"Son casi las 23 horas del lunes 30 de abril y como tantos otros fines de semana, o vísperas de feriados, los vecinos comenzamos a percibir y padecer los sonidos nocturnos de la Costanera que anuncian una noche movida". Con estas palabras comienza la nota enviada por el presidente de la vecinal Siete Jefes, Miguel Ángel Crespi, en referencia a las "insoportables noches que soportamos quienes vivimos en las proximidades de la avenida Costanera por las picadas de autos y motos, la música y otras estridencias que nadie se atreve a controlar ni a ponerle límites".
Para el vecinalista, según lo manifestado en el escrito enviado, el sonido de escapes libres y de gomas derrapando va en aumento y es, al igual que la música a niveles estridentes, inaguantable. "Pero ésto sólo lo escuchamos y padecemos los vecinos, porque los que en realidad deberían estar atentos y prestos a actuar, son sordos", considera Crespi. Y añade que ni la policía ni los agentes de la Municipalidad escuchan nada y "todo queda sometido a la actitud de cada individuo sin mediar códigos, leyes o reglamentos".>
La ausencia de las autoridades competentes en bregar por la seguridad de los habitantes del barrio es para el vecinalista "moneda corriente en Siete Jefes".>
Por último, Crespi, en el cierre de su nota, sostiene que si no se toman cartas en el asunto "la impunidad seguirá y los muertos y lisiados incrementarán las aterradoras cifras que todos conocemos", además de que los vecinos de Siete Jefes "continuaremos soportando las estridencias y pagando impuestos para que los responsables de corregir e impedir todo esto, es decir la Municipalidad y la Policía, sigan ausentes y haciéndonos creer que cumplen con su función mediante discursos que nada tienen que ver con lo que escuchamos y soportamos los que no podemos ser sordos".>