Candidata a gobernadora por la UCR
Tate: "Changui fue un tapón que yo elegí en mi carrera"
Milita desde su juventud junto a Luis Cáceres, con quien lleva 33 años de matrimonio, sumados a siete de noviazgo. Define al poder como una herramienta para mejorar el nivel de vida de la gente.
Mario Cáffaro
-Su esposo, Luis Cáceres ¿fue un tapón en su carrera política?
-Fue un tapón que yo elegí. Cuando él era candidato, creía que no tenía que serlo yo. Hoy las cosas han cambiado. Los gobernantes y los dirigentes tienen a las mujeres militando, son candidatas y son electas y nadie se preocupa por eso. En aquella época (mediados de los 80) creía que tenía que trabajar para ayudarlo a él. Seguí militando mucho en los barrios de la periferia y me di cuenta de que lo que pedían excedía mis posibilidades. Entonces empecé a pensar en la posibilidad de darles algo que desde el llano no les podía dar. Cuando uno disputa una cuota de poder aparecen los escollos y lo que nunca debió ser un escollo lo fue; al principio se buscó la forma de impedirme el acceso a las candidaturas diciendo que era la mujer de Changui. Lo soy, estoy orgullosa, pero él es él y yo soy yo. Tenemos cosas en las que coincidimos y cosas en las que disentimos. Somos respetuosos de lo que el otro piensa".>
-¿Dónde nació?-En Paraná. A Santa Fe vine a estudiar escribanía a los 19 años y nunca más volví. Hice la primaria en la escuela Magnasco y la secundaria en la Escuela de Comercio y en ambas fui abanderada.
-¿Empezó a militar en el ingreso a la universidad?-Sí y es que cuando uno llega a la universidad lo hace ávido de manifestarse. En aquel momento, año 1965, era fuerte la Agrupación Universitaria Nacionalista en la cual había muchos paranaenses que trataban de seducirme. Yo ingresé al Movimiento Universitario Reformista Auténtico, el MURA, del que derivó Franja Morada. Después ingresé a la militancia barrial. Siempre me gustó el trabajo en los barrios, dar una mano en lo social. Por eso mi militancia partidaria comenzó en Villa Yapeyú.
-¿Cargos en el centro de estudiantes de Derecho?-Nunca. Las mujeres en aquel momento estaban únicamente para trabajar, pero no aparecíamos en los cargos de conducción. Militábamos, participábamos de las asambleas, éramos agredidas y perseguidas cuando hacíamos algún reclamo. La policía no mezquinaba palos. Recuerdo con afecto que la gente que vivía frente a la Universidad por 9 de Julio cuando empezaban las corridas nos abrían las puertas para protegernos y nos quedábamos guarecidas.Mi casa de estudiante era compartida con chicas de Paraná; éramos todas militantes y era el lugar donde se hacían los afiches.
-Con Cáceres se conocieron en la Universidad.-Me puse de novia con Changui; siempre milité con él, me casé y nunca nos separamos. Nos casamos en 1978, hemos cumplido 33 años de casados más siete de novios. Tenemos tres hijos y un nieto. Los dos mayores, Sebastián Luis y Martín Ignacio, ya son abogados, y Alejandra Alicia está en cuarto año de Comunicación Social en Rosario, y es muy buena alumna.
-¿Todos militantes?-Mi nieto no. La nena no es del partido pero tiene militancia social; es alfabetizadora barrial en Rosario.
-¿Son todos radicales?-Por supuesto. Mi nuera es independiente, pero me va a votar.
-¿Qué hizo en la profesión?-Diez años fui secretaria de un juzgado de paz en Nelson, adonde viajaba a las 5 y volvía a las tres de la tarde. Siempre me gustó el derecho civil. Mi primer dolor con la profesión fue cuando en un juicio me tocó ir a hacer un embargo. Cuando lo fui a hacer, era un matrimonio joven, una pareja a la que conocía, con hijos chiquitos.
