Cartas a la Dirección
Salón Anual

Señores directores: Tras concurrir, varias veces, como espectadores al Salón Anual de Santa Fe, nos atrevemos hoy a publicar y difundir nuestra opinión. Fundamentalmente, decidimos hacerlo porque nuestra mirada vale cuando nos ponemos a pensar que en dicho Salón, en las obras expuestas en el mismo, no sólo participan los miembros del jurado y los autores de las obras, sino que también se incluye todo observador. Se puede afirmar que la obra se realiza en colaboración invisible entre el artista y su público, entre el artista y sus intermediarios. Por eso, es importante hacer conocer otro punto de vista (el del público, quien finalmente concluye la obra, le da sentido o se lo quita).

Nos situamos, entonces, frente al LXXXIV Salón Anual de Santa Fe, realizado en el Museo Provincial de Bellas Artes Rosa Galisteo de Rodríguez. Como el nombre lo dice, Museo Provincial quiere decir que requiere del apoyo y el esfuerzo constante de la sociedad hacia quien va dirigido el emprendimiento.>

Sin embargo, a la hora de su realización y de la selección de "obras de arte" que se incluirán en él, parece desconocerse el término sociedad (se olvida la amplitud y la diversidad que éste abarca).>

Es evidente que se incluye siempre al mismo sector de "artistas", son pocas las excepciones o variantes presentes Salón tras Salón. El jurado parece no ser siempre el mismo, pero sus parámetros y conceptos plásticos y estéticos, sí. Nos atrevemos a criticar algo que es explícito. La existencia de una elite cultural a cargo de algo que nos pertenece a todos y que se preocupa por fomentar su arte, desparramar su cultura y endiosar a sus artistas.>

Todo aquel que se presenta a este Salón u a otro se ve sujeto a un reglamento. Es consciente de eso y lo acepta, se amolda a lo que una minoría entiende por arte. Porque es eso lo que se termina mostrando, sólo un recorte predeterminado por los jurados. Eso está claro, pero viendo el Salón desde otro lugar, considerándolo como una oportunidad para mostrar todo tipo de producción artística, en igualdad de condiciones (y no siempre la misma), vale luchar por que las reglas del juego cambien y se abran a la promoción, difusión y aliento del arte en todo su sentido.>

Haciendo una lectura reflexiva, nos preocupa la pobreza expresiva que emana de algunas obras. Observamos especies de fórmulas repetidas, nos parece haber visto ya lo mismo.>

�Dónde está el juicio crítico, dónde esta la creatividad, la sensibilidad? Desde que concurrimos a los Salones realizados en este museo, no pudimos aún apreciar un espíritu de búsqueda, de renovación, de revolución estética, porque no se da lugar a la diversidad, a las generaciones jóvenes. Sólo se pide arte pero no interesa lo que el artista dice, sino su prestigio.>

Quisiéramos aclarar que nuestra disconformidad se corresponde sólo al desempeño institucional del museo, a su criterio y organización en los Salones. Para cerrar este escrito queremos citar un fragmento de la declaración de la muestra realizada en Rosario por el grupo "Tucumán Arde": "... Arte es todo aquello que moviliza y agita. Arte es lo que niega radicalmente este modo de vida y dice: hagamos algo para cambiarlo...">

Nazareth Giraldi y Vanina Pinto.[email protected]