Se sabe que, siendo muy joven, Borges vivió en el barrio porteño de Palermo, en la zona que hoy se identifica como Palermo Soho, más precisamente en el 2135 de la calle Serrano, aunque la finca ya no se conserva. ("Calle Serrano/ vos ya no sos de cuando el centenario./ Antes eras cielo y hoy sos pura fachada", consignó Borges en "Luna de enfrente").
En la actualidad, a esa arteria se la rebautizó con su propio nombre y es una de las más importantes del sector.>
Además, en aquella casa ya inexistente, también nació su hermana Norah, y estaba enclavada en la manzana comprendida por Guatemala, Serrano, Paraguay y Gurruchaga, como apuntaran los versos de "Fundación mítica de Buenos Aires" ("Una manzana entera pero en mitad del campo/ expuesta a las auroras y sudestadas").>
Palermo Soho es un área comprendida por unas quince manzanas, delimitada por las calles Godoy Cruz, Gorriti, Malabia y Costa Rica, zona que hoy tiene como epicentro a la plaza Julio Cortázar, nombre que se impuso el 27 de agosto de 1994 a la plazoleta que anteriormente se llamaba Racedo. Ella está en la intersección de Jorge Luis Borges y Honduras; se cuenta que el día de su inauguración se realizó allí mismo un concurso de rayuela. íHomenaje al fin!
La plaza tampoco está lejos de la casa que habitó otro renombrado vate, Evaristo Carriego (situada en Honduras 3784).>
Calles profusamente arboladas particularizan al barrio, calles que también el pavimento todavía deja asomar los restos de su antiguo empedrado y de algunas vías de tranvías.>
Es cierto que en el viejo Palermo ya no abundan "los caserones con recta sucesión de patios, los caserones amarillos o pardos con puertas en forma de arco -arco repetido especularmente en el otro zaguán- y con delicada puerta cancel de hierro" evocados por Borges.>
Ni el Palermo Soho ni su vecino Hollywood registran ahora mayores atisbos de aquella imagen del pasado, de un pasado que acabó con muchas tradiciones, con la estirpe misma del barrio y de su gente. "Esa impresión de irrealidad y de serenidad -apuntaba también el propio Borges, allá por los años treinta- es mejor recordada por mí en una historia o símbolo, que parece haber estado siempre conmigo". Pero a pesar de todo, desde una mirada nostálgica y soñadora, el barrio de entonces se puede percibir detrás de su fachada.>
Como decíamos, la antigua calle Serrano se llama ahora Jorge Luis Borges y se extiende desde la Plaza Julio Cortázar hasta Plaza Italia, sobre la tradicional avenida Santa Fe y donde convergen Zoológico, el Jardín Botánico y la Sociedad Rural. Y, por cierto, hoy en día, Palermo Soho se ha convertido en un reducto atractivo y convocante, de características muy particulares, como que llegó a aglutinar casas de modas y de diseños varios, galerías de arte, anticuarios y numerosos bares y restaurantes.
También es atravesado por unos cuantos pasajes, que le dan al lugar un marco bien pintoresco. El Russell, Santa Rosa o Soria son algunos de ellos.>
Además, el barrio en general ha adquirido un tinte bohemio, casi semejante a aquel otro Soho, el neoyorquino, por el que también pululan no pocos intelectuales.>
Su imagen actual es bastante contrastante con la de tiempos en que "sólo unas calles -Serrano, Canning, Coronel- estaban ariscamente empedradas", como también consignaba Borges, quien remarcaba que entonces el tranvía mecánico chirriaba por las aburridas esquinas.>
Y, como Borges o Cortázar, Carriego también dejó su impronta allí, evocando algún "quejoso organillo/ que tanto le gusta oír a nuestra vecina/ la de los ojos tristes...", o la que dejó sobre su piano que ya jamás toca, su alma de muchacha enferma, y hasta aquella otra, cabeza de novia, que de todo se olvidaba...>
Al anochecer, las calles del Soho palermitano adquieren un matiz diferente: los bares que rodean la Plaza Cortázar se colman de parroquianos, los restaurantes que despuntan por aquí y allá (por Gurruchaga, Thames, Honduras, Nicaragua o El Salvador) también se colman de comensales.
La noche siempre serena y atrayente se prolonga entonces hasta avanzada la madrugada; a veces, hasta cuando las primeras luces del día resplandecen sobre la Plaza Italia y se posan sobre los árboles del Botánico y del Zoológico.>
Sí, las calles de Palermo, de este Palermo "aggiornado" y hasta lejano de aquel donde Juan Manuel de Rosas tuvo su hábitat, despliegan aún una cierta melancolía, perduran colmadas de recuerdos, de añoranzas y vivencias. Pero ya no es el barrio donde se cobijaron malevos y compadritos de épocas pretéritas y que hoy forman parte de leyenda y de la mitología porteña; tampoco es el espacio en que el tango encontró su refugio. Pero sus calles son las mismas y todavía conservan un semejante, familiar, aspecto, ahí mismo, bajo el follaje de sus árboles añosos, sus veredas anchas y sus caserones de antaño (muchos, por cierto, ahora reciclados).>
Calles que fueron transitadas también por muchas otras personalidades notables, como Roberto Arlt que vivió cerca del Soho actual, el Malabia 2292; Alfonsina Storni o Arturo Capdevila, a su vez, también fueron vecinos del barrio y los anales del tango aseguran que Osvaldo Pugliese habría debutado en un boliche de la zona.>
TRES ÁREAS: VIEJO, SOHO Y HOLLYWOOD. •1. Plaza Italia (Santa Fe al 4000). Uno de los lugares con mayor movimiento de gente y transporte en toda la ciudad. En el centro, se ubica el monumento al revolucionario italiano Giuseppe Garibaldi. En los alrededores de la plaza estacionan los "mateos", carruajes de caballos que realizan paseos turísticos.