DANIEL FANEGO Y ANA MARÍA PICCHIO PROTAGONIZAN "UN DÍA MUY PARTICULAR"
Dos seres castigados y un particular encuentro
La historia fue representada por Sofía Loren y Marcello Mastroianni en la película homónima que dirigió Ettore Scola. "Me pregunto si aquella sociedad no es la misma que ésta. Creo que Scola arroja un guiño al presente, cuando plantea si no está ocurriendo lo mismo", reflexiona Fanego. Foto: GENTILEZA PRODUCCIÓN

Mientras el fascismo sacude Europa, un ama de casa y esposa de un oficial entabla una singular amistad con un vecino homosexual. Esta es la trama de la obra que se presentará este sábado en el Centro Cultural Provincial, con dirección de Manuel González Gil.

En 1977, Ettore Scola reúne a Sofia Loren y a Marcello Mastroianni para llevar a la pantalla grande la historia de "Un día muy particular". La inolvidable cinta se ambienta en la Roma de 1938, cuando el régimen de Benito Mussolini impera en Italia y el autoritarismo sacude Europa. Sobre aquel escenario, un ama de casa, madre de siete hijos, esposa de un oficial fascista, entabla una singular amistad con un vecino homosexual. Ese mismo día, el "Duce" y Adolf Hitler mantendrán un encuentro histórico.

Esa jornada será especial para los protagonistas, y su relación constituye la trama de la obra de teatro homónima al título del filme que, este sábado a las 21.30 llegará al Centro Cultural Provincial, con Ana María Picchio y Daniel Fanego en los roles estelares, bajo la dirección de Manuel González Gil.>

EXTRAORDINARIOS DETALLES

"El proyecto me atrajo mucho, lo conocía porque había visto la película muchas veces, y volvimos a verla cuando empezamos a encarar el material", cuenta con simpleza Fanego en diálogo telefónico con El Litoral.

Ese repaso por la película fue necesario, claramente, porque "en general, las obras de teatro tienen un texto dramático que se vuelve espectáculo, pero en este caso, la obra deviene del lenguaje cinematográfico". Y la adaptación de un código al otro, fue responsabilidad del director que "nos presentó un trabajo muy acabado, y allí comenzó el camino del ensayo, donde siempre surgen momentos de modificaciones al calor del trabajo".>

En las palabras del actor, "el trabajo que hizo Scola con la película es extraordinario. Recorre los detalles -describe-, cuenta pequeñas cosas, instantes como el del final, en el que ella mira por la ventana y dice `no siento ningún remordimiento'".>

GUIÑOS AL PRESENTE

Sujeta a una cultura machista, patriarcal y represiva, esta mujer conforma un "personaje lleno de culpas, muy castigado por la sociedad", señala el actor. "Me pregunto si aquella sociedad no es la misma que ésta. Creo que Scola arroja un guiño al presente, cuando plantea si no está ocurriendo lo mismo en esta sociedad, �qué pasa con una mujer tan castigada, una mujer que tiene que ocuparse de la crianza de los hijos, y vive preocupada porque no alcanza el dinero que lleva su marido?".

Para Fanego -uno de los promotores del Teatro por la Identidad, e integrante de películas como "Géminis" de Albertina Carri, y "Luna de Avellaneda" de Juan José Campanella-, el realizador italiano construye un relato plagado de guiños, entre los que sobresale el de "contarnos esta historia con un homosexual como protagonista, y lo que quiere es hablarnos del otro distinto, y de una sociedad que no puede aceptar al otro diferente".>

Ese "otro" diferente "es puesto en un vínculo de amor con esta mujer que no puede soportar que él no quiera tener sexo con ella. Ella -reflexiona Fanego- tampoco puede entender la homosexualidad, en su imaginario no es concebible, porque ha sido criada en una sociedad machista".>

EL SILENCIO QUE CONMUEVE

Al analizar la temática planteada por la obra, el protagonista no deja de preguntarse, una vez más, si aquella sociedad "no es parecida a ésta". En ese punto de análisis, Fanego pondera a la obra como "plena de poética". "Es una historia pequeña, una historia particular, en un lugar particular, que tiene una profunda hondura y que nos muestra la condición humana".

"Esta es una trama muy suave, que no transita la ruptura, y se va sumergiendo en algo. No es una trama que conmueva por ruptura, sino que conmueve cuando se hace el silencio. Es como si uno viera las islas cuando el agua se corre de la orilla -ilustra-. Es una historia que conmueve cuando todo se queda quieto, cuando los personajes comen, se miran, o cuando después de insultarse, se dejan de gritar".>

Fanego comparte la escena con Picchio, lo que para él "es un gran honor. Los dos estamos enamorados de estos personajes, y ella es una de las grandes intérpretes argentinas y un ser humano de una enorme dimensión".>

EL TIEMPO DE LA EMOCIÓN

Su trabajo en "Un día muy particular" es para Fanego un doble festejo. "Es un festejo interpretar este personaje, y es un festejo particular porque se cumplen 30 años de mi primera subida a un escenario, el que fue un día muy particular".

La celebración se produce de la mano de un "personaje muy querido, soñado para cualquier actor -resalta-, y con la satisfacción de contar con la respuesta del público, y de lo que significa el aplauso del público".>

"La obra transita un medio tono, tiene muy pocos estallidos, y la gente está parada aplaudiendo en el tiempo de la emoción".>

"La sociedad no ha cambiado tanto -retoma-. El público femenino de cierta edad advierte un montón de guiños, ya que en cierto modo la sociedad sigue siendo machista".>

Un rol y un espacio que parece ser el mismo en el caso del homosexual que representa. "Ser homosexual es un poco mal visto, no se ha dejado de descalificar".>

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