Todos los caminos llevan al estatuto

En los últimos meses, diversos estallidos estudiantiles en universidades públicas y colegios preuniversitarios de mayor o relativa envergadura levantaron la bandera de mejora de sus estatutos, como si éstos fueran el origen de los males que aquejan a las casas de altos estudios.

Muchos se preguntan: ¿debido a qué estas revueltas estudiantiles no tuvieron lugar años atrás, cuando muchos de ellos ya estaban dentro de los claustros universitarios?>

En ese entonces también regían estos estatutos que cuentan con entre 40 y 50 años de antigüedad y hoy se presentan como los responsables de supuestas situaciones de falta de democracia y representación.>

Citando los casos más resonantes, en las universidades nacionales de Buenos Aires (UBA), de Rosario (UNR) y La Plata (UNLP), agrupaciones estudiantiles impidieron durante varias semanas y largos meses la realización de las asambleas para la elección de sus rectores y hasta la asunción de éstos.>

Con matices diversos, entre cuestionamientos al candidato, al método de elección, a la oportunidad de la votación, a la representación numérica, las argumentaciones tuvieron el común denominador: el estatuto universitario y su necesidad de reformarlo.>

El actual rector de la UBA, Rubén Hallú, reflexionó sobre esa cuestión, a seis meses de una votación que lo eligió en el Congreso de la Nación, luego de nueve meses de largos tironeos entre los estudiantes de la FUBA que contaron con el apoyo inicial de cuatro decanos, mientras del otro lado unos 190 asambleístas querían realizar la elección.>

Hallú sostiene que el estatuto de la UBA, que data de los años '50, "no retacea la participación docente, ni tampoco habla de nombrar profesores en calidad de interinos, como ocurrió en estos últimos años, donde aparecieron los contratos y tampoco de los nombramientos sin la carrera docente".>

El conflicto en la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, que también depende de la UBA, explotó el 23 de mayo último cuando un grupo de padres, profesores, alumnos y no docentes se mostraron en desacuerdo con el nombramiento de Juan Carlos Viegas como rector, hecho "ad referéndum" por Hallú.>

Este grupo, que quería la continuidad del ex rector, el economista Abraham Gak, en principio manifestó su desacuerdo con el nombramiento; luego objetó la metodología de elección y más tarde criticó a Viegas por su supuesta intención de desactivar el proyecto pedagógico del colegio.>

Pero, como todos los caminos de las protestas universitarias conducen al estatuto, cuestionaron a la propia universidad por ser la que nombre a los rectores de sus colegios preuniversitarios -Pellegrini y Nacional de Buenos Aires- y pidieron entre otras demandas que quedara en manos de ellos.>

Lo cierto es que algunos sostienen en el Rectorado que si continuaba Gak en el cargo no hubieran hecho ninguno de los cuestionamientos nombrados, como sucedió en los años de existencia del Colegio, y Viegas, la democratización y participación y hasta el Estatuto serían sólo un recuerdo, señalaron.>

"El Pellegrini y el Nacional de Buenos Aires dependen de la UBA y desde siempre es el rector quien nombra a sus conductores", señaló Hallú, quien agregó que "hay un grupo de padres que quiere decidir quién es el rector".>

Seguramente en muchas escuelas existirán directivos y rectores de poca afinidad con los estudiantes. Tal vez esto fue vivido por muchas generaciones y no impidieron su acceso. Están las excepciones en los casos en que directivos o docentes fueron señalados por su supuesta participación en gobiernos dictatoriales, cuestión que no entra en estas discusiones.>

Lo cierto es que pareciera que hay en estos tiempos oportunidades para dirimir conflictos internos y políticos, en el marco de la abusiva utilización de conceptos como "democracia", "participación" y otros valores e ideales sensibles al ser humano.>

Laura Hojman (DyN)