El presupuesto participativo es uno de los ejes de la propuesta electoral del precandidato a intendente del ARI, Rogelio Allignani, que integra la lista 322 Contrato Moral del Frente Progresista Cívico y Social.
"Creemos que es una herramienta muy importante que cambia el eje de conducción actual del municipio, que es autista y no consulta a nadie, ni siquiera al Concejo. Nosotros queremos cambiar esto radicalmente: vamos a consultar a la gente y a incorporar al órgano legislativo municipal", remarcó Allignani.>
La nueva propuesta "delega en la participación ciudadana la elaboración del presupuesto anual. No lo va a hacer más el Ejecutivo juntamente con el Legislativo sino que lo va a elaborar la gente discutiéndolo en los barrios. Es una metodología totalmente diferente, de mayor participación, donde los vecinos son los que elaboran, a partir de sus necesidades, las prioridades que después va a tomar el Municipio para realizar inversiones que van desde asfalto, cloacas, desagües pluviales. Las necesidades se vuelcan en una matriz donde con el Ejecutivo se consensúan cuáles se van a priorizar", explicó el Dr. Miguel Sánchez, miembro del Instituto de Gestión y Políticas Municipales del ARI y uno de los autores del proyecto.>
Reunidos en asambleas, los vecinos tendrán la posibilidad de discutir los recursos del municipio y definir qué obras públicas son necesarias. Ellos serán los encargados de designar a los delegados que llevarán las prioridades del barrio a las reuniones zonales, donde se discutirán los temas que preocupan a sectores más amplios de población.>
Los delegados elegirán a los consejeros que formarán parte del Consejo del Presupuesto Participativo, una institución en la que estarán representados los vecinos y el municipio y que tendrá la función de determinar qué inversiones se priorizarán de manera de lograr una planificación para toda la ciudad.>
La discusión se realizará sobre la base de una lista de prioridades en donde se ponderarán las necesidades de las distintas zonas de acuerdo al tipo de carencias de servicios, a la cantidad de población, a las temáticas y a las necesidades más acuciantes.>
El presupuesto participativo -a ejecutarse en el ejercicio 2009- insumirá varios meses de reuniones y deliberaciones. De ganar la lista 322, en marzo del año próximo se realizarán las asambleas barriales, en junio las zonales y posteriormente asumirá el Consejo del Presupuesto Participativo, cuyos miembros trabajarán ad honorem. Para fines de setiembre, está prevista la entrega de la propuesta presupuestaria al Concejo Deliberante.>
Las experiencias de Rosario, Buenos Aires, Porto Alegre (Brasil) y de más 300 ciudades de distintos países del mundo -incluidos Francia, Alemania, Italia y España- donde se implementa el presupuesto participativo dan cuenta del éxito de la herramienta.
"Inmediatamente, el vecino percibe que se construyeron más kilómetros de asfaltos, que aumentan las obras de cloacas, desagües pluviales y gas porque cambia la prioridad de la inversión. En lugar de hacer obras para el sector céntrico, para el turístico o de estética para la ciudad se están haciendo más obras de infraestructura para los barrios más pobres y relegados", comentó Sánchez.>
Allignani también remarcó que no hay perjudicados en este esquema porque son los vecinos en su conjunto los que establecen junto con el municipio en qué se invertirá una porción (en principio, el 10 %) del presupuesto total.>
Esta herramienta "mejora la transparencia de la gestión, impulsa la participación ciudadana en la toma de decisiones, exige más responsabilidad a los funcionarios y dirigentes políticos, genera mayor confianza entre los habitantes y el gobierno, crea una cultura democrática en la población, mejorará la autoestima de los sectores populares porque empiezan a discutir sobre sus necesidades y encuentran interlocutores con las autoridades y aumentará la conciencia política en el conjunto de la ciudadanía porque se posicionan como actores de su propio destino", concluyó Sánchez.>
Rogelio Allignani también resaltó el hecho de que se pueden realizar más obras porque "los arreglos empresariales y los sobreprecios desaparecen -o al menos en gran parte- porque la gente se compromete y empieza a manejar su presupuesto y a saber cuánto vale una cuadra de pavimento o de enripiado".>