"Si vos no tenés la decisión de involucrarte en un cambio, podés seguir repartiendo ropa y zapatillas, que es más fácil. Este tipo de programas te trae conflictos, tenés que estar, salir, trabajar con la familia, con los chicos... es más problemático, pero a la larga te da más satisfacciones". Esta es la filosofía del trabajo que Ayudarte realiza desde hace diez años y así la resume Marta Garassino, que coordinó el programa desde sus inicios.
Hace una década Cáritas Santa Fe -en aquel entonces a cargo del padre Edelmiro Gasparotto-, se postuló como objetivo la participación y la acción sostenida con la infancia en los barrios más humildes de nuestra ciudad. Se pretendía que la comunidad santafesina tome conciencia, se haga cargo y colabore en la ayuda y el sostenimiento de las acciones con aquellos que menos tienen. Este fue el fundamento de Ayudarte y el punto guía de diez años de labor.>
El programa se inició en 1997 en siete capillas que se comprometieron a dar un paso más allá de la asistencia. Se charló con todos y estos lugares tomaron la decisión de incorporarse a Ayudarte para comenzar actividades promocionales con los chicos y las familias. Se necesitaba, entonces, contar con dinero para llevar a cabo estas acciones.
Marta explica que "siempre es más fácil conseguir ropa. Ahora con las inundaciones, por ejemplo, hay mucha cantidad de ropa, de calzado o de alimentos. Pero conseguir fondos para pagar a una psicopedagoga o a un profesor de educación física es más difícil, porque la gente no lo entiende tanto y cuesta mostrar los resultados".>
Toda actividad humana es un proceso y la modificación de algunas conductas o actitudes no se da de un día para el otro. Por eso las acciones deben sostenerse en el tiempo. "Algunas mujeres nos comentan que atendimos a su abuela, a su mamá... eso es espantoso. Atendimos a tres generaciones, es decir que no cambiamos nada. Esa gente sigue igual, no creció y eso es tremendo. Queríamos romper eso y buscar transformaciones más profundas. Podemos dar un taller sobre violencia. Pero �después qué pasa? Si no hacés un seguimiento, si no trabajás y acompañás; todo puede haber sido muy lindo, pero los resultados no se van a ver. Los logros y los cambios no se alcanzan si no hay continuidad y presencia. Por eso nosotros quisimos hacer un programa específico con esta idea".>
La educación es esencial para la superación y la inclusión de los más postergados. Esta idea es referente del accionar de Ayudarte y el origen de una serie de subprogramas que abordan la problemática educativa; el más importante es "Aprender Jugando", un proyecto para que los chicos aprendan de una manera diferente, al poner en práctica pautas y formas distintas de las utilizadas en el escuela.
Para los más grandecitos y los adolescentes que dejan el comedor, hay actividades de recreación y deporte. Se intenta -desde el programa- generar acciones que los motiven y atraigan para poder continuar con la contención. El desafío -y una "cuenta pendiente"- es evitar que los chicos se instalen en la calle y protegerlos de la droga.>
Los resultados se ven de a poco. "Hace unos días, una señora de Ayudarte se encontró con un chico que estuvo en un centro de Santo Tomé y su señora; él está trabajando en blanco, los dos están ampliando su casa y tienen su segundo hijo. Entonces, vemos logros en al menos un caso o dos. Tenemos que sumar de a uno porque ver cambios en la globalidad es muy difícil. Uno ve tantas cosas íy es tan poquito lo que se puede hacer! Pero hay que hacerlo", dice resueltamente Marta.>
Por otra parte, el programa trabaja en los barrios con mamás y lo hace con talleres como el "Dar a luz" para embarazadas. Hay muchas madres solas que tienen que hacerse cargo del grupo familiar. Para ellas se generan espacios de formación con el fin de capacitarlas e impulsarlas a lograr sus propios ingresos.
Hornos comunitarios, talleres de cocina y huertas familiares se incluyen entre los proyectos que se desarrollan con el objetivo de transformar los comedores comunitarios; para que, poco a poco, los chicos vuelvan a comer a su casa. En este momento, Ayudarte apoya una experiencia de cocinas comunitarias en barrio Barranquitas. Son cuatro o cinco mamás vecinas que se juntan a cocinar y llevan a sus casas la comida para toda la familia. >
También se brindan talleres de nutrición y de manipulación de alimentos para que ellas puedan cocinar en sus hogares. Marta Garassino aclara que "hay que tener cuidado porque a veces no cuentan ni siquiera con el espacio físico para comer, ni con una garrafa, ni con una mesa, ni con platos o tenedores. Son cosas que tuvimos que prever desde el programa. Como los chicos comían en el comedor comunitario, muchas mamás ni siquiera sabían cocinar. Estas situaciones se fueron dando a partir de los comedores y de los planes que, por un lado ayudan, pero cuando lo que se hace para una emergencia se instala, termina siendo más dañino que beneficioso".>
En las cocinas se trabaja, además, la relación con los chicos, sus conductas, los límites; todo bajo la coordinación de psicólogas que intentan ayudar a resolver estos problemas familiares.>
El asistencialismo tiene que modificarse en todos los niveles. No es un cambio que se da de un día para otro, sino un proceso en el que intentar es una constante. No son pasos fáciles y entre ellos se cruzan muchas problemáticas: una de ellas es la droga.
