Salvador Capitano aclaró su desvinculación
"No me fui de Unión por cobarde"
"Toto" Capitano le explicó a El Litoral el porqué de su renuncia al cargo de director técnico de la institución de la avenida a fines de la década pasada. "La gente nunca me entendió" y "hoy no haría lo mismo" fueron algunas de sus afirmaciones.

Alberto Sánchez[email protected]

Hace muy poco tiempo, se hizo cargo del plantel de Talleres de Córdoba, que viene "a los tumbos" en esta temporada de la Primera B Nacional, como aquella vez que llegó a Santa Fe para dirigir a Unión, en el Clausura de 1999.

-¿Te gustan las paradas difíciles, Salvador? -Parece, ¿no?... Cuando me llamaron de Talleres, noté que la cosa era difícil, pero estando adentro comprobé que lo es más aún. Fundamentalmente, porque la situación que estaba viviendo el plantel con tantas fechas sin ganar lo tenía muy complicado, en lo anímico sobre todo. Por eso, buscábamos un triunfo para sacarnos ese peso de encima y por suerte lo pudimos lograr, vamos a ver qué pasa en estas últimas cuatro fechas. -¿Por qué llegaste a Talleres? -Por la amistad que me une a gente del club que pensó que yo podía darles una mano, y como justo estaba sin trabajo, acepté. Lo que pasa es que si a Talleres lo miramos sólo desde el punto de vista institucional, nunca hubiera aceptado la propuesta faltando tan pocas fechas, pero este club es un grande de la división y es indudable que eso es una gran motivación para cualquier técnico. Los entrenadores no elegimos los momentos para dirigir a un equipo, podemos quizás elegir a cuál dirigir, pero son pocos los que pueden decir: "Trabajo durante un tiempo, me tomo un descanso y vuelvo dentro de dos años por ejemplo".

"Descomprimir la situación"

Sentados a la mesa del hall del hotel donde Talleres se alojó en Santa Fe, el "Toto" Capitano aprovechó la entrevista exclusiva con El Litoral para que los unionistas se enteren de su renuncia: "Quiero ser sincero, pocas veces he hablado con la prensa de mi paso por Unión, y sé que ésta es una muy buena ocasión para aclarar algunas cosas sobre eso, más que nada por la forma en que me fui del club, porque después de tanto tiempo creo que es hora de hacerlo".

-¿Cómo estaba Unión cuando te hiciste cargo?-Unión estaba muy mal, en la tabla estaba penúltimo, el último era Huracán y nosotros estábamos a siete puntos de Platense, equipo al que teníamos que superar en las 19 fechas del torneo Clausura de 1999. Pero cuando me fui, después de la 11ma. fecha, Unión ya estaba arriba de Platense. -En ese plantel había buenos jugadores.-No sólo eso, eran caudillos, como Cavallero en el arco, Trotta, Moner, Donnet, los cuales defendieron muy bien el trabajo y lo siguieron defendiendo cuando me fui. -Y en pocos partidos se logró zafar de la situación, ¿no?-Sí, pero la gente no valoró las ganas y el esfuerzo que pusimos todos en ese momento, sólo se quedó con el hecho de haberme ido, pero nunca analizó el porqué de mi renuncia. Y lo saben muy pocos, el primero que lo supo fue Omar Schiavón, que era dirigente en ese momento. Yo podría haber seguido y seguramente nos salvábamos igual del descenso, porque habíamos encontrado el equipo y la manera de jugar, además Platense y Huracán se hundían. -¿Y qué pasó?-Tuvimos tres derrotas fatídicas consecutivas en cinco días, con River en el Monumental, con Estudiantes en nuestra cancha un miércoles por la noche y nuevo traspié de visitante contra San Lorenzo el viernes siguiente. Por eso, pensé que lo peor sería que todo el peso de los insultos y los reproches de la hinchada les caiga a los jugadores. Mi renuncia sirvió para descomprimir la situación, porque seguramente con un técnico nuevo la expectativa iba a ser otra, sobre todo teniendo en cuenta que el partido siguiente sería de local. Todo eso lo pensé en el vestuario después de perder contra San Lorenzo y se lo comuniqué a Schiavón ahí mismo.

