Gorbachov y la situación en Irak

El pueblo de Irak en estos momentos padece la intervención militar de Estados Unidos y la guerra civil que enfrenta a chiítas con sunitas. Las informaciones que llegan desde ese atormentado país dan cuenta de este doble flagelo, cuyas consecuencias las paga ese sector mayoritario pero silencioso de la población que es víctima de las balas y las bombas.

Los impiadosos datos de la realidad han demostrado que la única garantía de unidad nacional en Irak estaba daba, en su momento, por el dictador Saddam Hussein. Pero el costo social a pagar por esta "paz" era altísimo, tal como lo demuestran los informes sobre detenciones, muertes y torturas a disidentes políticos y religiosos.>

La decisión de Estados Unidos de invadir, invocando un pretexto que luego se admitió que no era real, agravó la situación en todos los órdenes: hoy Irak es menos seguro y menos confiable que hace cinco años, con el agravante de una ocupación extranjera que ha alentado a la militancia integrista que hoy considera a Irak el santuario hacia donde los creyentes tienen la obligación religiosa de marchar para defender su fe amenazada por "los satánicos imperialistas".>

No terminan allí las consecuencias de una iniciativa históricamente equivocada. La caída de Saddam Hussein fortaleció a la fracción chiíta del Islam, mayoritaria en Irak. Los efectos de este desequilibrio se manifiestan en la ofensiva terrorista en Medio Oriente financiada por Irán, la base territorial de los chiítas, ahora liberados del control que, por el peor de los caminos, ejercía Saddam Hussein.>

Desde esta perspectiva es que se impone el retiro de las tropas norteamericanas de Irak, tal como lo solicita en una reciente nota publicada en los principales diarios de Occidente el ex premier ruso y responsable de la glasnot, Mikhail Gorbachov. Para el ex jefe comunista, Estados Unidos no puede sostener allí una situación que hace agua por los cuatro costados.>

Según su razonamiento, es preferible retirarse a tiempo antes de que la situación sea irreversible y los costos del retiro sean mucho mayores. Gorbachov menciona como ejemplo la decisión soviética de abandonar Afganistán y no se priva de "pasarle la factura' a Washington por haber intervenido en el conflicto, alentando al terrorismo musulmán sin medir las consecuencias de esta acción: "El efecto de estas fatídicas decisiones -dice Gorbachov- se produjo una mañana de setiembre de 2001, en Nueva York".>

En definitiva, todo indica que ha llegado la hora de internacionalizar en serio el conflicto del Golfo. "Internacionalizar" en este caso significa, además de retirar las tropas, comprometer a Occidente y a las naciones árabes, quienes también miran con preocupación la expansión chiíta, a encontrar una solución política que permita sentar en una mesa de negociaciones a los principales protagonistas.>

La tarea no será sencilla y la violencia desatada no desaparecerá de la noche a la mañana, pero desactivado el tema de la invasión y abierto un espacio de diálogo en el que se involucren países como Arabia Saudita, Siria, Jordania e incluso Pakistán, son más altas las posibilidades de arribar a una paz más o menos razonable.>