Es por eso que desde Cáritas se pone mucho énfasis en la formación. En este sentido, desde hace tres años funciona la Escuela de Voluntariado. Allí, entre 30 y 40 personas se preparan para abordar la violencia, el abuso de menores y de muchas otras situaciones que suelen surgir en el trabajo en los barrios. La realidad es compleja y los voluntarios deben saber a qué institución recurrir y con quién relacionarse ante cada problema que aparece. "Uno no va a solucionar todo, ni tiene porqué hacerlo -aclara Marta-; pero sí tiene que conocer que hay instituciones que pueden ayudar. Incluso dentro de la misma Iglesia, a veces no se conoce que hay otro organismo, otra pastoral u otro grupo que está trabajando".>
Todo el que se forma en los cursos y talleres debe volver a su parroquia y desarrollar allí una acción multiplicadora, aportando al proceso de transformación.>
Marta Garassino coordinó Ayudarte durante sus primeros diez años. A partir de este año, Juan Trigati será su sucesor. Él es profesor de educación física y está en el programa desde sus orígenes, vivió todo el proceso de trabajo.
En el comienzo de esta nueva etapa, con un nuevo coordinador y una década de trayectoria, se busca continuar con las acciones ya encaradas, profundizar el trabajo en la costa y seguir con la transformación de los comedores. No es tarea menor. >
Lo inmediato es lograr, en dos o tres años, que los chicos puedan comer en su casa; y realizar, si está hecho el vínculo con la parroquia, algún otro tipo de actividad que no tenga que ver con la alimentación.>
A lo largo de tantos años de trabajo en Ayudarte, Marta recibió valiosas recompensas: "Poder asumir el compromiso, nada fácil, de cambiar 10, 15 o 20 años de pura asistencia, fue una experiencia hermosa. Es muy lindo ver pequeñas acciones que intentan involucrar a la gente con su comunidad, con otras instituciones. Se puede comprobar la transformación del lugar, cuando la gente sale y entra, cuando hay trabajo y movimiento constante; se trata de un espacio abierto que ellas reconocen suyo. Cuando a un lugar le tiran cascotes, lo asaltan, lo roban, es porque ahí pasa algo; en cambio, cuando lo sienten propio, realmente la relación cambia, los niños cambian... todos cambian".>
Era mi primer año en el programa Aprender Jugando y tuve ganas de abandonar... No me sentía cómoda con chicos distintos a los que conocía.
Un día alguien decidió dibujarme en el pizarrón, entonces algunos se acercaron y escribieron cosas lindas de mí. A Patricia se le ocurrió hacerme una tarjeta con unas hermosas palabras llenas de errores y repletas de cariño.>
Después se acercó Luciana y leí en su tarjeta, a la que le había dibujado montones de flores: "Seño, los días más lindos de mi vida son los domingos, cuando voy a ver a mi papá que está en la cárcel y los jueves cuando vengo acá y te veo. Seño te quiero mucho". >
Una emoción inmensa se me metió por los ojos empañándomelos y se fue derecho a mi corazón.>
Y ya no pude abandonar el Aprender Jugando. No sé si los chicos cambiaron o cambié yo. Ahora, son los chicos más lindos del mundo, los más buenos, los más maravillosos, los que me abrazan con ternura y me miran con los ojitos más llenos de puro amor... y también son un poco mis hijos a los que jamás se me ocurriría abandonar.>
Entre los primeros barrios santafesinos en los que comenzó a trabajar Ayudarte se encontraban Las Lomas, Los Troncos, Varadero Sarsotti, Chalet y Villa Oculta; La Boca y La Vuelta del Paraguayo, en Alto Verde; y Las Vegas, en Santo Tomé.
En estos últimos años, Ayudarte comenzó a trabajar en poblaciones de la costa, como San Javier, Garay, Cayastá y Santa Rosa.
Desde Cáritas Santa Fe, se ha priorizado esta zona, que conforma el cordón oeste de la diócesis y es el sector más postergado de la región.>
Quienes quieran colaborar con Ayudarte pueden hacerse socios y pagar una cuota mínima o lo que deseen voluntariamente.
Para contactarse, llamar al teléfono 4581031, dirigirse personalmente a la sede de Cáritas en San Jerónimo 1627 o enviar un mail a [email protected].>
textos de Marina Zavala. fotos: gentileza de Cáritas Santa Fe.