"No valoraron mi actitud"

-¿Estás arrepentido de tu decisión?

-Hoy no lo haría por nada del mundo, porque el único que puso la cabeza por Unión fui yo y al final nadie me entendió. Acá se dijo que yo había abandonado el barco... ípor favooor! Si me atreví a tomar un equipo que estaba penúltimo, a siete puntos del que lo precedía y al que había que pasarlo para salvarse del descenso, y al cabo de ocho o nueve fechas ya estaba salvado y jugando cada vez mejor, ¿cómo voy a abandonar el barco cuando había alcanzado el objetivo?>

-La mayoría cree que huiste...-Lo sé, pero la gente nunca valoró mi actitud, que no fue un acto de cobardía, todo lo contrario, y el que me conoce sabe que jamás lo haría, si no, no hubiese venido, y tampoco hubiese aceptado venir a Talleres por ejemplo. Lo que me gustaría es que el unionista sepa que Capitano es un tipo honesto que trabajó mucho por Unión, y que se fue solamente porque pensó que era lo mejor para Unión, no por cobarde, fue como una estrategia para el bien del futuro del plantel, que ya venía muy golpeado del torneo anterior. -¿Sentís que tu paso por Unión tuvo un saldo negativo a pesar de los números? -Siento que no fue valorada mi acción, por eso me siento arrepentido, porque sabía que zafaba del descenso en ese torneo y seguramente hoy me recordarían como un técnico que ha logrado por lo menos algo, sin embargo no me entendieron y piensan cosas equivocadas, pero lo importante es que me hayan entendido los jugadores y algunos dirigentes. Si bien es cierto que algún dirigente dijo por ahí que me bajé del barco, es porque nunca entendió mi manera de pensar, y eso es lo que más me duele, pero el tiempo aclarará las cosas, eso espero.

Pudo ser. Puede ser.

El nombre de Salvador Capitano como técnico rondó por Unión hace poco tiempo: "Tuve algún ofrecimiento reciente para volver a Unión pero no se dio. Lo que espero sinceramente es que Unión vuelva a la primera lo antes posible, porque es una institución grande y tiene todo para llegar a ese nivel". Pero la ganas de volver todavía perduran: "Ya llevo 23 años dirigiendo profesionalmente, así que mucho tiempo más no voy a dirigir, ojalá antes de que me retire pueda volver a Unión porque la verdad es que me sentí muy cómodo en el club y en la ciudad, a pesar de todo lo que pasó, tengo muy buenos recuerdos".

El fútbol-drama en frases

* "Pienso que ninguno de los que trabajamos en el fútbol, ya sea jugadores, técnicos, dirigentes o periodistas, tenemos la solución para frenar la violencia. Básicamente, el problema es de leyes y la autoridad que se encarga de hacerlas cumplir. Realmente, yo no le encuentro una solución, pero creo que habría que poner mano firme".

* "Hay algunas cosas que hacen los jugadores que aportan para que haya más violencia, pero son los entrenadores los que llevan a que el fútbol sea cada vez más violento. No hay juego colectivo y desde las inferiores ya se le está inculcando a los chicos que lo único que sirve es ganar, y ahí empiezan las presiones".

* "Ni vos ni yo podremos solucionar lo que pasa, pero los que tienen el deber de hacerlo tampoco, entonces te encontrás con que en cada club, el poder lo tiene gente que no está ligada al fútbol".

* "Todo esto que pasa en nuestro fútbol no hace más que sacarnos las ganas, ya no se disfruta y lo que que es peor, muchas veces hasta siento angustia y temor por todo lo que pasa".