Buenos Aires (Télam) La Justicia porteña investiga la muerte de un vendedor de 31 años que recibió dos balazos por parte de policías que lo acusaron de resistir a los tiros un intento de robo, mientras que la familia de la víctima asegura que estaba desarmado y es un caso de "gatillo fácil".
La víctima es Eduardo Córdoba, quien murió la madrugada del 22 de abril en el Hospital Penna, a raíz de dos heridas de bala que sufrió en su supuesto enfrentamiento en Villa Lugano con efectivos de la seccional 36., dijeron a Télam fuentes policiales.>
Según los voceros, en esa ocasión, Córdoba y otro joven intentaron asaltar a mano armada al conductor de un interno de la línea 76, quien se dirigió hasta la seccional ubicada en Pedernera y Ramírez, donde uno de los sospechosos fue detenido y el vendedor se resistió a los tiros.>
Tras ser baleado, en poder de Córdoba se secuestró un revólver, pero también se incautaron las armas de los policías, las cuales fueron puestas a disposición de la Justicia para que sean peritadas, indicaron los informantes.>
En tanto, el colectivero presuntamente asaltado por Córdoba y el otro joven presentaban lesiones producto de golpes recibidos durante el hecho, añadieron las fuentes.>
José Castillo, hermano de Córdoba, dijo a Télam que la familia se enteró de lo sucedido el lunes 23, cuando el joven que había sido detenido fue liberado y se contactó con ellos.>
"Ese día, mis hermanos fueron dos veces a la comisaría, le negaron lo sucedido y les pidieron que se dirigieran al juzgado 36. El martes, en el juzgado dijeron que volvieran a la seccional y recién entonces nos informaron que Eduardo había muerto en un enfrentamiento con la policía", aseguró el hombre.>
"Si el lunes a las 16 el cuerpo ya había sido reconocido por las huellas dactilares, "�Por qué lo ocultaron?", expresó Castillo, quien dijo estar "seguro de que los hechos no ocurrieron como dice la policía".>
"Presumimos que puede llegar a ser un caso de gatillo fácil, ya que mi hermano no tenía armas ni antecedentes penales y la entrada a la comisaría 36 nunca fue registrada", opinó.>
Córdoba vivía en el barrio Zavaleta de Villa Lugano, vendía la revista Hecho en Buenos Aires, una publicación mensual que se entrega a desempleados para que tengan un ingreso, e intervenía como músico en la murga Sikuri Sartaniani, que reivindica la ascendencia quechua-aymara.>
Según pudo reconstruir la familia, el 22 de abril, cerca de las 2.30, el vendedor tomó el colectivo al salir de un ensayo y mantuvo una pelea con el chofer, lo cual derivó que éste optara por llevarlo directamente a la seccional 36.>
"El testigo que iba en el colectivo dijo que no le vio un arma y que no hubo un robo, sino una pelea, y que el colectivero no los dejó bajar y los llevó hasta la comisaría. "Si mi hermano hubiera estado armado, el colectivero no hubiera ido a la comisaría", razonó el hombre.>
Siempre según este testigo, Castillo dijo que "al llegar a la comisaría, este joven salió del colectivo por la ventanilla y fue detenido por los policías".>
"Contó que vio a Eduardo por última vez cuando estaba vivo arriba del colectivo y que el chofer se bajó y les dijo a los policías: "Háganlo mierda porque él también es una bosta�", indicó el hermano del joven muerto.>
"El colectivo estaba rodeado de policías; era imposible que mi hermano se escapara. Esto tendría que haber sido una detención. Si lo hicieron con el otro, "�Por qué no con mi hermano?", se preguntó.>
En tanto, consultado sobre la posibilidad de que los efectivos hayan cometido algún tipo de exceso al momento de intervenir en el episodio, un jefe policial dijo a Télam: "Eso lo determinará la Justicia".>
Apenas sucedido el hecho, la Policía caratuló la causa como "robo a mano armada, privación ilegal de la libertad, resistencia a la autoridad, disparo de arma de fuego y lesiones", pero luego fue cambiada a "averiguación de causales de muerte", dijeron allegados a la investigación.>
El expediente está en manos de la jueza de instrucción porteña Guillermina Martínez, quien decretó el secreto de sumario hasta el miércoles próximo, y el fiscal Alejandro Molina Pico.>
Una vez que se levante el secreto, está previsto que declare como testigo el joven que estaba con Córdoba, quien fue liberado porque no pesa ninguna imputación en su contra y ya relató lo ocurrido ante la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación.>