La Gran Manzana celebra este mes el trigésimo aniversario de la creación del célebre eslogan "I love NY" (Amo Nueva York) que, tres décadas después, sigue siendo el reclamo que se asocia en todo el mundo a la ciudad de Nueva York.
El popular logotipo, en el que la silueta de un corazón sustituye la palabra "love" (amor), vio la luz en junio de 1977 de la mano del artista gráfico Milton Glaser, conocido también por sus diseños periodísticos para "La Vanguardia" en España y "O Globo" en Brasil.>
Concebido para promocionar el turismo en Nueva York a finales de los setenta, cuando la ciudad atravesaba una grave crisis financiera y registraba un alarmante índice de criminalidad, el logotipo ha conseguido a la larga hacerse un hueco en el imaginario colectivo de los habitantes de buena parte del planeta.>
Camisetas, tazas, carteles, adhesivos, postales, llaveros y un sinfín más de objetos de recuerdo que se pueden encontrar en cualquier esquina de la ciudad de los rascacielos han hecho del "I love NY" un reclamo que ha roto las barreras del idioma, por lo que se ha convertido en una de las campañas publicitarias más duraderas en todo el mundo.>
El logotipo, además, ha seguido muy de cerca las vicisitudes de la ciudad y en un momento clave como el 11 de septiembre de 2001, con los atentados terroristas contra las Torres Gemelas del World Trade Center, se convirtió en un símbolo de unidad y apoyo a las víctimas.>
Durante el largo septiembre de 2001, las calles de Nueva York se llenaron más que nunca de camisetas blancas que lucían el logotipo de Glaser, quien, tras los atentados, creó un diseño especial que rezaba "I love NY more than ever" (Amo Nueva York más que nunca).>
Glaser incluyó una mancha negra en el corazón que ilustra la palabra "love", justo en el punto en que, si se toma el dibujo como la isla de Manhattan, se situarían las Torres Gemelas.>
"I love NY" tomó el testigo del antiguo emblema de Nueva York, "Fun city" (ciudad de diversión) al iniciar su andadura, cuando el Estado de Nueva York lanzó una campaña, con un costo de 4,3 millones de dólares, para aumentar el volumen del turismo e impulsar que el Estado completo, no sólo la ciudad, se convirtiera en un destino de excepción en la Costa Este.>
EFE