Ivana Fux
El Poder Ejecutivo reglamentó la ley que dispone la creación de un Registro Provincial de Desarmaderos de Automotores, Chatarrerías y Compraventa de Repuestos Usados. La intención es que dicho organismo empiece a funcionar en los próximos meses, al menos con una estructura mínima.
La primera norma sobre el tema (N° 12.243) había sido sancionada en 2003, con la idea de generar condiciones de seguridad para controlar este tipo de actividad comercial y evitar el tráfico de piezas robadas, monitoreando su destino. Después, en 2005 y a instancias del senador Juan Carlos Mercier, se introdujo una reforma a la ley original, para que el Registro contemplara no sólo la comercialización de repuestos del automotor, sino también de bienes usados no registrables.>
Pero, en los considerandos del decreto de reglamentación (Nro. 723), el Ejecutivo aclaró que tales bienes constituyen "un universo de cosas dispares y difíciles de agrupar", que obligan a establecer parámetros previos de identificación. Por eso, el reglamento que ahora se conoce es parcial y se limita a definir pautas para que se ponga en marcha el Registro sólo de los repuestos de automotores, excluyendo a los bienes usados no registrables.>
En la nueva entidad deberán inscribirse todas las personas físicas y jurídicas que tengan por actividad principal o accesoria el desarmado o desguace de estos bienes. También, quienes se dediquen a su distribución y comercialización.>
Se conocerá con la sigla Rede y funcionará en el ámbito de la Subsecretaría de Justicia, que creará para tales efectos una Dirección General. Con ella deberán colaborar las secciones policiales Sustracción de Automotores o divisiones de orden público de las diferentes Unidades Regionales.>
Quien pretenda inscribirse en el Rede deberá acreditar datos personales o societarios, domicilios y constancia de inscripción en el Registro Público de Comercio. Completado el trámite de inscripción, se les entregará a los interesados un código de barras, que será de uso obligatorio, y que contendrá información detallada: datos del establecimiento comercial, de las partes del vehículo y de su baja en el Registro de la Propiedad Automotor. El comerciante deberá, por cada operación de cada pieza que comercialice, emitir un certificado en el que tendrá que aparecer el citado código de barras y otros datos, tales como dominio de las partes desarmadas, fábrica, modelo, marca e identificación del automotor al que pertenecían, del motor y del chasis. Esos certificados serán girados por los comerciantes de manera trimestral al Rede y, junto con ellos, un inventario del stock existente.
En función de la ley, la no inscripción en el Rede será considerada una infracción. También, no tener identificadas las autopartes mediante código de barras, y no contar con el comprobante de la compraventa de autopartes. Del mismo modo, será una falta poseer autopartes con numeración borrosa o adulterada, o automotores, motovehículos y autopartes de dudosa procedencia; adulterar los códigos de barras u otra documentación, o poseer autopartes de ilícitos.>
Cuando a través de las inspecciones se detecte el incumplimiento de alguno de los puntos señalados, se labrará un acta de comprobación que se constituirá en el instrumento para encabezar un sumario administrativo. La delegación del Rede correrá traslado al infractor por el término de diez días para que efectúe su descargo y ofrezca las pruebas.
Si esto no se produce, la autoridad de aplicación podrá proceder con las sanciones, que irán desde el cobro de multas (de 250 a 1.000 unidades jus) hasta la clausura del establecimiento. En caso de reincidencia, siempre corresponderá la sanción de clausura, juntamente con la de multa.>
El decreto reglamentario detalla un listado básico de las autopartes que pueden ser consideradas recuperables. Ellas son: alternador, bobina de encendido, bomba de agua, bomba de nafta, bomba inyectora, caja de transferencia (4x4), caja de velocidades, capot, carburador, compresor de aire acondicionado, condensador, aire acondicionado, electroventilador, grilla delantera, guardabarros delanteros, instrumental de tablero, intercooler, módulo de inyección, motor de arranque, motor semiarmado, portón trasero, puertas delanteras y traseras, radiador, radiador de aceite, tablero de instrumentos, tapa de baúl, tapizado de techo, tapizados de puertas, turbo compresor y volante de motor.
Según datos que difundió a principios de año el Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi) obtenidos a partir de la información de las principales compañías de seguro, el robo de autos en el país habría crecido alrededor de un 11 por ciento. Las estadísticas indican que en 2006 se robaron 48.000 vehículos, contra 43.200 de 2005. Y el aumento lo adjudican al negocio de los desarmaderos y a la demanda de repuestos. Según se estima, una pieza robada cuesta entre un 40 y 50 por ciento menos que una nueva.
También en Santa Fe, los índices de robo de vehículos crecieron. Según datos publicados por El Litoral y que se desprenden del mismo informe del Cesvi, en esta capital durante el año pasado, se robaron en promedio, un automóvil cada 43 horas. Ello representa un aumento respecto de lo que se había dado en 2005, cuando se robaba un auto cada cincuenta horas.
De acuerdo con información de la policía, entre 2005 y 2006 se logró recuperar algo más del 60 por ciento de los autos que habían sido robados en la ciudad de Santa Fe.