En su visita a Brasil, que comienza el próximo miércoles
El Papa marcará el rumbo de la Iglesia latinoamericana
El viaje del Papa a Brasil, del 9 al 14 de mayo, es la primera visita pastoral de Benedicto XVI a la región, donde el próximo domingo inaugurará la V Asamblea de la Conferencia Episcopal de América Latina y el Caribe (Celam), la cual reúne a 166 obispos y cardenales de 22 países.

AFP-EFE

El Papa Benedicto XVI pisará el próximo miércoles, por primera vez, suelo latinoamericano, cuando arribe a Brasil para una visita de cuatro días en la que impartirá sus orientaciones a los obispos de la región más católica del mundo.

Benedicto permanecerá dos días en San Pablo y, luego, viajará 185 km hacia Aparecida, en donde el domingo instalará la V Asamblea de la Conferencia del Episcopado de América Latina y el Caribe (Celam), tras lo cual regresará a Roma.>

En San Pablo se reunirá con las jerarquías católicas locales y de otras religiones y celebrará dos encuentros multitudinarios, uno de ellos para canonizar al beato Frei Galvao, que será el primer santo nacido en Brasil.>

La noche del viernes, volará hasta Aparecida, una pequeña ciudad del interior de San Pablo, cuyo santuario rinde culto a Nuestra Señora de Aparecida, la patrona de Brasil. El sábado, visitará un centro de recuperación de drogadictos fundado por un sacerdote alemán.>

El domingo, impondrá sus orientaciones a la conferencia de 166 obispos y cardenales de 22 países latinoamericanos y del Caribe, que sesionará durante dos semanas en Aparecida, a 15 años de la última, celebrada en República Dominicana.>

"La visita del Papa no es sólo una visita a Brasil. Es una visita a América Latina expresada en esta conferencia", dijo el presidente de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil, Geraldo Lyrio.>

"Desde la última conferencia de obispos, realizada en Santo Domingo en 1992, el mundo, la religiosidad y América Latina sufrieron grandes cambios y la Iglesia debe ponerse al día", agregó.>

Gesto

La presencia del Papa en Brasil es considerada como uno de sus primeros gestos de aproximación al rebaño de América Latina en dos años de pontificado.

En los últimos meses, Benedicto centró sus referencias en la conferencia de obispos y ha recalcado la importancia de la familia en la sociedad latinoamericana.>

La lucha contra "la dictadura del relativismo" y la "defensa de la familia" serán algunos de los temas centrales del viaje, dijeron en Roma vaticanistas y observadores.>

"Benedicto XVI cree que los problemas del catolicismo son análogos en todo el mundo. Considera que la Iglesia latinoamericana debe enfrentarse a los desafíos de la globalización, que aumentó la circulación de ideas sobre cuestiones morales", afirmó el vaticanista Sandro Magister.>

En febrero, el Papa reiteró su preocupación por la familia, que "muestra síntomas de debilitamiento bajo las presiones de grupos capaces de influir negativamente en los procesos legislativos".>

La Iglesia acaba de perder una batalla en México, un fuerte bastión católico, en cuya capital fue despenalizado el aborto.>

"El Papa sabe cuáles son los temas clave de la vida humana y considera que es necesario contrastar el divorcio, las uniones libres, el aborto", reconoció Francisco Ramírez Yáñez, rector del Pontificio Colegio Mexicano en Roma.>

Otra preocupación del Papa es la "proliferación de las sectas", alusión a los pentecostales protestantes que aumentan, según él, por la débil capacidad de la Iglesia Católica que opera en la región.>

A los ojos de Benedicto XVI, la proliferación de los pentecostales es, en buena medida, consecuencia de una Iglesia más concentrada en la política que en el mensaje católico.>

Persecución a teólogos

La asistencia del Papa a la reunión del Celam es también su primera visita a América Latina, región con la cual ha tenido no pocos desencuentros en el pasado, particularmente durante su desempeño en El Vaticano como prefecto de la Congregación para la Fe, marcado por la persecución a los teólogos progresistas.

Como prefecto de la Congregación de la Fe en buena parte del pontificado de Juan Pablo II, el actual Papa enfrentó a los defensores de la Teología de la Liberación y los relegó al ostracismo. Esa doctrina, surgida en los años 60, abogaba por un mayor compromiso de los católicos con la acción social y política, postura que a los ojos de Roma estaba teñida de marxismo.>

"Es difícil amar a Benedicto XVI", ha dicho uno de esos teólogos, el ex fraile franciscano brasileño Leonardo Boff, uno de los líderes de la Teología de la Liberación, tras recordar que, antes de convertirse en Papa, Joseph Ratzinger realizó una de las purgas más fuertes en el seno de la Iglesia Católica desde la Inquisición.>

"Más de un centenar de teólogos fueron condenados y (Ratzinger) escribió textos duros, casi fundamentalistas", subraya Boff al sintetizar la labor que el ahora Papa cumplió como guardián de la fe durante el pontificado de su antecesor, Juan Pablo II.>

Condena

En marzo, como si quisiera remarcar que esa posición no ha cambiado frente a temas como la Teología de la Liberación -que subraya el papel de los pobres en la Iglesia-, El Vaticano condenó la obra de otro intelectual de ese movimiento, el jesuita Jon Sobrino, que reside desde 1957 en El Salvador.

Esa condena podría interpretarse como una lamentable advertencia de cara a las deliberaciones en Aparecida, que daría al traste con "la posibilidad de construir una nueva cultura latinoamericana que surja a partir del diálogo liberador entre fe y pueblo, entre Evangelio y justicia", sostiene el psicólogo católico Daniel Benadava.>

"Esperanza"

América Latina representa "el continente de la esperanza" porque cuenta con cerca de la mitad de los católicos de todo el mundo, afirmó hoy el Papa.

"Es mi primera visita pastoral a América Latina y me preparo espiritualmente para encontrarme con el subcontinente latinoamericano donde vive prácticamente la mitad de los católicos del mundo, entre ellos, numerosos jóvenes", declaró el Pontífice en su oración dominical en la que se refirió a su viaje a Brasil.

"Por esta razón, se le denomina `el continente de la esperanza': una esperanza que no sólo concierne a la Iglesia, sino a toda América y al mundo entero", añadió Benedicto XVI.

Derrota contra el aborto

El encuentro de Benedicto XVI con los obispos latinoamericanos el domingo se producirá tres semanas después de que la Iglesia Católica perdiera en Ciudad de México una batalla contra el aborto, hasta entonces ilegal en toda la región, salvo en Cuba.

El Parlamento de la capital mexicana, una de las ciudades más pobladas del mundo y de cuya arquidiócesis dependen casi siete millones de católicos, aprobó el 24 de abril la despenalización del aborto hasta las 12 semanas de gestación.

La decisión fue otro golpe para la Iglesia, tras la aprobación, un año antes, en la misma ciudad, de una ley que permite las uniones de homosexuales.

Toda la presión del Vaticano fue en vano. El Papa mandó un mensaje de apoyo a los obispos mexicanos y Angelo Amato, secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, calificó el aborto, el matrimonio entre homosexuales y la eutanasia de "terrorismo de rostro humano".

En América Latina, la interrupción voluntaria del embarazo estaba permitida, hasta ahora, sólo en Cuba.

En algunos países -como la Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Panamá, Uruguay o Venezuela- se permite el aborto sólo si hay riesgo de muerte de la madre o, en ciertos casos, si el embarazo es producto de una violación.