La firma mantiene deudas con el Estado nacional, que en febrero de 2003, durante la gestión de Eduardo Duhalde, le otorgó un préstamo de 41 millones de pesos para la finalización de la obra que estaba paralizada. Pero, además, Puentes del Litoral mantiene deudas con proveedores y empresas subcontratadas para la obra. Entre estas compañías está la holandesa Boskalis, que reclama una deuda de 36 millones de dólares por trabajos de dragado y construcción de terraplenes a lo largo de los casi 60 kilómetros de la obra. Según trascendió ayer, la concesionaria solicitó la apertura del concurso preventivo de acreedores ante la Secretaría N� 26 del Juzgado Civil y Comercial N� 13 de los tribunales porteños para evitar la quiebra solicitada por Boskalis.
Gabriel Hernández, gerente general de Puentes del Litoral, confirmó que "la empresa pidió el concurso preventivo. Es una herramienta que puede servir para poner a los máximos acreedores de la empresa a negociar a través de un juez y conseguir un arreglo definitivo entre las partes", apuntó.>
Por su parte, el senador nacional por el Partido Socialista (PS) Rubén Giustiniani, que sigue de cerca el tema desde hace una década y denunció en varias oportunidades la precaria situación de la firma y la falta de controles del Estado, se refirió a los peligros que entraña esta situación de la concesionaria. "Este es el fin de una crónica anunciada. Hace más de dos años la Auditoría General de la Nación dictaminó que la empresa Puentes del Litoral era inviable. A partir de este dictamen se hizo, además, una denuncia penal contra la empresa", recordó el legislador socialista. En el informe elaborado por la Auditoría General de la Nación entre noviembre del 2003 y mayo del 2004 se señala que la empresa "incumplió" el contrato y se detectaron más de 35 irregularidades.
Pero lo que más preocupa a Giustiniani es que el Estado analiza convertirse en socio de esta firma convocada. Como publicó El Litoral el 29 de diciembre pasado, el Estado nacional maneja como alternativa quedarse con el 25 por ciento de las acciones de Puentes del Litoral a cambio de la condonación de las deudas que el holding tiene con el Estado. >
Esa deuda comenzó a ser renegociada por Puentes del Litoral en la Unidad Renegociadora de Contratos de Servicios Públicos (Unirem), donde el 16 de mayo pasado se firmó una carta de intención que preveía un plazo de un año para cerrar un acuerdo. El acuerdo nunca se terminó de cerrar y ahora con la novedad de la convocatoria de acreedores nadie quiere aventurar cómo será el desenlace. >