Pablo Adreani (Analista del Mercado de Granos)
En estos últimos días estamos viendo una reacción muy firme de los mercados que abarca tanto a los cereales, forrajeros como a oleaginosas. Por distintas causas, muestran claros síntomas de firmeza y hay que estar muy atentos a los factores que están influyendo.
En el caso del trigo el principal factor de firmeza es interno, si bien en el análisis del balance de oferta y demanda mundial hay una caída de las existencias globales y un aumento considerable del comercio mundial. >
Queda por definir en estos momentos la evolución de las siembras en el hemisferio sur, principalmente en la Argentina y Australia. En este último país, existen ciertas zonas con falta de humedad que están impidiendo las siembras en el momento adecuado. En el caso de la Argentina la intención de siembra se ha revertido y en estos momentos se esta proyectando un crecimiento de la superficie del orden del cuatro por ciento, pudiendo llegar a 5,4 millones de hectáreas y un volumen de producción probable de 15 millones de toneladas, muy similar a la cosecha actual. >
En el plano interno la mayor demanda de la industria molinera esta motorizando la firmeza del trigo disponible, considerando que los molinos tienen existencias suficientes para sólo dos meses de molienda. El análisis indica que los molinos pueden llegar hasta mediados de agosto consumiendo sus existencias actuales, con lo cual van a necesitar comprar sus necesidades de agosto hasta noviembre, cuando ingrese el trigo de la nueva cosecha. Éste es, entonces, el principal factor alcista para el mercado, mientras los molinos necesiten comprar trigo físico será muy difícil de ver una baja del mercado. >
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La firmeza es consecuencia tanto de factores internos como externos, en el plano externo es bien sabido que la próxima cosecha de Estados Unidos arranca con una disminución del área de siembra de casi tres millones de hectáreas. Con esta caída, es muy probable que la producción también tenga una fuerte baja, y esto es lo que están viendo los operadores de Chicago. El Usda todavía no ha dado a conocer el estimado de producción de soja norteamericana 2007/08, y en este sentido Agripac ha efectuado un análisis de producción probable considerando el área de siembra estimada y los rindes promedio de los últimos cinco años. En este análisis, estimamos una producción para la soja de Estados Unidos de 78 millones de toneladas, contra 85 millones de la campaña anterior.
Implica, entonces, una potencial caída de ocho millones de toneladas, con lo cual los estadounidenses deberán tomar la decisión de bajar las exportaciones si es que quieren mantener sus existencias finales sin cambios. En el caso que decidan mantener sus exportaciones tendrán una fuerte caída de sus existencias, similar a la de su producción. >
En ambos casos, estamos ante escenarios alcistas, y si le agregamos la incertidumbre climática de aquí a las próximas ocho semanas sobre el cinturón sojero norteamericano, no hay dudas de que el mercado irá buscando nuevos máximos en un contexto volátil. >
En el plano interno, la industria aceitera tiene un volumen de existencias suficiente para tres meses. La industria necesita comprar soja para cumplir con la molienda de setiembre a marzo. Se trata de un volumen superior a las 18 millones de toneladas, que deberán ir comprando las aceiteras de aquí a los próximos seis meses, en un contexto de fuerte retención. Éste es entonces el principal factor alcista del mercado local y se suma a la incertidumbre climática y productiva de la soja de Estados Unidos. >
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