Será mañana en Estados Unidos junto a otras personalidades
De la mano del duende de Monzón, Brusa ingresa al Salón de la Fama
El querido "Grandote" sumará un reconocimiento más a su impecable trayectoria deportiva. El hombre que moldeó al "campeonísimo" Carlos Monzón ya está radicado en Santa Fe. Ingresará junto al panameño Roberto "Mano de Piedra" Durán y con el mexicano José Sulaimán.

Darío Pignata[email protected]

Lejos de su querida Santa Fe, a la que siempre volvió y ahora pareciera ser que definitivamente para quedarse, el popular Amílcar Brusa estará inscribiendo mañana su nombre en el Salón de la Fama y escribiendo una página dorada más para el deporte argentino. En una ceremonia que se realizará en la localidad de Canastota, "unas 350 millas al norte de Nueva York", como definen hoy los sitios de Internet de los Estados Unidos, Brusa será un poco más famoso todavía.

El propio director ejecutivo del Salón de los Inmortales, Edward Brophy, confirmó que además del santafesino Amílcar Brusa, recibirán esta inigualable distinción el mexicano José Sulaimán (bajo su conducción en el Consejo Mundial de Boxeo se afiliaron 161 países afiliados, sancionando más de 1.000 combates de campeonato y 300 boxeadores conquistaron una corona mundial), el panameño Roberto "Mano de Piedra" Durán, otro mexicano como Ricardo López, Pernell Whitaker y el artista Leroy Neiman.>

Edward Brophy aseguró que grandes figuras confirmaron su participación para la velada de mañana domingo, como ser Marvin "Maravilla" Hagler, Ken Norton, Emile Griffith, Alexis Argüello, José Torres, Iran Barkley y Carmen Basilio, entre otros. >

Sin dudas que el "Grandote" no para de llevarse para casa lo que tan bien supo sembrar al cabo de los muchos años de trayectoria. Hace algunos meses, la Honorable Cámara de Diputados de la provincia, declaró al entrenador Amílcar Oreste Brusa como "Ciudadano y Deportista Ilustre de Santa Fe", en su condición de profesional ejemplar por su capacidad ampliamente demostrada en una prolífica y dilatada trayectoria. >

En ese entonces, el autor del proyecto -el justicialista Jorge Cura- al tributarle el justo y reconocido homenaje al notable maestro y hacedor de campeones, puso énfasis en señalar su condición de "profesional ejemplar por su capacidad demostrada en una rica y dilatada trayectoria, motivo de orgullo, admiración y respeto por parte de todos los habitantes de la provincia de Santa Fe, el país y el mundo".>

Maestro de campeones

"Contra la estupidez no se puede", repite una y otra vez Amílcar Brusa cuando se le pregunta el porqué de aquella pelea con "Tito" Lectoure que obligó a tantos años de exilio boxístico. La misma salida surgió cuando pasó lo que pasó con Carlos Monzón en el desenlace trágico de la vida de ese hijo de la vida que fue para él su pupilo. Y la misma respuesta que surgió cuando le preguntaron de todos lados por qué no estaba más en el rincón de Carlos "Tata" Baldomir.

Hay frases, gestos y anécdotas que lo pintan de cuerpo entero. Por ejemplo, cuando alguna vez en alguna charla, decidió ponerle punto final echando mano a uno de sus bolsillos, de los cuales sacó simplemente una tarjetita de cartón que resume -nada más y nada menos- los 13 logros a nivel mundial alcanzado por sus pupilos: Carlos Monzón; Miguel Angel Cuello; Francisco Quiroz; Antonio Esparragoza; Rafael Pineda; Miguel Lora; Sugar "Baby" Rojas; Tomás Molinares; Luis "Chicanero" Mendoza; Francisco Tejedor; Juan Domingo Córdoba; Jorge Rodrigo "La Hiena" Barrios y Carlos Hernández.>

A ese listado podrían agregarse los campeones argentinos en el campo profesional: además del inolvidable "Escopeta" Monzón -como lo llamaba el periodista Julio Juan Cantero-; Jacinto Horacio Fernández; Héctor Sotelo, Marcial Franco, Hugo Bidyerán y Francisco Mora. Y, de yapa, los campeones latinoamericanos que supo moldear: Luis Acosta, Hugo Pineda, Carlos Manuel del Valle Herrera, Luis Mendoza, Carlos "Famoso" Hernández y el propio Fernández.>

Santafesino de veras

"Cuando diga basta volveré, como siempre, a esa Santa Fe que tanto quiero y amo", se cansó de decir Brusa en los distintos lugares del mundo donde le tocó estar. Y volvió nomás.

Hombre de palabra, como se vivía antes. "La p... madre que lo parió", alcanzó a decir cuando sonó su teléfono en Barranquilla, Colombia, y desde Santa Fe le avisaron en ese verano del "95 que Carlos Monzón se había matado en un accidente automovilístico en la zona de la costa.>

Lejos quedaron a esta altura sus primeros pasos cuando era empleado bancario (Español y del Río de la Plata), sus inicios en años difíciles para la profesión boxística y algunos desencuentros en el país que lo obligaron a continuar su carrera en el mundo, hasta donde siempre se hacía mandar por avión los ejemplares de El Litoral: Barranquilla (Colombia); Caracas (Venezuela); Miami y Los Angeles (EEUU).>

Amílcar Oreste Brusa nació el 23 de octubre de 1922, en el paraje Kilómetro 140 -también conocido como Colonia Silva o Avipones-, a unos 15 kilómetros de Marcelino Escalada, provincia de Santa Fe. Pese a ello, lo inscribieron en la capital provincial, el 28 de octubre de aquel año. Fue peso pesado y boxeó como amateur entre los 22 y los 26 años, aproximadamente; realizó alrededor de 30 combates, perdiendo sólo 3. Dos de ellos contra Rafael Iglesias, medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 1948. Durante un tiempo, hizo lucha libre profesional. Es entrenador de boxeo desde 1951, cuando Al Jonhson, manager del legendario Archie Moore, le aconsejó que se dedicara a la dirección técnica.>

Mañana, lejos de Santa Fe, volverá a recibir un merecido homenaje este "Grandote" que una vez más hará flamear la bandera de la provincia invencible de Santa Fe. Al lado del inoxidable Amílcar Brusa, estará ingresando también el panameño Roberto "Mano de Piedra" Durán, el hombre-leyenda que patentó una frase que al "Maestro" le cae tan justa como aquélla mano de Carlos Monzón a Nino Benvenutti en noviembre del "70 en Roma: "Viejo es el viento y todavía sigue soplando..." No hace falta decir que adentro mismo del Salón de la Fama, a Brusa lo estará esperando el duende de su pupilo, amigo e hijo de toda la vida: Carlos Monzón.>