos laborales, consagrados por su Convenio Colectivo de Trabajo.
La imagen de ayer en la Cámara, bancas vacías en casi todo el bloque de la mayoría, ya es familiar. Recuerda la del jueves 23 de noviembre de 2006, cuando el PJ votó el pase a un cuarto intermedio; del miércoles 29 de aquel mes, en que el peronismo hizo fracasar la sesión; o del jueves 30 de noviembre, que repitió el recurso de dejar sin quórum la última sesión ordinaria.>
En unos pocos días, quedará de hecho (de manera ficta) firme el veto contenido por el decreto 13.973 que a la Cámara ingresó el 9 de noviembre de 2006, a las 17.55.>
Junto con la decisión de vetar la ley que ordenaba al Ejecutivo cómo interpretar el artículo 6to de la ley N° 11.387 de privatización del Banco Provincial, el gobierno santafesino decidió ofrecer a los bancarios transferidos un reescalafonamiento, que -según su óptica- ha sido bien recibido por numerosos ex empleados de la entidad provincial.>
Ayer, medio centenar de bancarios, muchos cerca de jubilarse, se manifestaron muy angustiados por su situación: profirieron todo tipo de insultos sobre el titular del Poder Ejecutivo, preguntaron a quien quisiera oírlos "�por qué tanta saña con nosotros?"; recordaron la violenta represión del 7 de marzo de 1996, cuando se sancionó la norma que impulsó la venta del banco estatal.>
Después de tirar fuertes bombas de estruendo, quienes en la víspera fueron a la Legislatura a protestar se retiraron con la sensación de que sólo les queda la vía judicial. Ya hay estudios jurídicos en Santa Fe y Rosario interesados en el tema.>
Unicamente los senadores justicialistas Ricardo Olivera (San Justo) y Ricardo Spinozzi (General López) fueron a la sesión, que la vicegobernadora María Eugenia Bielsa cerró por falta de quórum.
Luego, en el mismo ámbito, informalmente, cedió el audio para los cuatro legisladores de la oposición: los radicales autores de la iniciativa vetada Carlos Fascendini (Las Colonias) y Rubén Michlig (San Cristóbal); y las socialistas Patricia Sandoz (Rosario) y Marta Nardoni (Garay), agradecieron el gesto.>
Fascendini afirmó que el PJ eligió "no dar la cara" y evadió el debate respecto del cambio de posición. Dijo que antes de entrar al Palacio un empleado bancario transferido le mostró su recibo de sueldo de 1999, por $ 1.171 y después de 8 años (devaluación del 300% mediante) ese ingreso "en febrero era de $ 1.184". Agregó que "si bien de febrero hasta ahora hubo una recomposición, es evidente que se está muy lejos del poder adquisitivo que teníamos".>
Para Patricia Sandoz la ausencia sistemática es directamente "una falta de respeto" y recordó "terminamos mal 2006 y empezamos mal 2007". Como el radical, repudió la violencia que sufrieron los bancarios el 1° de Mayo, cuando "se impidió su expresión".>
La vicegobernadora hizo leer un documento firmado por René Mercado y Benjamín Minicucci de la Mesa Coordinadora del Personal Bancario Transferido de la Asociación Bancaria, que expresa también su repudio a lo ocurrido y aclara que esa entidad no fue a la explanada de la Legislatura debido a "la politización de las acciones que dieron origen a lo sucedido". Bielsa interpreta que de ese texto se infiere que la violencia "partió del sector bancario".>