Cuando Marcelo Arce habla, parece que sus palabras se precipitan, se apuran por hacerse escuchar. Los gestos sobresalen en sus explicaciones y volcar toda la atención sobre lo que dice se vuelve inevitable, imprescindible.
Su nombre es conocido para quienes son habituales oyentes de "Lanata PM", el ciclo que comanda Jorge Lanata por Radio Del Plata. También se sabe de él en Internet, a través de su columna Clásicos on line (en la edición digital de La Nación) y mediante su propio sitio web ( www.marceloarce.com).>
Lo que propone, alejado está de cualquier intento de sofisticación o complejidad que margine al común de los mortales. "Lo que hago son espectáculos didácticos para los que no sabemos de la música", supo sintetizar en su última visita a nuestra ciudad al dialogar con este diario. Para llevar a cabo esa menuda tarea construyó un método, hace ya más de tres décadas, cuando se desprendió de la carrera de abogacía para convertirse en "divulgador" de la música clásica.>
De ese modo, comenzó a abrir caminos en radios, canales de televisión, revistas especializadas y escenarios de todo el país, y también del extranjero.>
El próximo miércoles llegará nuevamente al Centro Cultural Provincial para presentar la tercera entrega del ciclo "La Clásica Música en Santa Fe". Tchaikovsky, y su "Concierto para Piano y Orquesta N° 1" con escenas del ballet "El lago de los cisnes" constituirán la nueva clase de este "personaje providencial" -según lo caracterizó Carlos Ulanovsky en La Nación, en 2004. Será una oportunidad más para aprender -y por qué no aprehender- el significado de la "apreciación musical", esa suerte de técnica y arte -siguiendo a los griegos y al sentido que le dieron a la tecné- que brinda las llaves necesarias para abrir las distintas y múltiples puertas que habitan en el mundo de la música clásica. Y no sólo eso.>
Además de reconocer notas, instrumentos y hechos históricos que fueron condición de posibilidad para la gestación de las obras, será posible conectar lo clásico con lo contemporáneo, y finalmente, sentir que la música, por clásica, no es ni exclusiva ni excluyente.>