Fisuras en la homogeneidad

El casi seguro triunfo de Mauricio Macri en el ballottage del próximo domingo en la ciudad de Buenos Aires se convertirá en un gesto más, que se suma a triunfos de la oposición en otras jurisdicciones del país, hacia el combate contra la homogeneidad política que desde la asunción de Néstor Kirchner hiere algunos principios de la democracia.

Aunque la palabra "pluralismo" ha sido pronunciada muchas veces desde el poder, en la práctica fue ofendida en forma constante.>

En la era kirchnerista, la política se caracteriza más por la concentración que por la diversificación, lo cual no puede considerarse patrimonio exclusivo de la tendencia que ahora gobierna la Nación: ha sido una receta aplicada por el peronismo desde su propia existencia, y por cierto le ha dado muy buenos resultados.>

No hay que asignarle tanta magnitud al triunfo de Macri. Es cierto que se erigirá en el hombre de la oposición que ha logrado el puesto más alto en un país monocorde políticamente hablando, pero tampoco por ahora muestra quilates tales como para considerar que el solo triunfo en la Ciudad de Buenos Aires llegue a ungirlo como líder de una oposición que está cada vez más dispersa.>

Es cierto en cambio que la eventual victoria del líder del PRO dará señales del humor de los ciudadanos porteños, muchos de los cuales optarán por votarlo como oposición al propio kirchnerismo, en este caso representado por el ministro de Educación, Daniel Filmus.>

Si hubiera un respaldo fuerte en ese distrito a la política nacional, Macri no habría tenido ninguna chance. Es todo un signo que el gobierno debe estar leyendo con atención.>

La figura de Macri encarna precisamente al "no político", su perfil de "ejecutivo" parece ser lo que más atrajo al electorado en la primera vuelta. Como si la gente estuviera ya demostrando abiertamente su rechazo a los políticos tradicionales que muestran más fervor por acumular poder que por dar a la gente las respuestas que reclama.>

Allí se centrará el desafío del líder del PRO. Tendrá la oportunidad más importante desde que debutó en el mundo político para demostrar si realmente será fiel a sus promesas de hacer más que de decir, y hacerlo rápido.>

Macri se jugará en esta gestión su futuro en la gran liga nacional. Es dable esperar que hará buena letra para seguir haciendo equilibrio en la difícil carrera que eligió.>

No parece que a Kirchner lo preocupe demasiado el triunfo del opositor, más allá de la pirotecnia verbal que utilizó para respaldar a Filmus. Macri no es un hombre que prometa una oposición despiadada: es, esencialmente, un hombre de negocios, y en eso parece identificarse bastante con el presidente de la Nación.>

Por más que busque identificarse con la imagen del dirigente de los años 70, aquel que basaba su lucha en la oposición al "imperio", Kirchner demuestra que sabe más de lo que dice de negocios, de administración de la cosa pública. Nadie pone en duda sus cualidades de buen administrador.>

Por lo tanto, es fácil imaginar que a poco de andar, el futuro jefe del gobierno porteño podría convertirse más en aliado que en enemigo acérrimo del kirchnerismo. Por eso, en la intimidad de la Casa Rosada, no creen que la derrota de Filmus tenga que pagar un precio político demasiado alto.>

Más caro será el precio que el gobierno nacional tendrá que pagar por la creciente crisis energética, de una magnitud mucho peor de la que reflejan los diarios. Ni bien se instaló el frío, colapsó nuevamente el sistema: falta gas, falta energía eléctrica, y los cortes en las grandes empresas se han hecho indispensables para que los males de los usuarios particulares no sean mayores, pero no los eximieron de la escasez.>

Cuando hizo mucho calor en el verano, pasó lo mismo. Ahora, se viene un invierno crudo y Kirchner, con su polémico ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, no acierta a dar respuesta a la crisis.>

Se anunciaron obras e inversiones que por ahora no son más que una quimera. Por más que se la pregone, no hay una verdadera política para el sector energético que vaya a dar esperanzas de una superación rápida de la emergencia.>

En años anteriores, Kirchner gustaba en aprovechar los titulares de los diarios que advertían sobre el grave problema para pegarles duro y decir que todo eso no eran más que fantasmas que agitaba la oposición.>

Ahora, las fábricas a oscuras -o obligadas a comprar grupos electrógenos-, las casas con falta de gas y de electricidad, el campo con problemas para conseguir todo el gasoil que necesitan, los países vecinos habitualmente provistos de fluidos argentinos con cortes en los compromisos, los taxistas y remiseros que protestan por la forma en que se limita su capacidad laboral, son todos hechos reales que muestran a una Argentina no tan moderna ni tan superada económicamente como el gobierno quiere hacer aparecer.>

Carmen Coiro (DyN)