Gestionan fondos ante la provincia y autoridades eclesiásticas
No queda dinero para terminar las obras en la Basílica de Guadalupe
La colocación de micropilotes se demoró varios meses más de lo previsto. La técnica utilizada al comienzo no resultó exitosa. Foto: Archivo El Litoral.

Estiman que faltan unos 3 millones de pesos para culminar con la restauración del centenario edificio. Ya finalizaron las tareas para fortalecer los cimientos. Resta arreglar los techos, restaurar vitreaux y sellar las paredes exteriores.

La semana pasada concluyó el trabajo para fortalecer los cimientos de la Basílica Nuestra Señora de Guadalupe, a través de la colocación de micropilotes a unos 15 metros de profundidad. El fin de esta etapa importante significó gastar hasta el último centavo del millón de pesos que entregó el gobernador Jorge Obeid a fines del año 2005. Y aún queda mucho por hacer.

Por estos días se trabaja en la colocación de tensores en el interior de las paredes para reforzar los muros y evitar que las rajaduras se sigan abriendo y se renueva el sistema de sonido y la instalación eléctrica, ya obsoleta.>

Además se lleva adelante un seguimiento del funcionamiento de la estructura para evaluar si el edificio continúa hundiéndose o si crecen las grietas de pisos y paredes luego de las intervenciones realizadas.>

"Hace casi tres meses que se ha terminado el dinero que entregó el gobernador", aseguró el párroco Olidio Panigo, abocado a gestionar más fondos para continuar con el resto de las etapas previstas. "Cuando uno menciona esa cifra parece muchísimo dinero pero otro trabajo similar de micropilote que se está haciendo en la ciudad, como es el de Casa de Gobierno, cuesta un millón y medio de pesos. Acá con ese dinero se hizo frente al trabajo de micropilotes, de tensores, electricidad y otras tareas de albañilería. Se aprovechó bien el dinero que nos dieron", reflexionó.>

Con lo recaudado en colectas, donaciones de particulares y beneficios se está haciendo frente a los trabajos actuales. Pero las etapas subsiguientes son de suma importancia y, por el momento, no hay dinero para afrontarlas.>

Obras primordiales sin financiamiento

Mientras se espera que lleguen los fondos, ya están preparados los pliegos para encarar las tareas subsiguientes. Por un lado, el arreglo de los techos de la nave central y de las laterales. "En la zona del presbiterio el techo es de chapa, hay que cambiar tirantes y hacer un trabajo en las cabreadas de hierro que están oxidadas". En tanto, la cubierta de las naves laterales es de losa y es necesario encarar obras para evitar filtraciones. Incluso "hay perfiles oxidados, por lo que habrá que retirar el yeso para trabajar desde adentro y luego volver a colocarlo".

Otra obra primordial desde el punto de vista estructural es el sellado exterior del edificio para evitar que se produzcan nuevas filtraciones hacia los cimientos. Sin este complemento, de poco habrá servido lo hecho hasta ahora.>

Desde lo ornamental, los vitreaux tienen prioridad. "Tienen muchos años, hay partes que están oxidadas, faltan vidrios y es necesario ponerles una protección frente a lo que puede ser una eventual tormenta de granizo. Hay que buscar una renovación de acuerdo a técnicas nuevas para trabajar los vitreaux y buscar una solución a largo plazo", aseguró preocupado el sacerdote.>

Gestiones

"Son etapas previstas, pensadas y charladas con personas que puedan hacer este tipo de trabajo pero hace falta el aporte económico", recalcó Panigo, quien destacó el aporte constante de la comunidad.

Pero sabe que, a pesar de la buena intención y de que todo suma, esto no es suficiente. Por eso, hace tres meses planteó la situación al gobernador, quien se comprometió a seguir ayudando. "Esto fue justo antes de la inundación y entendemos que eso cambió todo porque hubo que atender otras prioridades. Ahora estamos esperando una respuesta", dijo.>

A nivel eclesiástico, encaró gestiones ante el arzobispo José María Arancedo, "con quien quedamos en seguir dialogando".>

La ejecución de los trabajos está proyectada en varias etapas y el objetivo inicial es que la Basílica luzca en plenitud para el año 2010. Sólo falta conseguir los tres millones de pesos estimados para concluir las etapas que restan.>

De la redacción de El Litoral