Una cita ineludible
Un clásico del rugby universal
Con alineaciones alternativas, Argentina e Irlanda enarbolarán las bondades de un juego con grandes similitudes, que permite avizorar una justa muy equilibrada.

César Miño

Cuando los Seleccionados de Rugby de Argentina e Irlanda pongan en marcha a las 16.10 de mañana el decimotercer test-match de un historial que comenzó a gestarse en el lejano 1952, reeditarán uno de los clásicos más importantes del segundo nivel del rugby mundial de los últimos tiempos.

Porque nadie debe dudar que Los Pumas e Irlanda conforman actualmente el selecto grupo de equipos que "asoman" inmediatamente después de la omnipotente Nueva Zelanda; perseguida en primerísimo plano por la siempre vigente Francia y las dos restantes potencias del Hemisferio Sur (Australia y Sudáfrica).>

Pero más allá de los que indique el Ranking de la International Rugby Board: Irlanda está cuarta y Argentina sexta (pese a que compite oficialmente cada seis meses), sólo basta remitirse a la realidad.>

Los irlandeses fueron subcampeones del Seis Naciones (por segundo año consecutivo), producto de haber cumplido una campaña excelente, ya que perdieron sólo ante los Coqs (campeones), en tiempo extra. >

Los Pumas, por su parte, vivencian un presente casi sin comparaciones en el contexto universal -pese a la notoria falta de continuidad competitiva- producto de reivindicar día a día la calidad de sus integrantes, los que en su gran mayoría están insertos en algunas de las ligas más importantes del mundo a nivel de clubes.>

"Enemigos" íntimos...

A este breve introito debe sumarse la acérrima rivalidad cimentada en los últimos tiempos entre argentinos e irlandeses. La que amén de las características intrínsecas de cada equipo, se potenció por el simple hecho de haber cohabitado en los dos últimos mundiales, en busca de objetivos comunes: léase, acceder a instancias superiores.

Y como si esto fuese poco, la historia se repetirá en la VI Rugby World Cup que a partir de setiembre se escenificará centralmente en territorio francés.>

Pero lo que quizás vale señalar con mayor énfasis, es que se trata de una generación de equipos que se engendraron con muchísimas similitudes: desde el tipo de juego adoptado, hasta los saludables resultados obtenidos.>

Ahora..., mañana.

Pues bien, llega el turno de hacer referencia a esta realidad que conmueve a la sociedad santafesina toda: el test-match de mañana en el adecuado estadio de Colón.

Partiendo, inexorablemente, de la base que será protagonizado por dos equipos "alternativos" -ya que la mayoría de los actuales titulares estará ausente: los argentinos, por compromisos con sus clubes europeos (fundamentalmente franceses) y los irlandeses, por haberles otorgado un merecido descanso-, entonces, el objetivo fundamental del grueso de los jugadores en cuestión, estará focalizado en el deseo primogénito de denotar las condiciones necesarias para convencer a Loffreda y O'Sullivan en incorporarlos en la preciada nómina mundialista.>

De esta forma, volvemos a caer en este "juego de coincidencias", que parece definitivamente instalado entre los bravíos argentinos e irlandeses.>