La exacerbación de una crisis de asma es en ocasiones subestimada por el paciente, su medio familiar y, muchas veces, por el profesional. De allí surge la urgente necesidad de informar y formar en el manejo de estos síntomas a toda la comunidad.
Los niños y adolescentes con asma involucran a su medio familiar. La familia puede favorecer o entorpecer el curso del tratamiento. En estas familias -en general- son rígidos, estereotipados, "niegan" la importancia de la enfermedad (abandono) o controlan excesivamente al paciente (sobreprotección), lo que puede colaborar en el desencadenamiento de una crisis o en su cronicidad.
Las dudas de los padres o de los pacientes con respecto al diagnóstico y pronóstico de la enfermedad son expresiones de una mala información; eso crea inseguridad, lo que complica el proceso de la enfermedad. La información es la posibilidad de dar seguridad, bajar el nivel de ansiedad y mejorar su calidad de vida.
(*) Coordinadora Comité Científico Educación del Paciente y Psicología, de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica.