El conflicto tambero en Las Colonias
Desde el sector productivo también reclaman inclusión
El planteo no sólo es patrimonio de los excluidos en las grandes urbes, sino que ahora también surge de tamberos independientes afectados por sucesivos fenómenos climáticos. Los fundamentos de la crisis sectorial y el anticipo de una semana que será difícil.

A partir del fenómeno pluvial del 26 de diciembre de 2006, gran cantidad de tambos de la región centro de la provincia de Santa Fe, más precisamente del departamento Las Colonias, fue gravemente afectada y se paralizó casi toda la producción.

Desde ese momento, un importante grupo de productores lecheros independientes y otros adheridos a la Federación de Centros Tamberos (Fecet) iniciaron gestiones a nivel comunal y provincial, para obtener del Estado Provincial una ayuda a fin de atenuar los efectos de la catástrofe.>

No recuperados aún del primer golpe, la naturaleza volvió a manifestarse con inusitada violencia a fines del mes de marzo próximo pasado, con registros históricos de lluvias para esta zona.>

Era el corolario de un comienzo de año negro, que motivó la constitución de una asamblea de productores bajo la consigna Inclusión Tambera, que insistió con los reclamos ante las autoridades provinciales, hoy sin respuestas concretas, lo cual ha dado lugar al conflicto expresado en los últimos días con cortes de ruta.>

"De ninguna manera agotamos el diálogo y tampoco está en el espíritu de los participantes con sus familias. Pero tengamos en cuenta que un auxilio es vital para la supervivencia de infinidad de pequeños y medianos productores lácteos de la región", advirtieron, al comenzar el conflicto la semana pasada.>

El llamado es dramático y se fundamenta en la delicada situación de un grupo de tamberos, de la cual el gobierno provincial parece no haber tomado nota, más allá de la distancia entre los aportes oficiales a la actividad en circunstancias normales y la ausencia de una batería de medidas concretas en plena emergencia hídrica (ver nota relacionada).>

Crudo invierno

En la zona que abarca el centro y sur del departamento Las Colonias, quizás una de las más afectadas por las lluvias, la merma en la producción láctea ha sido del 80 por ciento, según testimonia Gabriel Kuchen a El Litoral, uno de los referentes de la asamblea que comprende a productores de San Jerónimo Norte, Las Tunas, Franck, San Carlos, Santa María y San Jerónimo del Sauce, entre otros pueblos.

Esa caída en el rendimiento productivo resultó ser la vara con la que se midió el promedio de litros para el pago del subsidio oficial de cinco centavos por litro, que parcialmente se ha cumplimentado. En otras palabras, en febrero, considerado mes testigo, el ordeñe ya estaba menguado por los perjuicios ocasionados por las lluvias de diciembre.>

"Esta zona está muy castigada. Pasados seis meses, seguimos en la dulce espera. La cantidad de vacas muertas es impresionante. El estado corporal es malo: en una escala de 1 a 5, estamos entre 1,2 y 1,5; no hay más preñez de vacas y esto preocupa seriamente. Tenemos un año perdido", lamenta Kuchen.>

En el inicio de esta semana se realizarán reuniones de la asamblea para decidir los próximos pasos. El ánimo que se percibe en los productores hace prever que esta conflictiva situación no se resolverá fácilmente. La producción también tiene a sus marginados: unas 350 familias tamberas que sólo quieren trabajar.>

La mitad del vaso (de leche), vacía

La continuidad en el conflicto tambero motivó la difusión por parte del gobierno de la provincia de un informe acerca de la ayuda destinada a la producción láctea en la actual gestión. Apreciar las cifras globales de aportes no reintegrables no exime reconocer la problemática de pequeños y medianos tamberos que hoy reclaman una ayuda extraordinaria.

Según el gobierno, en el marco de la última emergencia agropecuaria, en primer lugar, destinó $ 22.000.000, como aporte no reintegrable al sector, los que se pagan en 3 cuotas de 5 centavos por litro de leche producido, tomando como parámetro lo producido por los tambos durante febrero de este año. Al momento, ya se efectivizó la segunda cuota.

También se encuentra vigente una línea de créditos a tasas del 0 % por un año para la recomposición de pasturas, cuyo monto global es de $ 40.000.000, lo que significa que el gobierno provincial realiza una erogación de $ 4.000.000 para el subsidio de la tasa. Con ayuda de la Nación se compraron cerca de 10.000 rollos, los que están siendo entregados a los productores lecheros y ganaderos de la provincia.

Los tamberos admiten que éstas son las dos únicas medidas que se concretaron total o parcialmente (subsidio y entrega de rollos). Respecto de la línea de crédito para recomposición de pasturas, habrá que preguntarse si estos productores -muchos, endeudados- están habilitados para tomar un crédito.

En materia energética, el gobierno provincial sigue pronunciándose a futuro: oficialmente dice que otorgará a la Empresa Provincial de la Energía (EPE) un subsidio por más de $ 2.000.000 y, con esto, los productores tamberos quedarán exentos del pago las facturas correspondientes a los consumos registrados en los meses de mayo y junio.

Por último, en función de que algunos distritos habían sufrido, además del último fenómeno, el acaecido en diciembre de 2006, se decidió que aquellos productores pequeños y medianos con importantes mermas en la producción, cuyas explotaciones se encuentren en los distritos doblemente afectados, reciban una ayuda extra de $ 1.800.000 como aporte no reintegrable. Debe aclararse que éste es un monto global a distribuir entre más de 300 tamberos, cifra cuyos referentes han calificado de irrisoria.

Sin horizontes

La mayoría de los productores de la zona descripta tiene extensiones de campo pequeñas y tambos de entre 800 y 1.500 litros. La merma de la producción ya paralizó la actividad en varios de ellos para crear un nuevo problema: las migraciones internas hacia los centros poblados y la multiplicación de brazos que claman por trabajo.

"El futuro inmediato es muy triste, porque desde diciembre a la fecha venimos tratando de suplementar al animal. No pensamos tampoco que este año iba a ser un castigo para este sector. Por eso necesitamos una ayuda extra, porque de lo contrario tenemos que salir de la actividad. Y por una sencilla razón: ya estamos endeudados", advirtió el productor Gabriel Kuchen.

Exequiel Kay