La lupa sobre Picolotti

De la redacción de El Litoral

La actual secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Romina Picolotti, habría destinado excesivas partidas presupuestarias a gastos personales, contratos de familiares, locaciones y compras.

Según una investigación que publica hoy el diario Clarín, además de los 422 empleados que dependían de la planta, la funcionaria contrató a otros 350 sin justificar debidamente su necesidad e idoneidad, entre ellos, a varios parientes y amigos. Por ejemplo, Susana Verónica Franco, su asesora personal, es la novia de su hermano, Juan Picolotti, quien a su vez es su jefe de gabinete. Franco fue contratada por 8.000 pesos mensuales, el doble del monto de los mejores contratos vigentes en la administración pública. >

Picolotti también contrató al hermano de Susana, Martín Franco, a quien nombró como director de Recursos Humanos. La mujer de Martín Franco, Cristina Aoki, es la encargada del área sociosanitaria del Programa Integral del Riachuelo. Varios amigos de la infancia de Juan Picolotti también fueron beneficiados con jugosos contratos: Raúl Vidable, subsecretario de Fiscalización y Control Ambiental; el contador Sebastián Olmos, jefe de compras; y Edgardo Ruibal, director general de Control Ambiental. Ninguno de ellos cobra menos de 8.000 pesos. Según los datos recogidos, la Secretaría paga tres contratos de 12.000 pesos, unos 20 de 8.000, otros 30 de entre 6.000 y 7.000 pesos, y decenas de personas cobrarían entre 4.000 y 5.000 pesos.>

La avalancha de contratos tiene su máximo exponente en el que le fue otorgado a la abogada cubano-norteamericana Ana María Kleymeyer, una ex alumna de Picolotti convocada para representar al país ante foros internacionales como coordinadora de la Unidad de Asuntos Ambientales Internacionales. Una de sus facturas fue por 10.000 pesos, pero ésa tampoco sería la remuneración mensual de la doctora, quien en verdad estaría cobrando entre 25 y 30 mil pesos por mes. Para viajar al interior del país, la secretaria Picolotti suele contratar los servicios de jets privados, y para diferentes compras, apela a mecanismos administrativos que le permiten evitar los controles.>

Mucho trabajo

Para justificar la contratación de un elevado número de empleados en su dependencia, Picolotti dijo que la tarea de limpiar el Riachuelo era como "organizar un Mundial" y que por eso necesitaba gente.

"Contratamos a mucha gente pero no a 400. No sé, serán unos 100 en total", afirmó. La funcionaria sostuvo que tiene "muchas áreas nuevas: dos subsecretarías con cinco direcciones cada una, 50 inspectores. Limpiar el Riachuelo es como organizar un Mundial: necesito gente -enfatizó-. Hay profesionales que te cuestan 6.000 pesos y el Estado no paga esos sueldos. Entonces los contrato como locación de obra para hacer algún estudio", dijo. >

Con respecto a los jets privados, dijo que usa "el avión del presidente cuando está disponible, aviones de línea cuando es posible y a veces aviones privados. Es legal. Todo el tiempo llegan denuncias en mi contra, porque acá echamos a mucha gente que quedó dolida. No estoy robando", se defendió.>