Hay veces en las que hablar de números suele echar luz sobre un determinado panorama. La Argentina es un país que se ve beneficiado naturalmente, a diferencia de otros, por la facilidad de producir alimentos. Sin embargo, las discrepancias internas han llevado a que estas ventajas comparativas sean un verdadero problema a la hora de encarar proyectos de Nación. Tal vez, ese carácter propio de los argentinos haya conspirado para aunar esfuerzos y convertir a esa solución en un verdadero problema. Es por eso que el manejo político de los alimentos sigue siendo aún un factor de discordancia, en vez de ayudar a consolidar los números de la economía. Casi siempre el periodismo apunta a la falta de políticas del Estado Nacional, sin embargo, el sector privado aún tiene muchas deudas que saldar consigo mismo.
Fernando Canosa es un Ingeniero Agrónomo que asesora a la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agropecuaria (AACREA), quien advirtió que el sector pierde por año la suma de 4.400 millones de pesos por fallas internas en su funcionamiento. El profesional las denominó "deseconomías", y agregó que se llevan un 39 por ciento del valor de la res.>
En el marco de la muestra de La Nación Ganadera, el profesional de la agronomía describió seis ítems, encabezados por los problemas en el manejo de los rodeos, mala decisión al momento del destete, lesiones provocadas en la manga, problemas con el transporte del ganado y en los frigoríficos se llevan $ 1.635 millones. El no realizar los cortes de carne en los frigoríficos ($ 690 millones). Las pérdidas por lugar de venta, ($ 650 millones).>
Con respecto a la exportación, por no enviar a otros destinos se pierden $ 593 millones. La desvalorización de los subproductos, como la grasa, el cuero, la sangre y los huesos, consecuencia de la mala comercialización, ($ 297 millones). El lucro cesante que significa que Estados Unidos permanezca cerrado como destino de exportación ($ 570 millones).>
Sin embargo, más allá de la autocrítica necesaria para el sector público tanto como para el privado, la ganadería sigue dando muestras de vida. En Corrientes la Exposición Internacional de la raza Braford volvió a poner de manifiesto el espíritu emprendedor del productor local. Conocedores como nadie del oficio, los cabañeros y productores en general saben que la única salida pasa por aumentar la producción, y eso se logra invirtiendo en genética, en manejo, en alimentación y en una mejor capacitación para todo el sector.>
La autocrítica es necesaria, sobre todo para un sector que no se caracteriza por saber comunicar, sino por trabajar y producir. Es por eso que ajustar costos significaría parte de un sinceramiento largamente reclamado, apretando las clavijas en cada eslabón, favoreciendo así una mayor fluidez en la cadena productiva y comercializadora.>