-¿La crianza de sus hijos fue en medio de la militancia?-Los crié con mucho afecto. Si yo no hubiera tenido la ayuda familiar que tuve nunca hubiera podido hacer política. Nunca dejé a los chicos solos. Siempre tuve una familia unida y que me ayuda.
-¿Vacaciones en familia?-Todos juntos y cuando podíamos llevábamos a la abuela y a la tía. Nos gustaba el mar, pero íbamos a donde nos daba el presupuesto.
-¿Qué es una campaña política?-La campaña es compromiso, adrenalina, es dolor y alegría. Empezar una campaña es dejar de lado muchas cosas, pasar a segundo plano cosas valiosas, es entrega. Quien lo hace convencido y con buenas intenciones es una tarea ímproba, difícil.
-Conoció de cerca el poder.-He estado muy vinculada a Alfonsín.
-¿Qué es el poder?-Tiene tantas definiciones como personas. Es la herramienta para darle a la gente mejor calidad de vida, las cosas que le faltan. Es una herramienta muy peligrosa para el que la tiene y para el receptor de ese poder.
-¿Sus padres eran militantes políticos?-Mi viejo era un socialista, no afiliado, casi marxista lenilista, muy solidario, muy de preocuparse por la gente, sin militancia. Tenía una pequeña empresita. Era técnico superior de aviación. Recuerdo que en una ocasión le dieron la medalla de oro que entregaba Mejoral para los actos civiles heroicos. Se lo dieron porque en una jornada con mucha tormenta fue en avión a Hernandarias, a buscar a una mujer que se estaba muriendo. No había camino asfaltado, él fue en avión, la trajo a Paraná y la mujer sobrevivió. Mi madre era comerciante y ama de casa. De mi padre recuerdo el legado que nos dio con la lectura.
Sobre gustos
-Lectura.
-Me gusta mucho; pero ahora tengo poco tiempo. No paso de la primera página y me quedo dormida. Fue uno de los mejores legados que me dejó mi padre que era muy lector y nos transmitió esto a los hijos. Lo que he disfrutado en mi niñez, adolescencia y juventud de la lectura es inconmensurable. Para mí, era una de las más grandes satisfacciones.
-¿Qué género? -Debo ser mala lectora porque me gusta leer de todo, especialmente el buen género policial. No me gusta que sea tan pasatista.
-Deportes.-Ahora soy un desastre, hasta dejé de caminar. De chica era muy buena en atletismo, en salto en alto y largo. Todo era incompatible con mi físico, porque además me gustaba el básquetbol.
-Club de fútbol.-En mi casa no hay ningún devoto del fútbol. Cuando algún club de Santa Fe tiene una buena performance me alegro, me entristezco cuando andan mal. No tengo demasiadas preferencias, aunque quizá un poco de simpatía por Unión, a lo que me empuja mi apellido.
-Cocinar.-Dicen mis hijos que alguien les ha dicho que yo cocino muy bien. Me gusta porque uno hace cosas distintas.
-¿Le tiene temor al avión?-Nunca me gustó, pero subo. Mi padre tenía aviones y siempre nos llevaba. Tengo dos hermanos fallecidos en accidentes de aviación y un tercero es ingeniero aeronáutico.
Cuando Luis Cáceres era candidato a gobernador en 1987 se reveló que había adquirido una vivienda en el centro de la ciudad con un crédito del Banco Hipotecario que dirigía Aníbal Reinaldo. Sobre el hecho, Tate señala que "fue una campaña muy sucia y muy dura. Me perjudicó muchísimo por lo que afectó a los chicos. El mayor tenía 6 años y no quería más dormir solo, se venía todas las noches a la cama y preguntaba cuándo ibamos a pagar el crédito. Era un crédito para personas con ingresos altos, que lo pagamos rápido porque mi suegro vendió inmnuebles para saldarlo. Fue una operación política. En un país donde tantos han robado tanto, que a alguien lo estigmaticen por sacarse un préstamo, hoy parece pueril".