SEÑAL DE AJUSTE
Esta noche me porto mal
Por Roberto Maurer

"Sony cambia" fue la premisa del canal de series, para referirse a las novedades que ha introducido en su nueva programación temática, donde reserva la noche del martes a la zafaduría. Desde la presente semana, esa noche a las 21 Sony abandona con audacia las buenas maneras con la franja titulada "PI" (Políticamente Incorrecto), que promovió con spots provocadores, en uno de los cuales se usaba la palabra "verga", y que fue retirado en México a pedido del gobierno.

Hubo cierto alarde, el de quien tira la chancleta. "Esta noche me porto mal, ¿y qué", sería la traducción de la actitud desafiante de Sony Entertainment que, con picardía, nos previene acerca de programas "no aptos" y avisa sobre contenidos "que no expresan las ideas de Sony, ¿o si?". Al anunciar sus martes con slogans como "la noche donde la educación brilla por su ausencia", este aspecto del reposicionamiento de Sony en Latinoamérica despertó expectativas desproporcionadas a los resultados, especialmente si uno vive en la Argentina, en cuya televisión la "educación brilla por su ausencia" durante las 24 horas del día.>

EMPIEZA EL MARATÓN

A las 21, se estrenó la sexta temporada de "Scrubs", una serie ambientada en un hospital cuyo personal se encuentra en un estado permanente de alteración, y que encuentra sabiduría en quienes menos se la espera: los pacientes, aun los agonizantes. En ese manicomio virtual, está logrado el contraste entre el disparate y la muerte.

A las 21.30 empieza "Balls of steel" (Bolas de acero), un ciclo inglés que ofrece una competencia entre comediantes que exhiben sus números, sean cómicos, satíricos o del género de cámara oculta y noteros irreverentes de los cuales, tras "Videomatch" y "CQC", creemos haberlo visto todo. Por lo tanto, "Bolas de acero" se convierte una recopilación de travesuras idiotas, desde ensuciar un auto que acaba de salir del lavadero a entrevistas a celebridades en Cannes con un micrófono en forma de pene. Al final, se otorga el premio a "las bolas más grandes", y resulta difícil determinar quién se lo merece, ya que todos hicieron mérito.>

EL TURNO DE LA ANIMACIÓN

Tras esa hora interminable, a las 22.30, aparece la animación a través de "The Boondocks", con un abuelo negro y sus dos pequeños nietos políticamente radicalizados que llegan a un vecindario blanco. Se plantea el contraste entre el anciano conciliador y la violenta rebeldía de los chicos, en el marco de las diferencias raciales y alusiones a la actualidad, como la invasión a Irak.

Es una media hora lograda de "realismo crítico", a la cual sigue otra animación de mayor libertad estética y delirio irreverente, titulada "Nada que ver", desarrollada por venezolanos y realizada por argentinos, que se alimenta de la cultura popular latinoamericana, para satirizar a algunos de sus mitos, desde Charly García al Che Guevara, protagonista de una telenovela. También se presenta un talk show con Bush y el subcomandante Marcos como invitados, en un ámbito televisivo que se parece a las Naciones Unidas, llamado "Coffee time", y un conductor parecido a Kofi Annan.>

A las 23.30 aparece el cómico británico Sacha Baron Cohen en su "Ali G. show", donde, entre otros personajes, interpreta a Borat, el periodista falso de Kazakhstan, aquí conocido a través del cine. Es eficaz, aunque de su humor frecuentemente nos separan las diferencias culturales.>

En uno de sus sketchs, el participante de un concurso televisivo juega por una bolsa de marihuana, en la que sería una de las transgresiones de estas noches licenciosas de Sony, al menos uno de los pocos tabúes sobre los cuales no bromea la televisión argentina. En cambio, nos resultó familiar el chiste sobre la bragueta con el cual inició su programa Luis Chastaing, animador desde las 24 de un too late show denominado "Es mediodía en China". Se trata de un venezolano presentado como "un tipo ácido, inteligente, gracioso", que resulta tan divertido como Víctor Sueyro, en un trabajo realizado en la televisión mexicana con calculada proyección continental, ya que sus chistes o lo que sean, se ocupan de Bolocco, Menem, Salinas de Gortari y Paris Hilton. A instancia del conductor, el público coreó "Sony, Sony, Sony". Era la bienvenida al mundo de la escatología y la desfachatez a una joven casta que está dando un salto al vacío, o a MTV.>