La llegada del otoño con sus días cargados de humedad, lluvia y viento favorece el desarrollo de cuadros gripales que no sólo molestan y generan ausentismo laboral, sino que además contribuyen a empeorar condiciones como las complicaciones pulmonares, renales, la diabetes y el HIV.
Cada año, los especialistas recomiendan que, al empezar el otoño, las personas incluidas en los grupos de riesgo se vacunen contra la gripe. En este sentido, se calcula que en la Argentina hay, entre mayores de 65 años, adultos y niños con enfermedades crónicas y trabajadores de ámbitos públicos, alrededor de 12 millones de personas; pero, de acuerdo con los especialistas, la mayoría queda sin cobertura, dado que la compra anual de vacunas no llega a cubrir los cuatro millones de dosis. >
Sin embargo, paradójicamente, cada año el Ministerio de Salud debe desechar aproximadamente 20 mil dosis, debido a que las cepas de los virus se renuevan anualmente, con lo cual las vacunas que no se utilizaron no sirven para ser administradas al año siguiente.>
Consultado sobre esta problemática, el doctor Daniel Stamboulian, presidente de la Fundación Centro de Estudios Infectológicos (Funcei), señaló que "es necesario mejorar la prevención porque la vacuna está disponible en hospitales, obras sociales, prepagas -en muchos casos en forma gratuita-, pero las tasas de cobertura en la Argentina son bajas en relación con otros países de la región. No sólo eso, pues ni siquiera los médicos que conocemos tan bien los beneficios de la inmunización, se la indicamos a todos los que deberían recibirla".>
A lo largo de los años, tanto la forma de enfocar el peligro de la gripe como el accionar por parte de las autoridades de salud y de la población, ha ido cambiando.
Desde el año 1993, cuando las campañas de concientización se enfocaban hacia los mayores, hasta el año 2003 se administraron alrededor de 7 millones de dosis.>
Debido al crecimiento en la cantidad de inmunizados, y con la intención de reforzar esta tendencia -con el objetivo de prevenir el desarrollo de cuadros gripales que puedan empeorar otras enfermedades-, los especialistas recomiendan ampliar el rango de cobertura, vacunando a quienes integran los grupos de riesgo, pero también a los mayores de 50 años, los niños de entre seis meses y 18 años que reciban aspirina, las embarazadas cursando el segundo o tercer trimestre, los padres de niños menores de seis meses y todo aquel que no quiera contraer la gripe.>
"El tema central es que los médicos prescriban, y que la gente que sabe que necesita esta vacuna, la pida. Si se trabaja con esta consigna en grupos, en la comunidad, vamos a tener mejores tasas de vacunación y menos casos de gripe que lamentar cada año", enfatizó el doctor Stamboulian.>
La gripe o influenza es causada por un virus que tiene la capacidad de mutar constantemente y eso hace que cada año puedan circular distintas cepas.
La infección se contagia mediante la inhalación de las gotitas de saliva que expelen las personas infectadas cuando estornudan, tosen o hablan; pero -además- el germen puede encontrarse en distintas superficies.>
Entre los principales síntomas se encuentran la fiebre alta, el dolor de garganta, el malestar general y los dolores corporales y de cabeza.>
Cabe destacar que el virus ataca el sistema respiratorio y se disemina al resto del cuerpo, produciendo síntomas generalizados. La incubación es muy corta (1-2 días), mientras que la recuperación total puede extenderse hasta 2 semanas y requiere reposo total.>
Los chicos, en especial los menores de cinco años, son los más vulnerables a la gripe, razón por la cual las tasas de hospitalización en menores de dos años llegan a equipararse con las de los adultos mayores.
"Pero, además, los más chiquitos tienen una gran responsabilidad en la transmisión del virus, pues como consecuencia del contacto constante en guarderías, jardines o bien en la escuela, éste llega a las casas corriendo riesgo de infectarse tanto los padres como los hermanos mayores, debido fundamentalmente a que en los primeros días de su desarrollo, el virus de la influenza es asintomático", postuló el doctor Eduardo López, médico infectólogo pediatra y jefe de la División Infectología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, de Capital Federal.>
Teniendo en cuenta estos datos, y como consecuencia de la alta incidencia de la gripe en chicos, los organismos internacionales recomiendan vacunar a todos los niños de entre seis y 23 meses de edad.>
De acuerdo con el doctor López, "en la Argentina, la indicación actual dice que la vacuna debe administrarse en niños mayores de seis meses que padezcan enfermedades crónicas, y se encuentren en riesgo de sufrir infecciones respiratorias agudas bajas graves, pero inclusive en estos grupos la tasa de cobertura es extremadamente baja".>
En el país, existen numerosos puntos de vacunación gratuita, desde hospitales y el Pami, hasta obras sociales y prepagas que la incluyen en su cobertura al 100 por ciento.
Por su parte, diversas empresas de medicina prepaga ofrecen la vacunación en forma gratuita a las personas mayores de 65 años o con factores de riesgo, y con un descuento de hasta 40 por ciento para las personas sanas que deseen prevenir la gripe.>
Por último, cabe destacar que la vacuna antigripal puede prevenir hasta el 90 por ciento de los casos de gripe, entre 30 y 70 por ciento de las internaciones por neumonía y muertes en ancianos que no viven en geriátricos; y el 80 por ciento de las muertes por neumonía en quienes permanecen en instituciones cerradas.>
En los cuadros gripales, la fiebre es alta (por encima de 38°) y dura entre 3 y 4 días. En el resfrío es muy rara.
prominente en casos de gripe, y son extraños en los resfriados.
son muy frecuentes en los engripados, muchas veces severos. En los resfríos, no.
y debilidad son otros síntomas en cuadros de gripe, que suelen prolongarse de 2 a 3 semanas. En los resfriados, se perciben levemente.
es un síntoma común en el resfrío, pero no tan frecuente en la gripe.
síntomas comunes en el resfrío, y no tanto en la gripe.
es frecuente en los casos de resfrío y a veces se da en cuadros gripales.
y tos son dos síntomas que pueden resultar severos en la gripe, mientras que son leves a moderados en casos de resfrío.